Más salvajismo francés en otra película de terror brutal. El dolor como fin en sí mismo.
En los albores de este blog hablé de "À l'Intérieur", una cinta de terror gala que seguía la tónica marcada por Alexandre Aja en su estupenda "Alta Tensión", es decir violencia extrema, brutal y gratuita recuperando el giallo italiano y ese agradable tono europeo que resulta tan fresco respecto al ya gastado estadounidense. Francia ha ido demostrando con diversos proyectos y realizadores jóvenes, apasionados y prometedores que esto del cine de terror se les da de perlas, y más si es del tipo sangriento y estremecedor que requiere de un espectador mentalizado y preparado para ver todo tipo de casquería, entrañas y litros de sangre surgiendo a borbotones de la pantalla, una carnicería dispuesta para que el aficionado al cine fantástico disfrute y se horrorice a la vez que sacude sus instintos más salvajes. Aquella "À l'Intérieur" era todo lo que un estómago fuerte podía pedir, violencia directa y sadismo mayúsculo que hasta costaba soportar, y el año pasado surgió otro film más de un corte similar que se basaba en las mismas premisas y que pretendía impactar explotando precisamente el factor del salvajismo exagerado, "Martyrs", la segunda película de Pascal Laugier tras "El Internado" que ha resultado otro tremendo e impactante éxito, una excelente película de terror más que sumarle a Francia.
En el último Festival de Cine Fantástico de Sitges estuvo entre las nominadas a mejor película y fue una de las más aplaudidas y también de las más polémicas. De hecho parte de su campaña de marketing se basó en colocar una ambulancia a la salida por si alguien se encontrase mal viendo el film, algo completamente absurdo y evidentemente una provocación pero que dio resultado ya que todo el mundo se hizo eco del suceso. La película ha sido comparada con "À l'Intérieur" por lo evidente, e incluso se presumía de que ésta a su lado era como ver un episodio de "Teo se va al zoo", todo fruto de la exageración y la nombrada campaña publicitaria; personalmente no creo que el film de Alexandre Bustillo y Julien Maury sea menos salvaje que "Martyrs", sinceramente son del mismo nivel pero si una de las dos es algo más explícita y angustiosa esa es "À l'Intérieur". Igualmente no se queda corta con el desfile de entrañas, litros y litros de sangre, brutales asesinatos, crueldad infinita y muchísima mala leche, el regusto que le queda a uno tras ver "Martyrs" es de puro desasosiego, mal cuerpo y un sentimiento de pura repugnancia, todo perfecto para una película de terror de estas características.
La historia es difícil de resumir sin dar detalles clave sobre la trama así que me limitaré a dar una breve sinopsis sobre lo que vemos al empezar, aunque luego la película evolucione de forma completamente distinta; todo comienza cuando una feliz familia ve interrumpido bruscamente su desayuno un domingo cualquiera, una chica parece tener motivos de peso para fastidiar la paz de su hogar y pronto vemos como su visita desemboca en una masacre cuyos motivos son dudosos y espeluznantes. El secreto del film es el hecho de que va desvelando las fases de su historia progresivamente manteniendo una tremenda tensión dominada a la perfección por el realizador y haciendo que el espectador se enganche al film y necesite respuestas ante los tremendos hechos que va descubriendo progresivamente. La película evoluciona constantemente desde su primer minuto pero es aproximadamente cuando se cumple la hora (es decir a los 2/3 de film) que tiene un importante punto de inflexión y donde personalmente creo que sufre un pequeño bajón debido a la repetitividad de las secuencias durante unos 20 minutos, aunque estén del todo justificados y sean necesarios para llegar al espectacular final, un inesperado semi-giro que te deja ese sabor de boca que he comentado y ayuda a subir un peldaño al film en su categoría y trascendencia, un final realmente glorioso, original, sencillo y efectivo.
No faltan las secuencias espeluznantes durante el film, que es una constante salvajada comenzando por el impactante inicio que da un puñetazo al espectador en toda la boca y le avisa de que lo que verá a continuación tiene poco de convencional. El sadismo de los protagonistas da lugar a escenas que harán encogerse al espectador en su butaca y apretar los puños, no faltan navajazos, tiros, palizas, cantidades ingentes de sangre y más brutalidades que obligan a apartar la mirada en más de una ocasión, y que reflejan el excelentísimo trabajo de maquillaje y efectos visuales que son muy de agradecer dada la tendencia del cine de terror actual (y del cine en general) de tirar de efectos especiales realizados por computador en vez de los tradicionales que resultan mucho más realistas y efectivos en pantalla. El maquillaje de algunas víctimas y los cortes, heridas y demás bestialidades hacen del film una joya en este aspecto, y dejan a películas como "Saw" o "Hostel" al nivel de una broma simpática en comparación a la ferocidad y crueldad de "Martyrs". Igual que hice con "À l'Intérieur" no aconsejo a nadie ver este film recién cenado, por si las moscas.
Las interpretaciones principales son una maravilla, por lo visto la cantera de jóvenes chicas francesas es de gran calidad; la protagonista principal podría ser Anna, interpretada por la novel Morjana Alaoui que tan solo había realizado un film antes que este, y se comporta como una perfecta víctima, alejada del prototipo de mujer luchadora de las clásicas slasher movies y convertida en una víctima sufridora y resistente que no hace más que asimilar lo sucedido a cada minuto de metraje que avanza. Su magnífica interpretación viene acompañada de la de Mylène Jampanoï en el papel de la desequilibrada y traumatizada Lucie, una actriz algo más experimentada que se mete en la piel de la demente amiga de Anna que sufre las consecuencias de un secuestro cuando era una cría que la marcó de por vida y que le mantiene obsesionada por errores del pasado; también realiza un gran papel bastante sobrecogedor en algunas escenas y conformando a un personaje bastante complejo, aunque lo que le sucede a su personaje es algo predecible desde el primer momento. Una cosa curiosa es la evolución de los escenarios del film, que en principio son ordinarios pero más adelante toman un aspecto sórdido y tétrico que acaba de meter al espectador en el film. El calvario de la chica al final es tremendo, la narración dota a dicho último segmento de una crudeza muy intensa y la forma de desvelar las respuestas a las preguntas que surgen en el visionado del film acaba de sobrecoger y demoler el ánimo del espectador, que en los minutos finales por fin puede entender todas las motivaciones de los personajes durante la película antes de enmudecer por el majestuoso final.
"Martyrs" es la viva muestra que con poco dinero, menos de 3 millones de euros de presupuesto, mucho cariño por el género, ansia de renovación y ningunas ganas de censurarse pueden hacerse cosas maravillosas en el cine de terror, un género poco exigente pero cuyas obras excepcionales son fácilmente identificables. Difícilmente veamos en España su estreno en cartelera, algo que me resulta muy absurdo aunque comprensible ya que no todo el mundo está dispuesto ni preparado para soportar tanta brutalidad, pero en todo caso sería un indicativo de buen hacer por parte de las distribuidoras (respetando sobre todo el sentido del título "Mártires", una palabra importantísima en el film), aunque de momento tendremos que aguantar con la versión original en francés. Este film francés creo que forma parte de ese grupo de obras extraordinarias que en Europa están tomando las riendas de la nueva corriente del cine de terror, como la comentada "À l'Intérieur", "Alta Tensión", "Frontière(s)" (que aún tengo pendiente) y otras producciones francesas que se concentran en causar malestar y repugnancia en el espectador con excelentes resultados. Creo que ya se está preparando el remake americano, como no, pero dudo mucho que tenga la frescura de esta película de Pascal Laugier que ha vuelto a conseguir, como lo hicieran y hacen otros directores de su quinta, dirigir y escribir una película que no tiene nada de novedoso pero que gracias a su estilo y ganas se ha convertido en un polémico éxito y una revitalización del género. Quizá es lo que necesite ahora el cine de terror: polémica.
Mi puntuación: 8/10.