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domingo, 4 de abril de 2010

"[•REC]", ¡grábalo todo, por tu puta madre!

Cómo encontrar el horror en un portal de la Rambla de Barcelona...

En el año 2007 en España no tuvimos excusa para seguir insistiendo con el tópico de que el cine patrio sigue basándose en la misma fórmula de siempre, que si dramas sociales, que si Guerra Civil... España se atrevió con el género del terror mostrando gran desparpajo y con gran éxito por partida doble: "El Orfanato" y "[REC]" supusieron no solo un símbolo de la valentía y buen hacer de nuestro cine sino un éxito a nivel global que le dio buena fama y prestigio. No es que en 2007 nos diéramos cuenta que en España sabemos hacer cine de terror, pero sí que dio la casualidad que dos productos como los citados lograron una gran repercusión nacional e internacional que nos pusieron en el mapa y por una vez parecíamos orgullosos de nuestro propio producto. "[REC]" partía de un concepto cuyo secreto e interés residía en dos únicos elementos: su extrema sencillez y eficiencia. Además el escenario no podía ser más curioso, todo transcurría en un portal común de la Rambla de Barcelona, con gente corriente como personajes y un trasfondo terrorífico como es el ataque de unos zombies/infectados/poseídos en un terreno conocido e inofensivo a priori. El tráiler nos dejó a todos con ganas de más, y la sorpresa fue mayúscula cuando nos dimos cuenta que la película era un producto patrio al 100%.

En Noviembre de 2007, poco tiempo después del 'boom' de "El Orfanato", llegaba otra propuesta terrorífica a las salas, y está claro que a la gente le gusta pasarlo mal porque la taquilla de ambas películas fue extraordinaria (sobre todo la de la película de J.A. Bayona, que logró unas cifras pocas veces logradas en España, casi $38M). En el caso de "[REC]" las cifras fueron muy buenas, más de $12M, teniendo en cuenta el corte del film y el presupuesto de €1'5M (que equivaldrían a unos $2'3M), además de la buena crítica que recibió y el beneplácito de un festival especializado como es el de Sitges donde logró nada más y nada menos que cuatro premios incluyendo Mejor Dirección, Mejor Actriz para Manuela Velasco, el Premio del Público y el Premio de la Crítica. Para redondear la jugada se acabó llevando dos Goya, uno al Mejor Montaje y otro a la Mejor Actriz Revelación (de nuevo para Velasco), algo que, repito, teniendo en cuenta el corte del film es un mérito bastante considerable (que se lleve premios en Sitges puede ser más corriente, pero en los Goya es toda una proeza).

El secreto de la película reside en su sencillez, como he dicho. El concepto no es original ni está llevado a cabo con frescura, pero en el panorama cinematográfico español una porción de valentía se saborea mucho más que en el extranjero por lo que "[REC]" fue recibida con los brazos abiertos. La película se basaba en un concepto trillado y utilizado otras veces en películas como "El Proyecto de la Bruja de Blair", "Holocausto Caníbal" y más recientemente "Monstruoso" y "El Diario de los Muertos", es decir, el uso del falso documental, una forma de emular una realidad imposible con la intención de que parezca real y creíble, partiendo de que el espectador debe creer que lo que está viendo ha sucedido realmente. La cosa empieza bien, la justificación es razonable (rodar un reportaje en el parque de bomberos para un canal local, algo bastante usual) y enseguida se nos mete en el ajo; la película es corta y no se anda con rodeos, de los 75 minutos que dura la gran parte de ellos se centran en explorar la sensación de confusión que sentiría un espectador como si se tratara de un personaje más, y de hecho el mismo cámara («¡Pablo, grábalo todo, por tu puta madre!») se convierte en nuestra propia visión, nuestro propio personaje. La idea no es original, como he comentado hay más películas que se fundamentan en proyectar un suceso como si se tratara de un documento verídico recuperado de la zona en la que ha sucedido una tragedia, pero no cuenta con incongruencias capitales como el despropósito de "Monstruoso" donde son capaces de seguir rodando hasta como se comen sus entrañas, como quien dice. En "[REC]" se ha prestado especial atención a la forma de justificar el uso de la cámara a cualquier precio, ya sea por seguir con el reportaje, preparar un documento con intención de denuncia o más práctico como es usar la cámara con finalidades propias de la supervivencia, para ser capaces de ver en la oscuridad, por ejemplo. En ese aspecto se ha logrado una credibilidad inédita y muy bien elaborada, un detalle que puede parecer nimio pero que es capital.

El modo de rodar la película requiere no solo un buen planteamiento y justificación de los hechos sino contar con unas situaciones y personajes que respondan a los cánones de la propia realidad. Es por eso que para mí el auténtico mérito de "[REC]" no es otro que mostrarnos unos personajes y un contexto tan puramente cañí y AUTÉNTICO que se hace imprescindible su visionado, una forma de identificar claramente lo que es nuestro cine respecto al extranjero. De hecho estoy seguro de que si la película hubiese estado rodada en EEUU no habría tenido la mitad de impacto en nuestras tierras... Y ahora que lo digo debe destacarse que los ojeadores de Hollywood posaron rápidamente sus miradas en esta cinta para realizar su propio remake "Quarantine", una película que por supuesto no he visto (ni ganas, no me apetece ver lo mismo con otro nombre) pero que parece ser una copia bastante exacta solo que con actores norteamericanos. La verdad es que el encanto de esta película es ser genuinamente española; el hecho de sacar una pistola y disparar supone algo realmente impactante para un policía español, mientras que en EEUU seguro que no tienen ninguna dificultad... de por sí el cine norteamericano que estamos acostumbrados a ver tiene un halo de heroísmo contra el que ya estamos vacunados, es por eso de que el hecho de ver a un policía o bombero español en una situación de peligro tan extremo se nos hace tan interesante, porque a la hora de la verdad se convierten en otras víctimas más, tan poco acostumbrados que estamos a verles en una situación para la que realmente no pueden estar preparados.

Los personajes conforman un fiel reflejo de una serie de tópicos y de la sociedad que no hacen más que convencernos que la película es un producto honesto y hecho con cabeza, con intención de resultar todo lo verídico posible. La pareja de abuelos me parece sencillamente brutal, auténtica al 100%, la familia de chinos y sus problemas con los vecinos otro tanto, el homosexual maduro que vive solo lo hemos visto cantidad de veces en "Callejeros" y sucedáneos (programas que la misma "[REC]" pretende emular), al igual que todos hemos tenido una vecina loca o pesada. Todos los personajes, incluidos los policías y los bomberos, son un fiel reflejo de la más sincera realidad, lo que hace de la película una maravilla absoluta en términos de recreación.

Tampoco digo que "[REC]" sea la octava maravilla del cine de terror patrio, tiene sus fallos y no aporta nada realmente nuevo, pero hay que reconocer que con unos elementos simples y honestos funciona a la perfección. Su falta de artificios (evidentemente carece de banda sonora y el montaje de la película se nos hace tan natural que ni nos percatamos del complejo trabajo que hay tras él) no se echa de menos y de hecho se requiere para que funcione como está pensado que lo haga. El trabajo de maquillaje es superlativo, tanto los zombies como los heridos están realizados con un gran talento, por no mencionar la sorpresa que aparece al final de la película, el culmen del buen maquillaje. También la atmósfera creada está realizada con una gran visión, y las interpretaciones (que curiosamente fueron algo criticadas) son de lo más natural, justo lo que se solicita, y en concreto la interpretación de Manuela Velasco, la gran sorpresa de aquel año, es de lo más acertada. Sí que en momentos se le ve sobreactuada, sí que se pone histérica en muchos momentos y resulta muy repelente, pero es precisamente lo que una película que pretende reflejar la realidad necesita, mostrar actitudes extremas y sobreactuadas porque es así como nos comportamos en la realidad ante el peligro... o no reaccionamos o lo hacemos exageradamente. En este caso el estar constantemente gritando y exclamando se hace muy complicado para un intérprete y es muy difícil que una actuación de este tipo no caiga en el ridículo (cualquiera que vea series españolas sabrá de lo que hablo, todas ellas llenas de sub-actores y sub-actrices, algo vergonzoso) por lo que sinceramente encuentro que el trabajo de la semi-desconocida —o mejor dicho, desapercibida— Manuela Velasco se hace más meritorio. Sobre todo hay que prestar atención al final, donde está directamente suprema.

La película de los directores Jaume Balagueró y Paco Plaza ha merecido la repercusión que ha tenido, su trabajo ha sido una maravilla y más teniendo en cuenta que sus películas hasta el momento no habían tenido mucha fama ("Romasanta, la Caza de la Bestia", "Darkness", "Frágiles", "Los sin Nombre", "El Segundo Nombre", etc.), incluso se han encontrado de la noche a la mañana con un remake americano y la posibilidad de hacer una secuela que ha sido muy esperada. Aún no la he visto, aunque recientemente he podido volver a disfrutar de esta "[REC]" en televisión (hacía años que no veía una película en TV) y el final me sigue pareciendo de las escenas más terroríficas que he visto en mi vida (aunque nada como la primera vez cuando vi la película de noche en el ordenador), un final que alza el nivel película un peldaño y le pone la guinda final al pastel. Sin haber visto "[REC]2" estoy convencido que hubiese sido ideal dejar la película en una sola entrega y dejar abierto el misterio de los zombies, lo encontrado en el ático y toda la parafernalia militar, pero el negocio es el negocio, además de que la gente también pedía explicaciones a lo sucedido (cosa que tampoco puedo entender, ¿dónde ha quedado el factor "inexplicable"?). En definitiva, "[REC]" es una película cojonuda de zombies, una película que ha tenido un merecido éxito y que asienta sus bases en una sencillez máxima, un realismo acojonante y una facilidad por provocar tensión y miedo admirable, por lo que la película merece figurar entre las más destacables de los últimos años en cuanto a terror hispánico.

Mi puntuación: 6/10.

sábado, 20 de marzo de 2010

"1408", competencia para la habitación 237.

Enésimo relato de Stephen King llevado al cine, sin sorpresas.

Cuando hablé de "Cementerio Viviente" comenté lo mucho que el novelista Stephen King ha alimentado a la empresa cinematográfica norteamericana durante cuatro décadas. Quizá, y hablo sin contrastar datos, es de los escritores cuyas novelas han sido más veces trasladadas al cine con diversos resultados, dependiendo del formato elegido para ello, ya sean superproducciones, telefilmes o miniseries, del talento del director elegido o de la fidelidad respecto al relato original. De todos modos King nunca se ha mostrado en desacuerdo con que sus novelas sufran cambios en sus adaptaciones fílmicas, entendiendo que la diferencia entre el formato cinematográfico/televisivo y el literario provoca forzosamente desavenencias argumentales, así como que son mundos diferentes y disfrutables por separado. Solo hay dos obras cinematográficas con las que el autor haya estado en desacuerdo, "El Resplandor" de Kubrick, curiosamente una de las obras maestras reconocidas universalmente dentro del cine de terror, y "El Cortador de Césped", cuya enorme diferencia respecto al trabajo original hizo a King renegar de la adaptación, mientras que ha declarado que sus adaptaciones favoritas son las de "Cuenta Conmigo" y otras dos dirigidas por Frank Darabont —con el que tiene una especial simbiosis— "Cadena Perpetua" y una de sus últimas adaptaciones, "La Niebla" (2007).

Justo antes de "La Niebla" —la última película estrenada en cines que por el momento ha adaptado un trabajo de King— otro de sus relatos cortos tuvo su particular adaptación en el mismo 2007, "1408". El relato original aparece en el recopilatorio de historias cortas llamado "Todo es eventual", y según el propio autor "1408" es su particular versión de uno de los tópicos del género del terror como es el de la habitación encantada. La película se centra en la figura de Mike Enslin, un escritor del tres al cuarto que realiza guías de supervivencia de lugares encantados, ya sean hoteles, castillos o cementerios, y cuya motivación es puramente comercial ya que él mismo no cree que los lugares encantados existan realmente. Un día recibe en su correo una postal anónima que le reta a pasar una noche en la habitación 1408 del Hotel Dolphin, lo que automáticamente le lleva a Nueva York interesado en superar el desafío, más cuando el gerente del hotel se niega en redondo a cederle por una noche dicha habitación. Evidentemente el incrédulo Enslin acabará imponiéndose y pasando una de las noches más terroríficas de su vida en el interior de la 1408, una habitación que nada tiene que envidiarle a la 237 del Hotel Overlook (217 en la novela original de "El Resplandor"), aunque aquella tuviera más carisma y no fuese el verdadero centro de atención de la historia.

Hay que admitir que la película comienza bastante bien, conocemos al desencantado (vaya juego de palabras, eh) Enslin, un incrédulo nato, y su despechada profesión, arrojado a una vida inane y con un evidente trauma pasado que le bloquea personal y profesionalmente. Toda la presentación del personaje y su entorno es muy necesaria, lo que estamos esperando tarda 30 minutos en empezar y lo hace muy poco a poco, hasta los 40-45 minutos de cinta no es cuando comienza el deseado delirio tan anunciado durante los primeros compases de la cinta. El principal inconveniente que tiene "1408" es que pasada esa media hora inicial la cosa empieza a descender en picado, todo el halo de misterio elaborado durante esos primeros minutos se ve de pronto desprovisto de su encanto y es que como bien saben los autores de relatos de terror el sugerir es más terrorífico que mostrar; de hecho durante esa primera media hora no hay ni un solo elemento sobrenatural y es cuando la cinta funciona mejor. Nos pasamos todo ese tramo preparando el terror que se nos viene encima, y claro, es mejor la preparación de lo que pasa que lo que pasa realmente. Estaba claro que la historia no podría dar mucho de sí, un tipo en una sola habitación encantada, una cinta de 105 minutos es excesiva y aún así se le saca partido, pero no para un largometraje como este. El primer tercio de la película apuntaba maneras y parecía que convertiría a "1408" es una agradable sorpresa, la imaginación juega a favor del espectador que da forma en su cabeza al horror que han vivido las múltiples muertes de la habitación y la tensión generada es digna de aplaudir, alargándola solo lo necesario, pero en el mismo momento que los hechos sobrenaturales aparecen el encanto de la cinta se pierde por completo.

El problema es que además se me hizo larga, y esa sensación empeora cuando ves que la película empieza muy bien y se va desinflando a cada minuto, cayendo en tópicos mil y una veces vistos y sobre todo abusando de efectos tremendamente odiados por mí como ya he comentado alguna vez, me refiero al hecho de dar un susto con un subidón de música y una aparición fugaz en pantalla. La película no da miedo ni por asomo, algún susto sí, pero sustos te los doy yo con una pandereta y un petardo, así que mérito no tiene ninguno el hecho de asustar al espectador de esa forma. De todos modos, exceptuando este odiado, eterno y omnipresente recurso, la dirección de Mikael Håfström es más que correcta, un trabajo loable el de realizar una película prácticamente en una sola habitación sin dar la sensación de monotonía ni estanqueidad, de hecho el hacer una película en sí con una habitación como único escenario y un solo protagonista es muy meritorio, pero en este caso la propuesta es fallida, no tanto como la abominable "Zulo", pero al final se desinfla de tal forma que la sensación de haber visto un producto mediocre es la que permanece.

Mikael Håfström, director sueco de cintas se suspense y terror como "Sin Control" y "Days Like This" realiza un estupendo trabajo tras la cámara, con un uso inteligentísimo del zoom en distancias cortas y movimientos suaves, y es que a nivel técnico "1408" brilla bastante, hay que admitirlo, incluso a nivel sonoro y musical, con una BSO muy aceptable obra del "desconocido" Gabriel Yared ("La Vida de los Otros", "El Talento de Mr. Ripley"). El hecho es que argumentalmente la calidad no acompaña a la cinta, ya no solo porque tenga algunas situaciones ridículas como la del pequeño Olin en la nevera o la escena de las conducciones de aire acondicionado (más que miedo causa risa, lamentablemente) sino porque los tópicos llenan la cinta hasta rebosar; no faltan los cuadros tétricos, tampoco los trucos con los espejos, ilusionismo con mirillas de puerta, gente que aparece y desaparece, inundaciones, y hasta falsos giros de guión que se ven venir de lejos. No quiero spoilear la cinta pero a la hora y media la película entra en un plano surrealista que dura 10 minutos, y no me refiero a surrealista porque todo pegue un giro de pronto sino que me parece surrealista el hecho de que los guionistas crean que pueden hacer que cualquier espectador se trague esa vil argucia mil veces vista en la historia del cine, todo sea dicho de paso. La película tiene cosas buenas, hay que reconocerlo, recursos que aunque tópicos están bien llevados, pero enseguida cae en situaciones demasiado vistas durante todas las décadas de cine de terror y cuanto más quiere rizar el rizo más desciende el nivel de la película. Creo que "1408" es una muestra de que a veces menos es más en el cine de terror, cuanto menos recargado sea el resultado más interesante se hará; si te lo dan todo mascado y presentado el interés por lo desconocido se pierde, y más si de desconocido no tiene nada si has visto 4 o 5 películas de terror en tu vida. Parece mentira que hayan sido tres los guionistas de "1408": Matt Greenberg ("El Imperio del Fuego"), Scott Alexander ("Ed Wood") y Larry Karaszewski (también "Ed Wood", "Man on the Moon"), escritores que han hecho algunos excelentes guiones y que aquí fallan de una forma manifiesta, quizá fruto de su pequeña inexperiencia en el género de terror.

El apartado interpretativo merece ser señalado por dos aspectos, el primero es lo reducido de su reparto, personajes principales solo tiene cuatro (el protagonista, su mujer, su hija y el gerente), y si descartamos a secundarios la cosa se queda en uno y solo uno: John Cusack. La segunda cosa que cabe destacar es la (engañosa) publicidad que se le ha dado a la participación de Samuel L. Jackson en la cinta, apareciendo su rostro incluso en el cartel, pero realmente de los más de 100 minutos que tiene la cinta el actor solo aparece 10 minutos seguidos, y luego tiene 2 o 3 breves apariciones más de un par de minutos como mucho, así que en total no sale ni un cuarto de hora. Es decir, han vendido la película como una participación estelar de Jackson pero al final solamente hace un papel muy secundario. Lo que sí es verdad es que su talento no pasa desapercibido y se come la pantalla cuando aparece, y es que el prolífico actor (que ha hecho más de 100 películas y es uno de los actores más omnipresentes del panorama cinematográfico durante las décadas de los 90' y los 00') se marca un excelente duelo interpretativo con Cusack en el poco tiempo que coinciden, resultando este aspecto y esa escena en concreto lo más atractivo y extraordinario de la cinta. Samuel L. Jackson aparece poco pero se deja ver, y esos momentos en los que trata de convencer al personaje de Enslin de que no suba a la habitación 1408 son lo mejor de la película, lo que realmente llega a crear tensión y ese halo de misterio y terror que debería haber perdurado. El actor es siempre un seguro y en este caso vuelve a triunfar pese a su reducida cuota de aparición en pantalla.

El protagonista absoluto de la cinta es John Cusack que demuestra su talento en una completísima interpretación en la que le da tiempo de mostrarse cansado y ajado, desatado e histriónico (cosa requerida por algunas situaciones, claro), feliz, triste, atormentado, aliviado... un catálogo completo de emociones que el actor borda cargándose el peso íntegro de la cinta a sus espaldas. Tiene mucho mérito protagonizar una película en solitario, prácticamente sin interacción entre los personajes, sobre todo desde que entra en la 1408, y es que el actor hace un recital en el que no se echan de menos más personajes, con momentos álgidos sobre todo hacia el final de la cinta y los momentos iniciales en la habitación. Mary McCormack (Lily) y Jasmine Jessica Anthony (Katie) cierran el casting de secundarios de forma discreta pero correcta, sin grandes alardes ni tiempo para demostrar demasiada cosa.

Un detalle curioso es que el final de la película que se proyectó en cines era una versión alternativa algo menos deprimente que la original, la cual es la que he visto yo, que me parece bastante acertada. Por lo visto las audiencias en los pases de prueba consideraron que el final original era algo atroz (no serían los mismos que dieron el visto bueno al desalmado y brutal final de "La Niebla", supongo). Pese a la limitada originalidad de la película parece ser que funcionó muy bien en taquilla consiguiendo $130M, cifra que supera con creces los $25M de presupuesto y que la colocó como una de las 50 películas más taquilleras del 2007, siendo una de las películas de terror más rentables de los últimos años. Además recabó críticas bastante aceptables, destacando su ausencia de sangre para impactar y su estilo aunque hay coincidencias que a partir de la media hora inicial el producto comienza a decaer.

En resumen, "1408" es una película de terror muy justita, personalmente la considero un producto fallido pero hay que reconocerle algunas de sus virtudes como el excelente arranque o el ambiente opresivo, además por supuesto del recital que se marca John Cusack, una interpretación que por pertenecer a una película de terror no es menos extraordinaria que otras vistas en ese año, y además la presencia del siempre soberbio Samuel L. Jackson se agradece, aunque la promoción de la película no fuese del todo transparente con la participación del actor en la cinta. "1408" no podía dar más de sí, aunque por otro lado no da la sensación de haber desaprovechado el argumento, de hecho creo que está bastante bien solventada la falta de complejidad en la historia, pero el problema es que la película se queda corta en muchos aspectos y no cumple con el mínimo exigido a una película de estas características. Demasiado tópica, demasiado convencional, a pesar de tener un apartado técnico sensacional no es capaz de sacar adelante el débil guión, elaborado sin demasiadas ganas de crear miedo ni tensión. Es una lástima que la película no acabara siendo la pesadilla que la primera media hora prometía ofrecer.

Mi puntuación: 4/10.

lunes, 4 de enero de 2010

"The House of the Devil", ¡vuelta a los setenta/ochenta!

Propuesta retro de agradable regusto añejo pero lamentablemente decepcionante.

¿He viajado al pasado con un DeLorean? ¿O es que realmente estoy viendo una película de 2009 que parece haberse realizado hace 25 años? El realizador Ti West ("Trigger Man", "The Roost", "The Wicked") se decide a retrotraernos al cine de terror pretérito con "The House of the Devil", un completo homenaje al cine de género de los años 70' y 80' que intenta recuperar el estilo de las cintas que aterrorizaron y siguen aterrorizando al público y que marcaron una época, obviando todo trazo cómico. Desde buen comienzo "The House of the Devil" trata de transportarnos temporalmente a la década de los 80' (la historia tiene lugar en dicha década), aunque el estilo de la cinta también bebe mucho del cine de los 70'. Posiblemente no sea más que una forma de representar lo influenciado que estaba el cine de terror ochentero por el precedente, pero es complicado definir con exactitud en qué década podría encuadrarse el homenaje de la película. De todos modos lo que está claro es que la película es capaz de hacernos viajar al pasado de una forma extraordinaria pues una vez que le das al Play la película te transporta 20 o 25 años atrás en todos los aspectos.

El mérito de la película es lograr no solo una ambientación absolutamente perfecta sino que también triunfa evocando los recursos cinematográficos de los años 80' como la utilización de película de 16mm, una sonorización tosca, una música puramente ochentera, unos créditos iniciales de alma setentera (tipografía incluida) y una planificación de las secuencias muy clásica. A nivel de formato la retrospectiva es soberbia. A nivel de ambientación, como digo, el mérito no es menor; el peinado de los protagonistas, la vestimenta, los electrodomésticos, decoración y muebles y otros pequeños detalles (glorioso ese Walkman prehistórico) hacen que la película parezca estar rodada durante los 80', incluso las calles parecen sacadas de una cinta de terror de esa época. Su estética retro es perfecta, pero el director sabe darle pequeñas pinceladas que hacen de "The House of the Devil" una película moderna, como la utilización de algunos zooms, encuadres o montaje (Ti West también es el montador habitual de sus películas), lo que en cierto modo le hace a uno consciente subliminalmente que lo que está viendo es actual, cosa que también tiene su mérito.

Pero el interés de "The House of the Devil", lamentablemente, acaba ahí. Una vez vista la película a uno le queda la sensación de que el realizador ha desaprovechado terriblemente un formato que con facilidad podría haber embelesado a los aficionados al género, pero que finalmente solo deja un amargo sabor de boca. El problema de la película es sencillo: aburre porque tiene una falta de ritmo absolutamente alarmante. La cinta dura apenas una hora y media, y no es hasta pasada la hora de metraje cuando empezamos a dilucidar qué pasa en la dichosa casa del diablo. Una vez introducido el tema no es hasta el minuto 75' aproximadamente cuando se desata la acción, ¡la cual solo dura 10 escasos minutos! La desilusión es tremenda; la película se pasa cinco sextas partes de su metraje preparando el terreno para un supuesto festival de sangre final, pero una vez llega se lo ventila en un abrir y cerrar de ojos, lo cual resulta una decepción mayúscula. No negaré que ese final es bastante notable, no está exento de una mala baba considerable (algo que también la aleja de la poca dureza del cine de los 80') y no se anda con chiquitas, pero sabe a tan poco que uno no puede sino tener la sensación de haber estado perdiendo el tiempo. Y es una verdadera lástima, porque las poquísimas veces que la película se decide a entrar al trapo no repara en burradas ni sangre.

Durante todo el excesivo metraje dedicado a crear tensión y gestar el desastre solo nos encontramos con UNA escena aislada que corresponda a una película de terror. El resto es suspense, pero un suspense que no acaba de cuajar pues no nos ofrece ningún adelanto ni aliciente lo suficientemente poderoso como para despertar nuestro interés. El gran defecto de Ti West para esta película es que se centra en todo tipo de detalles nimios como ver beber agua a la protagonista, caminar (y caminar, y caminar), lavarse la cara, comerse una pizza o todo tipo de secuencias intrascendentes alargadas hasta la saciedad, que se podrían aceptar durante un corto segmento de tiempo pero no continuamente ni prolongadamente, en vez de prestar atención a lo que interesa de verdad, que es la trama principal. En ese aspecto, tristemente, la película parece más bien obra de un director amateur que no tiene definido su estilo aún que una película con un objetivo bien definido. El resultado es que el ritmo de la película acaba siendo realmente soporífero y desesperante, pues se convierte en un preludio demasiado dilatado para tan raudo desenlace.

En cuanto a la trama ésta es bien sencilla: Samantha es una chica normal y corriente que necesita dinero para pagar su nuevo alquiler; en un panel de información de la universidad da con un anuncio que solicita los servicios de una niñera, así que se decide a llamar para conseguir el trabajo. Tras varios intentos logra el empleo y se dirige a la casa de la familia Ulman, situada a las afueras de la ciudad, un lugar inquietante en el que Samantha tendrá que pasar una noche "a solas", un hogar desconocido y enorme con un halo tenebroso importante. Lo más decisivo es que esa noche es la del eclipse lunar... Esta podría ser perfectamente la sinopsis, aunque a decir verdad para llegar a este punto pasan 45 minutos. ¡45 minutos! Este es un ejemplo de lo que adolece el ritmo de la cinta. Hubiese sido magnífico que no se hubieran estirado tanto las nimiedades comentadas y se hubiera prestado más atención a la parte final, pero irremediablemente da la sensación de estar bastante desaprovechada, ya que el tono añejo (auténticamente añejo) que tiene es realmente cojonudo.

Jocelin Donahue, la preciosa actriz protagonista, cumple en todos los aspectos. La sufrida Samantha es capaz de hacer más llevadero el ralentizado metraje y sabe sacarse partido sobre todo en el segmento final, aunque su interpretación es muy uniforme y no da lugar a queja alguna de su estupendo trabajo. El resto del reparto está muy bien, destacando al enorme (literalmente enorme) e inquietante Tom Noonan (Mr. Ulman), aunque la película es un monólogo de Jocelin Donahue que no da lugar a réplicas. El concepto de quedarse solo en una casa tan turbadora aunque corriente al fin y al cabo es bueno, y consigue crear inquietud con elementos básicos pero se peca de repetitividad y trivialidad en la mayoría de escenas.

El principal aliciente de "The House of the Devil" es comprobar la retrospección que lleva a cabo, un elaborado viaje al pasado en toda regla, pero como película es bastante irregular, tiene muchos altibajos. La estética es sumamente interesante, la forma de llevar a cabo una traslación temporal tan "real" es increíble pues no solo está ambientada en los 80’ con gran acierto sino que todos los componentes están cuidados al milímetro. A nivel técnico el film es una maravilla, el trabajo de diseño de producción, dirección artística, vestuario, maquillaje, etc. puede pasar desapercibido, pero el mérito es extraordinario. La música está escogida sabiamente por Jeff Grace, la forma de dirigirla y la fotografía de Eliot Rockett es todo un acierto. Pero por otro lado se percibe que es una película sin un objetivo claro y que avanza sin ningún tipo de prisa ni fin, dando vueltas sobre sí misma, explicando una historia de forma demasiado intrascendente hasta el esperado segmento final, lo que acaba por hacer perder el interés y desesperar al más paciente de los espectadores. Reconozco que tiene un par o tres de escenas bastante buenas, incluidos los 10 minutos finales, y goza de una mala leche considerable, pero la acción está demasiado dosificada y acaba haciéndose insuficiente para levantar la película. El problema de "The House of the Devil" es que no pasa nada. Y es una verdadera lástima, una ocasión tristemente desaprovechada.

Mi puntuación: 4/10.