miércoles, 10 de septiembre de 2008

"Prison Break" [4x03] Shut down.

Tercer episodio de la cuarta temporada de "Prison Break" y la cosa se pone interesante siguiendo la línea marcada por la sesion premiere. Como siempre, cuidado con los SPOILERS.

Don Self sigue presionando a Scofield hasta el límite ya que a él lo presionan otro tanto. El director de Self, Herb Stanton, cancela el proyecto al descubrir que Scylla está formado por 5 piezas más, y no parece mostrarse receloso en convencer al senador Dallo para que cancele el proyecto. Gracias al movimiento final de Scofield éste descubre porqué se corrió tanta prisa a la hora de abandonar el proyecto de la búsqueda de Scylla ya que Stanton está relacionado con La Compañía y debió de influir en el senador. Ya saben que están con la sombra de La Compañía sobre ellos. Tras la búsqueda y captura de los 7 magníficos Self los vuelve a dejar ir para que sigan trabajando en la recuperación de las demás piezas de Scylla pues conocen los 6 portadores gracias a que Scofield pudo escapar de Self para encontrarse en el punto de reunión con los jefes de La Compañía. La grabación del móvil de Michael permitirá al grupo encontrar el resto de tarjetas y salir del punto ciego en que se encuentran. Por cierto, vemos un pequeño indicio de la vida personal de Self, que esconde una alianza y por lo tanto a su esposa para protegerla, supongamos.

Pero vayamos un poco hacia atrás. Para conseguir alguna pista que seguir y completar el registro de e-mails obtenidos del guardián de la primera pieza de Scylla, Stuart Tuxhorn —gracias al bluetooth mágico que robó datos de la PDA—, deben ir al servidor de un edificio en Anaheim que ha transmitido los correos electrónicos que tienen posibles pistas sobre el lugar de encuentro, ya que gracias a la alianza Mahone-Scofield —que está comenzando a dar los resultados que esperábamos— obtienen una fecha y una hora pero no el lugar de encuentro, relacionado con Scylla. En Anaheim tras una estratagema de Sara que casi le cuesta el arresto y tras estar a punto de morir Roland y Michael consiguen huir y añadir un poco de tensión al episodio. Por cierto el informático está recibiendo por todos lados, Linc lo tiene cruzado desde el primer momento y Mahone no piensa pasarle ni una de sus rabietas. Es posible que tengamos un personaje que acabe rebelándose y dando por saco. La serie sigue hasta el momento con su tónica de frenetismo, en poco tiempo pasan muchas cosas y da como para no enterarte de nada si te pierdes un episodio.

Tras este intento de recuperación de pistas que en principio parece haber sido tiempo perdido pero luego queda demostrado que iban por el buen camino se comienzan a ver acercamientos como el de Lincoln a Mahone. Lincoln odia a muerte a Mahone por haber matado a su padre pero al sentir empatía por él cuando se entera de que el hijo de Mahone ha sido asesinado (y no la esposa) la compasión por haber perdido a un hijo supera a la de haber perdido a un padre, ya que para Burrows LJ es lo más importante y desde luego lo más doloroso de perder. Linc es incapaz de seguir odiándolo cuando siente en su piel a través de Mahone el terror de saber que tu hijo está muerto, y más teniendo en cuenta las veces que Linc ha estado a punto de perder a LJ. Mahone (que por cierto parece haber perdido la dependencia de las drogas) tiene como objetivo encontrar al asesino de su hijo y pide ayuda a Lang, su antigua compañera en anteriores temporadas, para que le dé los datos del asesinato de Cameron y poder encontrar así a Wyatt, el negro psicópata. No quiero ni imaginarme lo que hará Alex cuando encuentre al asesino. El episodio se ha cerrado con un extrañamente emotivo (porque ni me lo esperaba ni esperaba que me emocionase) choque de manos entre un compadecido Burrows y un destrozado Mahone, con las fotos de la autopsia de su hijo en la mano.

Wyatt sigue con la búsqueda de los hermanos y para ello induce una tortura a Bruce Bennett a base de alucinaciones con drogas, para luego matarlo de un tiro en la cabeza. Llega a conseguir la información que quiere de uno de los personajes heroicos de temporadas pasadas, sabe que Sara está en L.A., ya ha estrechado el cerco. Sus métodos son temibles, se muestra implacable, no muestra ni un ápice de sentimientos y parece que no tardará mucho en echarle el guante a los hermanos y sus compañeros. Mientras, Bellick intenta convencer a Sucre para escapar y desentenderse del plan pero el puertorriqueño no acepta abandonar a Michael ni mucho menos darle una vida de fugitivo a su hija por quien se desvive. Bellick muestra cobardía y desacuerdo en todo momento, y desde luego parece el eslabón más débil de la cadena.

Como decía al principio, tras atrapar a todos los miembros del equipo menos a Scofield éste ha conseguido descifrar el contenido de los e-mails en una inspiración (y tras repetir episodio de malestar físico) y ha visto por primera vez tras muchos episodios detrás al General, el que parece responsable máximo de La Compañía. El General habla con Tuxhorn en forma de metáfora acerca de la aplicación de un plan sobre un país insignificante como una rana para un médico forense, Laos, para practicar y poder aplicarlo más tarde en otro país algo mayor como Dinamarca o Chad, algo así como un cerdo, y una vez listo y comprobado poderlo aplicar a cualquier país que deseen. Sea lo que sea es posible que sea un plan para implantar un orden, tener algún objetivo terrorista, de contrabando o cualquier otro motivo fuera de la ley. Parece que los objetivos de La Compañía se extienden mucho más allá de las fronteras, y estoy seguro que a lo largo de la temporada descubriremos mucho más de las intenciones y estructura de La Compañía.

Y entre conspiraciones una venganza: T-Bag (que luce ahora bigote) va formándose su plan suplantando la personalidad de Whistler, Cole Pfeiffer y obtener dinero y comodidades para hacer más llevadera su vendetta. Está claro que su odio hacia Scofield es puro y está fundamentado; seguro que será un rival a tener en cuenta en cuando crucen sus caminos. El zorro siempre es peligroso, y más cuando está malherido y dado por muerto.

Como imagen me quedo con el apretón de manos final y con el descubrimiento de Michael acerca de las 6 caras que aguardan la visita de los hermanos. La próxima semana promete nuevas infiltraciones y tensión, de momento la cosa está yendo bastante bien. Promete seguir sorprendiendo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

"Prison Break" [4x01-02] Scylla / Breaking and entering.

Otra de las series del panorama actual que me apasiona y sigo religiosamente es "Prison Break", una serie que ha tenido una de las evoluciones más destacadas y radicales de la parrilla y cuya cuarta temporada ha arrancado este mismo mes. Para quien no sepa de qué va (no sabe lo que se pierde) el argumento de la primera temporada es sorprendente y original: Michael Scofield elabora un plan para sacar de la cárcel de Fox River a su hermano que ha sido condenado a la pena de muerte por un crimen que no ha cometido, y todo comienza por introducirse en la misma prisión que su hermano. Para fugarse con él se tatúa los planos de la prisión en todo el torso y brazos además de pistas claves del plan, aunque lo más difícil será llevarlo a cabo de forma estricta una vez dentro ya que el factor humano es completamente impredecible y Fox River está lleno de personajes indeseables que están dispuestos a hacer la vida imposible a Scofield. «Escape is just the beginning.» («Fugarse es solo el principio.») fue la frase promocional de la primera temporada que en principio fue pensada para ser una miniserie de 14 episodios pero que debido al éxito fue alargada hasta 22. Dicha primera temporada fue de lo mejor que se ha podido ver en los últimos años en televisión (y en la historia, qué coño) y el público respondió a la calidad de la serie con entusiasmo. Una serie que tenía unas dosis de tensión tremendas, acción, muchísimo suspense, algo de romance, conspiración y sobre todo ningún reparo en despachar a los personajes que hicieran falta, una gran ligereza a la hora de administrar las muertes. Antes de seguir aviso que hablaré de la serie abiertamente, así que cuidado con los SPOILERS. Tras el magnífico final de temporada se dejó abierto el paso a una segunda que tenía un listón muy alto a superar, y en un acto de completa renovación la serie sufrió un cambio de estilo que metamorfoseó la primera temporada a lo "Cadena Perpetua" en una segunda a lo "El Fugitivo". «The manhunt is on!» («¡Comienza la caza!») fue el lema de la segunda temporada que sin parecerse en nada a la primera consiguió ampliar algunos conceptos y cambiar otros y conseguir un éxito tan rotundo como la primera. Ya no había fuga, ahora el objetivo era huir y esquivar los agentes del gobierno iniciando una frenética, tensa e ingeniosa persecución y uno de los duelos intelectuales más apasionantes de la televisión: Scofield vs. Mahone. Se potenció el elemento de conspiración gubernamental y se añadió acción y suspense (más tensión era imposible) dando el resultado inédito de una segunda temporada que consiguió igualar en calidad a una primera que parecía insuperable. El fenómeno en que se convirtió la serie dio lugar a que los creadores quisieran más "Prison Break", y aunque en mi opinión la serie debería haber acabado en el 22º episodio de la segunda temporada se dejó todo dispuesto para una tercera que volviese ligeramente al concepto inicial de la serie añadiéndole más dificultades. Todo pintaba muy bien para la tercera temporada: Scofield, junto con Mahone y otros peces gordos de la serie, estaba encerrado en Sona, un infierno de prisión panameña donde reinaba la anarquía bajo el liderazgo de El Lechero y que comparada con Fox River ésta parecía un parvulario. La temporada se vio reducida a 13 episodios debido a la famosa huelga de guionistas que tuvo comienzo el año pasado, y la verdadera dificultad de la nueva fuga no era atravesar los muros de Sona sino encontrar la forma de sobrevivir en su interior y encontrar la forma de salir con vida de la letal vigilancia de los soldados que la custodian. Esta tercera temporada, cuya frase promocional fue «New prison. New break.» («Nueva prisión. Nueva fuga.»), no tuvo la intensidad de las dos anteriores, y aunque el final de ésta recordó los mejores tiempos de la serie no consiguió resultar tan redonda y espectacular. Pese a eso el final siguió siendo tan abierto como siempre, y la cuarta temporada debería llegar indiscutiblemente y con muchas ganas. De nuevo tendremos 22 episodios para disfrutar del nuevo plan de Scofield, que esta vez buscará venganza por la muerte de Sara e intentará hundir La Compañía. «Revenge begins now.» («La venganza comienza ahora.») y Scofield irá con todo a por Gretchen, asociada con Mahone y Whistler; mientras Lincoln decide comenzar una nueva vida con su hijo LJ y Sofia en Panamá. Además Bellick, Sucre y T-Bag, que se hizo el nuevo líder de Sona, deberán intentar escapar de la prisión panameña.

El comienzo de la cuarta temporada preveía un nuevo espectáculo, y de nuevo han vuelto a darle un lavado de cara a la serie y cambiado por tercera vez el argumento de ésta. Tras ver los dos primeros episodios emitidos el lunes día 1 en una sesión doble puedo decir que me gusta mucho el planteamiento de esta cuarta temporada, aunque parecen haberse pasado por el forro todo lo construido al final de la tercera. Me explico, durante toda la tercera temporada se intentó la fuga de Sona y al final de ésta Bellick, Sucre y T-Bag quedaron encerrados en ella levantando un nuevo orden. Aquello preveía una nueva fuga o vete tú a saber qué, pero solo comenzar la cuarta temporada todo ha quedado solventado con una fuga masiva dónde todos escaparon; ya está, se acabó Sona, la prisión que tan protagonista fue de la tercera temporada. Eso da a entender que cuando la acabaron no sabían por donde iban a tirar en la cuarta, y dejar al azar detalles como ese resulta algo ligeramente irritable. Además muere Whistler, aquel hombre que tantas penas y esfuerzos costó sacar de Sona y que tanta importancia tenía fuera de ella; por otro lado resucita Sara, la que vimos muerta y bien muerta y de la noche al día la tenemos de nuevo en el ajo. Estos hechos a veces dan la sensación de que engañan constantemente al espectador de forma poco respetuosa ya que hacen creer cosas que lo mismo siguen igual que cambian completamente, según les apetezca. Igualmente si pasamos por alto este tipo de detalles algo rebuscados la serie vuelve con fuerza y ganas: en un principio parece que el cerebro que ideó un plan para entrar y fugarse de Fox River ahora ha planeado la destrucción de La Compañía. Prometedor MacGuffin que pronto se desmonta pues se descubre que Whistler estaba realmente trabajando con Mahone a espaldas de Gretchen para destruir La Compañía, pero éste no puede seguir con su plan ya que Wyatt, un hombre enviado por el jefe calvo (que hasta ahora no había abierto la boca y que ahora habla sin tapujos ni remordimientos) lo mata para recuperar una tarjeta —llamada Scylla— que contiene datos que podrían hundir La Compañía.

El nuevo argumento de la temporada es la recuperación de la tarjeta, todo dispuesto por Donald Self, un agente del gobierno que colaboró con el padre de Michael y Lincoln para acabar con La Compañía. Para ello necesita la colaboración de Scofield, Lincoln, Mahone, Sucre, Bellick (cuya inexplicable alianza está en el aire, además de forzada anexión al plan pese a ser los que hagan el trabajo sucio) y un hacker, Roland Glenn. En estos dos primeros episodios se dan nuevos motivos a Mahone, cuya esposa e hijo mueren a manos del agente de La Compañía lo que lo fuerza a unirse al plan para recuperar Scylla. También vemos como, tras una aventura en el desierto, T-Bag vuelve con fuerza y una ira irrefrenable hacia Scofield, y de nuevo vuelve a hacer gala de su zorrería comiéndose las hojas de la guía de aves de Whistler tras memorizarlas, como ya hiciera en el pasado con el mapa del botín de D.B. Cooper. La inteligencia de T-Bag no es la única enemiga de Scofield, pues el negro de dos metros que trabaja para La Compañía da muestra de su implacable y expeditivo método, además de demostrar su inteligencia al descubrir que los hermanos no han sido encarcelados. Por cierto esta temporada a ver si vemos por fin si la alianza de dos supercerebros como son los de Mahone y Scofield dan buenos resultados; de momento ambos están mostrándose en plena forma, como cuando descubren quién es el chófer del coche. El equipo está completado por nuevo y desconocido miembro experto en informática que ha creado un (en mi opinión) forzado Bluetooth mágico que permite robar información a distancia. Bastante conveniente, ¿no? Scofield da con Sara Tancredi, la cual sufre secuelas de su secuestro y tiene lugar el esperado reencuentro de la pareja. Sara se une también al plan por exigencia de Michael, y pondrá todo de su parte para enderrocar La Compañía que mató a su padre y les hizo la vida imposible. Por cierto, ¡Michael se quita los tatuajes! A estas alturas es lógico, ya no servían para nada y durante toda la tercera temporada fueron un estorbo, además que a los de maquillaje les llevaba horas de esfuerzo.

Los dos episodios son bastante frenéticos, pero en concreto el primero es muy atropellado, pasa todo muy rápido para ponernos en situación de lo que será la 4ª temporada y abusa de saltos y de un montaje ajetreado. Si la temporada sigue así tendremos unos episodios muy condensados, con mucha acción y suspense (eso es algo bueno, evidentemente) aunque espero que no les entre la prisa conforme avancen.

Al final del segundo episodio tres sorpresas: Gretchen, a la que parecían haber finiquitado al principio del primer episodio, no está muerta; Scylla está formada por 5 tarjetas más que deberán recuperar, y a Scofield le sangra la nariz sospechosamente. Esto último me ha dejado bastante perplejo, ¿a qué viene que Michael esté así de jodido? ¿Será que tanto esfuerzo mental le ha afectado físicamente? Pienso que nos espera una buena temporada, quizá ya no se pueda llegar al nivel de las dos primeras pero "Prison Break" siempre ha sido garantía de calidad. Tenemos 20 episodios por delante con mucha chicha que contar; si en un par de episodios han conseguido recuperar una de las tarjetas no me imagino lo que serán capaces de hacer con 20 por delante. Hoy mismo emitirán el tercero "Shut down", veamos que tiene que contarnos.

sábado, 6 de septiembre de 2008

"Venganza", sírvase en plato frío. Y rápido.

Liam Neeson se toma la justicia por su mano en la enésima película de venganza y muerte. Cuidado con él.

Las películas de venganza personal al margen de la ley son un clásico de los años 70 y 80, ahí están películas como "El Justiciero de la Ciudad" con un Charles Bronson imparable o "Vigilante" que hacen las delicias de los aficionados al cine de acción. Recientemente es un género que ha vuelto a ponerse de moda ya que suelen seguir un patrón muy sencillo y básico, algo muy apropiado para la corriente del cine actual, y resultan muy entretenidas si están realizadas con cariño al género. El año pasado se realizaron "Sentencia de Muerte" de James Wan ("Saw") protagonizada por Kevin Bacon, película que me gustó sobremanera por su sencillez y violencia no contenida, y también "La Extraña que Hay en Ti" de Neil Jordan ("Entrevista con el Vampiro") protagonizada por Jodie Foster, cuyas sinopsis eran similares: la búsqueda de venganza ante un acto traumático con el único objetivo de hacer pagar a los responsables aunque sea actuando al margen de la ley y sacrificándose ellos mismos. Personalmente me encantan las películas cuya frase promocional o sinopsis es del tipo «Secuestraron, violaron y mataron a su familia... Y pagarán por ello.» que resume a la perfección el espíritu del film; el mismo espectador necesita una soberana y cruel venganza por parte de la víctima hacia unos súper malvados que normalmente le superan en número, habilidades y capacidad, pero ni mucho menos en ira. "Venganza" tiene ese argumento y esa misma frase promocional («Se llevaron a su hija... Eligieron al hombre equivocado.») con la diferencia que se le añaden al film dos factores que usualmente no están asociados a este tipo de película, como son el factor suspense adicional debido a que no es tan solo una vendetta lo que tiene que realizar el protagonista sino el rescate de su hija a contrarreloj, y el 'factor Bourne', es decir que se le dota a la película de cierto componente de espionaje y acción al más puro estilo de la saga de Jason Bourne, el espía amnésico que vimos por primera vez en "El Caso Bourne" y que dio un interesante soplo de aire fresco al género de la acción.

Como digo "El Caso Bourne" y sus dos magníficas secuelas "El Mito de Bourne" y "El Ultimátum de Bourne" han introducido en los últimos años un modo de rodar películas de acción de forma expresamente realista, con (a veces excesivos) movimientos de cámara agitados, peleas intensas, brutas y lo más realistas posible, persecuciones frenéticas y siempre teniendo como resultado al héroe mal herido y apenas sobreviviente pero victorioso. Incluso el personaje bandera del estilo antónimo, James Bond, se empapó de ese efecto en "Casino Royale" y se 'Bournizó' alejándose por completo del estilo que hasta entonces había caracterizado a la saga, el del héroe inmaculado e intocable que conseguía solucionar los problemas sin despeinarse. Esta década es la de los héroes manchados de sangre, heridos, cojeando y torturados; la perfección ha pasado de moda y lo que se lleva ahora es el sudor y la sangre al estilo más violento e intenso, las peleas cuerpo a cuerpo de golpes contundentes, cortas y rápidas, sin sonidos baratos de puñetazos ni enemigos imbatibles ni parafernalias, luchas a muerte por la supervivencia. Ese el segundo factor y más importante que hace que "Venganza" no sea simplemente un thriller de vendetta más entre los demás, ya que explota lo mejor que nos está dando el cine de acción de los últimos años.

El argumento es el siguiente: Bryan (Liam Neeson) es un padre sobre protector y preocupado porque su hija de 17 años Kim (Maggie Grace) se marche a Francia con una amiga a pasar un tiempo de vacaciones. Cuando llegan a París ella observa horrorizada cómo secuestran a su amiga y a ella misma después mientras tiene a su padre al teléfono. Lo que no saben los secuestradores es que acaban de cometer el error más grande de su vida, pues Bryan no es un padre normal... Sencillo, directo. En seguida vemos cómo se pone en marcha la acción, y aunque la película dure 90 minutos la cosa no empieza rápido, pues vemos durante casi media hora cómo se construyen los personajes y sus relaciones. Quizá algo excesivo aunque no se hace pesado en ningún momento por la forma de mostrar un drama familiar que se ve sobresaltado por un hecho traumático. De la misma forma la comentada "Sentencia de Muerte" tarda mucho menos en comenzar y en la mitad de tiempo conseguimos formarnos una idea acerca del carácter de los personajes y tener empatía con ellos enseguida pero igualmente, como digo, no se hace pesada esta alargada presentación. Los guionistas de esta película son dos viejos conocidos: Robert Mark Kamen y Luc Besson. El primero es el guionista de películas de acción como "Arma Letal 3", "El Quinto Elemento" y las sagas "Karate Kid" y "Transporter" entre muchas otras, y el segundo es el director de "León: El Profesional", "Nikita" y la citada "El Quinto Elemento" además de guionista y prolífico productor de fama en Francia. Dos peces gordos del cine francés que se han cargado el proyecto al hombro y que han permitido que la película tenga una distribución global por su marcado toque americano.

Hay un factor también muy destacable, y es la falta de convencionalismos. La película es francesa aunque parezca americana por su reparto y estilo, y ese hecho subconscientemente nos condiciona a creer que no pueden pasar cosas que normalmente no pasan en el cine de Hollywood y viceversa, pero al ser una película francesa no sujeta a las condiciones americanas consigue sorprender al espectador con acciones a las que no estamos acostumbrados, como muertes a sangre fría tan inesperadas como deseadas por el espectador. Otra cosa importante y que nos muestra lo atrevida que es la película en algunos aspectos es la forma de mostrar algo que normalmente no estaría bien considerado, como es el hecho de que tan solo llegar a París la pareja de amigas sea secuestrada por una mafia local, lo que precisamente muy buena propaganda no puede darle a la ciudad. Ese 'sacrificio' hecho por la película nos demuestra que está realizada sin tener intención de ser políticamente correcta ni agradar a los sectores más críticos, una película dura y salvaje que pretende entretener y solo eso, y que lo consigue con creces.

El director es Pierre Morel, director de fotografía y camarógrafo de películas de acción que se pasó a la dirección hace 4 años con la frenética "Banlieue 13" y que aquí ofrece una realización discreta y correcta, copiando el estilo de Doug Liman y Paul Greengrass de la saga Bourne y abusando del movimiento frenético de cámara sobre todo en las peleas cuerpo a cuerpo. También las persecuciones y carreras con coches están rodadas de forma algo caótica y sobre todo éstas últimas resultan algo estiradas y pesadas no por su falta de intensidad sino por su falta de precisión en la dirección; pese a todo son buenas secuencias de acción muy bien coreografiadas y estudiadas, aunque personalmente me parece lo peor del film. Las peleas son brutales, de golpes contundentes que te hacen levantar del asiento y soltar una medio-carcajada de satisfacción, golpes que sacian la sed de violencia del espectador y le hacen vibrar y agarrarse al sillón a la vez que le dan ganas de dar una sonora palmada cada vez que Neeson da un puñetazo o patada. Su brutalidad y contundencia la distingue del resto de películas como por ejemplo vuelvo a citar "Sentencia de Muerte", una película más sangrienta y dramática pero no tan salvaje y bestia como "Venganza". Los tiroteos están grabados también con intensidad y pese a ese factor general de la dirección movida resulta adecuada. Un elemento clave de esta película es la tensión que consigue con sus escenas, cada momento goza de una tensión que corta el aire, en cada combate y tiroteo, en cada cruce de miradas y persecución.

El artífice de las secuencias de acción y protagonista absoluto de la cinta es el versátil actor Liam Neeson ("La Lista de Schlinder", "Batman Begins", "Star Wars. Episodio I: La Amenaza Fantasma") que demuestra que no solo tiene un gran talento sino que es capaz de meterse en la piel de un entrenado y experto agente del gobierno para dar una demostración de perfecta forma física pese a sus más de 55 años. Neeson está destapado, se muestra cómodo y es capaz de causar auténtico respeto en las escenas dramáticas, destacando dos en concreto que son de lo mejor del film: la de la mesa con los albaneses y en concreto la frase «¿No te acuerdas de mí?» y la escena de la cena en casa del policía francés. Dos escenas para levantarse y aplaudir a rabiar. Liam Neeson siempre ha sido uno de los actores que más respeto y verlo en un tipo de papel al que tan poco acostumbrados estamos me resulta gratificante, un rol que le viene como anillo al dedo gracias a la exhibición que da el irlandés de su capacidad de adaptación y su talento innato. Él hace posible que la película sea lo que es. La diferencia de su personaje con el de Kevin Bacon en "Sentencia de Muerte" es muy grande, en "Venganza" el protagonista es un experto soldado con sangre fría y recursos, mientras que el abogado que interpreta Bacon es un pacífico ciudadano que toma las armas como un desesperado recurso.

El reparto del film es sorprendente por la cantidad de caras conocidas de series de TV y secundarios de Hollywood que la pueblan. Lenny (o Lenore) está interpretada por Famke Janssen, actriz conocida por ser Jean Grey en la saga de "X-Men". Su papel es secundario y con cierta importancia en la primera media hora de película pero es olvidada en el resto de ella; está correcta pero no se puede destacar mucho del papel. Lo mismo pasa con el marido de ésta, Stuart, interpretado por Xander Berkeley veterano actor de TV más conocido últimamente por aparecer en las primeras temporadas de "24" como George Mason. La hija de Bryan es Kim, interpretada por Maggie Grace famosa por ser Shannon en "Perdidos". Básicamente su papel es muy parecido al de su personaje de la serie de TV solo que presumiblemente más joven; una adolescente ingenua y acomodada que no sabe cómo reaccionar ante el brutal secuestro. Fugazmente también aparecen los actores Leland Orser ("Very Bad Things"), Jon Gries ("Napoleon Dynamite") y David Warshofsky ("La Teniente O'Neil") como los amigos de Bryan, y Holly Valance es la cantante famosa que tiene un breve papel en "Prison Break" como Nika.

La película es lo que es, no engaña a nadie y ofrece lo que se espera de ella, no sorprende por su originalidad pese a la unión de elementos que he comentado anteriormente. Es una película sin pretensiones, humilde, atrevida, simple y cuyo objetivo es el de entretener; una película plana sin giros de guión que sirve para recordar que no todo en el cine consiste en buscar la elegancia en los planos y los recursos rebuscados, cine directo al grano sin concesiones a la convencionalidad. Ver a Liam Neeson repartiendo mamporrazos a diestro y siniestro, persecuciones intensas, secuencias tensas y alguna que otra frase lapidaria es suficiente para poder disfrutar de esta película entendiéndola como es, un film concebido para el entretenimiento más puro y gratificante. Cine necesario, cine honesto, cine divertido y apasionante, además de una sorpresa en cartelera (teniendo en cuenta el pésimo cartel que le han hecho aquí y el título, cuyo original es "Taken"). La próxima que nos espera de este tipo es "Max Payne" que promete ser fiel al videojuego y muy cañera. Hasta entonces disfrutad de "Venganza" mientras podáis.

Mi puntuación: 7/10.