sábado, 25 de julio de 2009

"Viernes 13" (2009), ki ki ki, ma ma ma...

Jason sacia su sed de sangre por enésima vez; vuelta a empezar.

Hay tres nombres en el universo cinematográfico de los slasher (aquel subgénero dentro del cine de terror en el que un sociópata —normalmente enmascarado u oculto— se dedica a cargarse a adolescentes en cadena) que brillan por encima del resto, asesinos que por mérito propio —y montones de secuelas— han conseguido convertirse en iconos populares, emblemas del mal. La Santísima Trinidad del Exterminio está formada por Mike Myers, Jason Voorhees y Freddy Krueger, protagonistas de las sagas de "Halloween", "Viernes 13" y "Pesadilla en Elm Street" respectivamente, películas que dieron comienzo (sobre todo las dos primeras) a una larga y prolífica tradición cinematográfica que se basaría en explotar hasta la saciedad a los personajes y situaciones en diversas secuelas y entregas que basarían su premisa en repetir la fórmula de la anterior película hasta el agotamiento. Estos tres personajes tienen el honor de ser los más famosos y representativos de su familia, por encima de algunos otros mitos como Cara de Cuero (de "La Matanza de Texas"), Charles Lee Ray (de "El Muñeco Diabólico"), GhostFace (de la saga "Scream"), Candyman (de la saga homónima), Fisherman (de "Sé lo que Hicisteis el Último Verano"), Jigsaw (de la reciente "Saw" y uno de los pocos recientes que han logrado calar hondo), etc. y todo gracias a su presencia y carisma, ganado a pulso por las múltiples apariciones que han tenido dichos personajes durante prácticamente tres décadas sin descanso y que han definido un género que casi se había olvidado hasta que Wes Craven reavivó la llama con "Scream" en 1996. Hoy en día el slasher es un cine tan gastado y usado que no solo no resulta nada original sino que incluso sufre en sus carnes el paso del tiempo como un lastre impasible. Encontrar una película de esta clase que no contenga varios tópicos vistos cientos de veces en obras pasadas es misión imposible, y revisionar viejas obras primas que dieron pié a este subgénero es una tarea arriesgada debido al riesgo de la descontextualización, es decir, ver la obra fuera de su época y contexto social y cinematográfico y no entender ni saber ver su carácter renovador ni inédito que tuvieron en su momento.

Hollywood, que de marketing entiende un rato, sabe que para resucitar géneros e iconos solo le hace falta reciclar, recuperar o resucitar a viejas glorias, y ese es el objetivo que en la última década se ha impuesto con los grandes del género. El remake está sirviendo como método para presentar a los monstruos del pasado a las nuevas generaciones en la década actual: el tipo de la máscara blanca tuvo un excelente remake en 2007 de la mano de Rob Zombie, "Halloween: El Origen", una de las mejores obras de este tipo que he visto en los últimos años, y prepara secuela para este año, el del guantelete de cuchillas tuvo su oportunidad en 2003 en un crossover con el de la máscara de hockey en "Freddy vs. Jason", una película que me pareció muy entretenida y sobre todo original (a ver para cuando se atreven con otro crossover entre Myers y Jason), éste último también un par de años antes protagonizó "Jason X", una extraña y fallida reinvención, y otras sagas han ido teniendo sus entregas en estos años como "La Matanza de Texas", que fue víctima también de un remake en 2003 obra de Marcus Nispel, precisamente director de la película que nos ocupa este artículo, "Viernes 13" (2009).

Tras once películas —diez si no contamos el crossover con FreddyMarcus Nispel vuelve a dirigir codo con codo con Michael Bay como productor un remake de un clásico absoluto del cine de terror, aunque en este caso esta doceava película no es un propiamente remake ni una secuela; igual que "Halloween: El Origen" (2007) es un relanzamiento de la saga, un nuevo comienzo, algo parecido a lo que hizo "Halloween H20" (1998), que continúa después de los hechos ocurridos en "Halloween II" (1981) más de 15 años y cuatro películas después. En este caso esta última entrega de "Viernes 13" (cuyo título no han querido distinguir de la original) parte de los hechos que vimos al finalizar la cinta de 1980, es decir que es una secuela directa de la primera película de la saga aunque homenajeando y tomando elementos de las tres primeras películas de la serie. Al inicio de la película, en poco menos de tres minutos y medio, presentan al personaje a las nuevas generaciones mediante una especie de resumen del final de la primera película de la saga, lo cual está muy bien porque pone en situación a cualquier tipo de espectador, tanto al que se sabe de memoria todas las películas como al que nunca ha visto una película del tipo de la máscara de hockey. Una vez planteado el mito la cinta sigue por los derroteros de cualquier otra película de la saga, repitiendo los tópicos mil y una veces vistos pero con un gran acierto y algo que no se ve muchas veces: dos grupos de adolescentes que exterminar en un solo film. Normalmente las películas de este tipo se pasan la mitad de los 90 minutos que suelen durar intentando tratar de presentar a los vacíos personajes protagonistas (que en esta entrega por supuesto vuelven a serlo) que serán masacrados progresivamente durante los últimos 30 minutos. En esta película se ahorran esos tres cuartos de hora iniciales donde suele verse solo al slasher de turno de refilón o/y cargándose a algún pobre paleto para entrar de lleno en la materia y hacer lo que hemos venido a ver, una gran sangría. Por lo tanto tenemos dos matanzas por el precio de una y el lastre de la primera mitad de la película solventado, lo cual me parece el gran descubrimiento de la cinta, de hecho lo único realmente novedoso u original.

A los 25 minutos aparecen los créditos. Es como si la película empezara en ese momento, así que de los 100 minutos que dura, solo una hora y cuarto responde al clásico patrón de las slasher movies. Durante los primeros minutos asistimos a una pieza llena de tópicos en las slasher movies, una especie de corto que precede a la cinta lleno de toques de una mala leche considerables. Hablo de asesinatos como el del saco de dormir (brutalísimo) o el primero en la cabaña de Jason, el de los machetazos que vienen del suelo. Para mí esos son, junto al del cobertizo con el destornillador, los mejores asesinatos de la cinta y es que pese a que "Viernes 13" funciona bastante bien creando tensión y reproduciendo tópicos falla a la hora de mostrar muertes realmente cruentas u originales. Como he dicho haberlas las hay, pero se echa de menos más recreación, extravagancia y atrocidad en el resto, exceptuando las tres que he comentado. Una slasher movie tiene como base, además de saber crear tensión y tener un homicida con presencia, la calidad y cantidad de los asesinatos; de cantidad anda bien, sobre todo por lo comentado de los dos grupos de adolescentes, pero se echa de menos más gracia en la forma de matar; eso sí, la brutalidad de Jason es absolutamente genial.

Porque una novedad de esta entrega es que Jason se ha vuelto de repente una bestia tan ágil como rápida, algo a lo que no estábamos muy acostumbrados en ninguna de las otras entregas (ni de él ni de Myers). Si los zombies son rápidos, ¿por qué no iba a serlo ahora el slasher? Jason no ha dado una zancada en todas las once películas anteriores y aquí de repente el director se ha dado cuenta de que puede correr, lo cual otorga más horror a su figura. Tampoco lo había visto hasta el momento (si mal no recuerdo) tirando al arco, y aquí se muestra como un experto —e hijo de puta— tirador (por cierto, atención al detalle de mostrar dianas en el campamento o trofeos de tiro al arco para justificarlo, buena aclaración), pero en esta película vemos cosas que hasta ahora no habíamos visto, por ejemplo cómo se lo ha montado Jason en el campamento de Crystal Lake para sobrevivir y asesinar, el sistema de vigilancia precario que tiene, lo lúgubre de las minas o grutas subterráneas, las trampas colocadas estratégicamente en el bosque, etc. todo parte del sórdido ambiente que Marcus Nispel consigue recrear con acierto, y es que el realizador sabe jugar muy bien con la atmósfera, crear ambientes opresivos y 'sucios' como hizo con el remake de "La Matanza de Texas", aunque en aquella ocasión aún estaba más lograda la dirección artística (también es verdad que la película daba más juego en ese aspecto).

La apariencia de Jason es un éxito, que comience con el saco/vendas en la cabeza es un precioso detalle, como en la segunda película de la saga; sinceramente el Jason con el saco de patatas en la cabeza siempre me pareció el más terrorífico de toda la serie, y ver cómo se hace con la máscara también es un buen homenaje a la tercera entrega (en la cual consigue su icónica máscara de hockey). Es curioso como algo tan simple como una máscara de hockey es lo que ha hecho de Jason Voorhees uno de los slasher más famosos de la historia cinematográfica, ese aspecto característico y tan sumamente terrorífico es lo que ha hecho de él y sus películas una leyenda. Y como él es el auténtico protagonista de la cinta es él quien saca partido de la adecuada atmósfera recreada por Nispel, como digo uno de los mayores méritos de la película, aprovechando la oscuridad de los parajes boscosos y abandonados del campamento (un escenario realmente siniestro) y los juegos de sombras, ayudándose de la intrigante banda sonora de Steve Jablonsky, basada en la esencia de la partitura original de Harry Manfredini e incluso dejando lugar para la icónica melodía de la saga, aquella que susurra "ki ki ki, ma ma ma" (que viene de «Kill her, mommy!») de forma enigmática y tétrica. Lo que no me ha gustado del comportamiento de Jason es algunas chorradas como que deje vivir a algún personaje sin más, pero se puede perdonar porque está ligeramente justificado. Eso sí, exceptuando lo de correr respetan mucho las bases del personaje, contando con el mismo origen que en la película original, con el mismo aspecto de siempre e incluso no articulando ni una sola palabra ni sonido durante toda la cinta, como siempre.

Hay lugar para homenajes, tópicos y copias (a veces es difícil diferenciar entre estos tres conceptos); respecto a lo primero es evidente la cantidad de detalles que rememoran elementos de anteriores películas, como el mismísimo final, o lo de que Jason aparezca atravesando una ventana de pronto, o la cabeza de la madre, o que un personaje confunda a Jason con un jugador de hockey, también hay lugar para los tópicos y ese es el mayor lastre del film, que cada uno de los 100 minutos de la cinta están esencialmente llenos de tópicos: desde la sombra que asoma en el exterior de la tienda de campaña hasta el aparecer detrás de la penumbra de una puerta (cosa que se repite demasiadas veces), pasando por lo de intentar crear tensión en secuencias que evidentemente están faltas de ella por pura lógica, como aquella en la que los dos protagonistas entran al campamento dando la sensación de que están vigilados cuando sabemos perfectamente que Jason no está en ese momento ahí, e incluyendo un recurso que por suerte casi no se usa y que yo odio profundamente, como es el de dar un susto gratuito mediante un subidón de música en una forzada situación de suspense para luego darse cuenta de que es solo un perro o una herramienta que cae al suelo... ¿qué sentido tiene? No faltan los personajes ultra-tópicos: tenemos al chulo pijo al que deseamos muerte solo empezar la cinta, al negro orgulloso de su raza que no muestra reparos en representar los tópicos racistas, al chino gracioso (¡este es casi nuevo!), al guaperas bonachón, al pesado, al salido, al drogata, a la zorra que solo va a enseñar tetas (en este aspecto las tres tipas de esta clase que salen son la máxima expresión de este estereotipo, no tienen siquiera un papel en la cinta definido) lo cual siempre cumple con la cantidad de desnudos gratuitos mínimos que este tipo de película requiere, también tenemos a la heroína o clásica "última chica" que desde un principio vemos que será la que durará más al enfrentamiento con Jason, etc., no falta ni uno. Personajes completamente vacíos que solo sirven para saciar la sed asesina del slasher de turno, lo que tampoco está mal porque realmente lo que nosotros queremos ver es a Jason partiendo cabezas con su machete, no los dramas personales de sus futuras víctimas. En cuanto a las interpretaciones de los protagonistas todos los actores están correctos, pero no se puede destacar a ninguno en particular.

La estructura de la película sigue el patrón básico que se creó hace tres décadas y aún no se ha cambiado, el básico juego a lo Diez Negritos donde uno tras otro van cayendo los desafortunados jóvenes que se alejan de la sociedad un fin de semana en busca de fiesta, drogas y sexo. En este caso hay un pequeño hilo argumental en el que Clay —el guaperas— busca a su hermana desaparecida Withney, cuyo grupo sabemos que ha sido víctima de las malas pulgas de Jason meses atrás. Y ya está, eso es todo, lo siguiente que sabemos es que se adentran en el territorio colindante al campamento de Crystal Lake por lo que firman su sentencia de muerte instantáneamente. Gritos, sangre a borbotones, sustos, carreras frenéticas en la selva, más sustos, machetazos, mala leche (me faltó algo más, por eso), sexo, más muerte y más gritos, eso es lo que ofrece a priori una cinta como "Viernes 13" y eso es lo que se obtiene. Pero ahí está su encanto, es una más entre las muchas secuelas, entregas, crossovers y remakes de esta saga que no ahonda en complicaciones, y como una más entre las otras once películas funciona a la perfección, alcanzando y superando el nivel impuesto en las tres primeras entregas de la saga, que en mi humilde opinión son las más destacables. Le doy un 5 de puntuación porque no ofrece absolutamente nada nuevo excepto la incursión de un segundo grupo, pero dentro de la saga tendría una puntuación más alta por pura comparación.

En taquilla ha funcionado muy bien, actualmente está entre las 30 películas más taquilleras del año con $90M, una cifra muy honorable teniendo en cuenta que su presupuesto fue de $19M, y es que por lo visto este tipo de películas siguen sin cansar ni al público mayoritariamente joven ni al fan acérrimo del género y amante de lo clásico, un tipo de cine que parece tener una vida muy larga y que a pesar de repetir fórmula incansablemente permanece perenne en nuestras carteleras... será que subconscientemente disfrutamos arrasando con la vida y los tópicos que se nos plantean diariamente, será que el cine nos sirve como siempre de vía de escape y nos ayuda a disfrutar de cintas sinceras y simples como esta. Saber deleitarse con una película como "Viernes 13" (2009) es tener ganas de disfrutar del cine de género, y a pesar de todos sus graves defectos sigue teniendo el encanto de las primeras películas de este corte. Y es que ver a un tío con máscara rebanando cuellos sigue gustándonos tanto como el primer día.

Mi puntuación: 5/10.

15 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Exaustivo análisi de una peli que no me llama demasiado, como todos los remakes. Pero, si como dices, la capacidad de sorpresa es má bien poca todavía me apetece menos.

Un saludo!

Santi dijo...

Buenas querido Quimerico Inquilino, gracias por el comentario. Efectivamente "Viernes 13" no aporta nada novedoso al género, solo lo comentado de los dos grupos en vez de uno, pero eso no es suficiente como para que la cinta alcance el nivel del "Halloween" de Rob Zombie por ejemplo (qué ganas que estrene segunda parte). De todos modos esta 12ª entrega de "Viernes 13" no engaña, es una película honesta porque ofrece precisamente lo que se espera de una película de esta saga, y en ese aspecto no puede decir uno que fuera desprevenido a verla :D .

Un saludo, compañero.

VyrusTron dijo...

Genial tu capacidad de análisis, Monkey.

Vi esta peli hace poco y bueno, bien. Para pasarte un rato está bien, tiene algun detalle guapo, pero la mayoria son topicos, intentos fáciles de susto y tias en pelotas. Casi me lo pasé mejor intentando cuadrar de qué serie habia salido cada actor/actriz (uno de Supernatural, otra de Shark, otra de The OC....).

Saludos!!

Dr. Quatermass dijo...

Hola, gracias por tus visitas, te he enlazado en mi "blogroll". Sobre Viernes 13..... mejor opino otro dia.

Santi dijo...

¡Muchas gracias VyrusTron! Yo no reconocí a ningún actor ni actriz, pero la cuestión es eso, que no ofrece nada nuevo en absoluto, es para pasar el rato y olvidarse de ella como cada una de las películas de la saga. Eso sí, es de las más divertidas de la misma, porque "Viernes 13: Parte VIII. Jason Toma Manhattan" y "Viernes 13: Parte IX. El Viernes Final" son directamente un crímen contra la humanidad, aún dentro del nivel exigido en la saga. Podemos darnos con un canto en los dientes de que no alcance el pésimo nivel de aquellas. Un saludo, y gracias por el comentario.

Dr. Quatermass, gracias a ti también por el comentario y la visita, por supuesto también te tengo como blog a seguir y visitar periódicamente. Un saludo ;) .

Kraven dijo...

A pesar de que normalmente no suelo ver re-makes fui al estreno de este ¿nuevo? "Viernes 13" por la nostalgia que me despiertan los primeros títulos de la saga.

Como bien apuntas las tres primeras entregas están homenajeadas, hay topicazos por doquier (¿sería posible un slasher sin tópicos? Por definición dejaría de ser un slasher)y los personajes son puro estereotipo. Pero a pesar de todo ello disfruté como un enano, sobretodo con ese prólogo inesperado y refrescante en el que en poco más de veinte minutos Jason se carga a todo dios. Las muertes no es que estén super curradas pero eso es un defecto del slasher en general, para eso los italianos siempre fueron los mejores. Ahí están los viejos gialli de Argento o los terroríficos zombies de Fulci.

Buen desmenuce el que has hecho a la cinta y a la saga en general. Reconozco que a pesar de lo infumable que se volvió a partir de la cuarta entrega de vez en cuando reviso alguna de ellas. ¡Ese diablillo de Corey Feldman!

Un saludo!

Sam_Loomis dijo...

Excelente reseña. En general coincido contigo, siendo un fan de Jason éste remake/reboot me gustó, la verdad, como mencionas a mi me gusto mucho el enfoque 'survivalist' que le dan a Jason Voorhees, como un tipo que sobrevive en el campo, que monta trampas y tiene su propio sistema de túneles para moverse, y claro el tono realista que le da el hecho de que pueda correr y que sea una persona viva y no un zombie pudriéndose. En general, creo que la falla más atroz de la película son las escenas de muerte que fueron la verdad, mediocres, aburridas y no muy sangrientas, el asesinato del "sleeping bag" y el impalamiento en la parte trasera de aquel camión fueron de lo que más resaltó, pero lo demás está para dormirse. En fin, tengo fe que la secuela reconocerá estos errores y dará muertes mas gore, más creativas y más típicas de "Friday the 13th" como ya lo dijeron los productores.

Bien escrito.

¡Saludos!

Santi dijo...

Desde luego, Kraven, el mayor interés que tiene esta película es ser una entrega de la famosa saga, si no apareciese Jason no hubiera tenido una centésima parte del éxito obtenido. Tópicos hay por doquier en "Viernes 13" (2009), pero es lo que dices, se disfruta igualmente porque no deja de ser una más entre las otras películas, que son iguales entre ellas y también se disfrutaron en su día. Los italianos sabían lo que se hacían con su giallo, pero ahora en esta década la que manda es Francia :D .

Y por más entregas que repitan me temo que seguiremos disfrutándolas por largo tiempo... si es que somos incorregibles. ¡Corey Feldman! Dios mío, el eterno cara-de-niño, que pájaro XD .

Gracias Sam Loomis, una alegría que coincidamos. Lo de ver como Jason ha sobrevivido en el Lago de Cristal es todo un acierto, una de las pocas cosas realmente destacables de la cinta, las trampas, los pasillos llenos de bizarradas, cascabeles a modo de alarmas... y sobre todo la oportunidad de aparecer bajo tierra en cualquier momento, magnífico. Y en esta cinta, tienes razón, se ve algo menos inmortal que de costumbre, exceptuando el final, claro. Ya sabemos que es invulnerable, por eso está bien que muestren de vez en cuando algo de vulnerabilidad momentánea.

El mayor fallo de la cinta no es que esté lleno de tópicos, el mayor defecto es el de las muertes y veo que todos coincidimos en ello. Le hacen falta muertes más bestias, las de "Halloween" de Rob Zombie fueron algo más brutales aunque tampoco demasiado sangrientas, pero la forma de rodarlas quizá las hicieron más espectaculares. Eso es lo que hace falta en las muertes, bestialidad y recreamiento (como en la muerte del destornillador en el cuello). Es lo único que se pide.

Gracias a ambos por los comentarios, ¡os los agradezco mucho!

Fantomas dijo...

Vaya análisis que has hecho de esta cinta. Aunque me gusta bastante la saga original(en especial las cuatro primeras entradas) aún no veo esta película. Según lo que he leído, este remake cumple con entretener, aunque dista de ser perfecto. Espero poder verla a la brevedad.

Nuevamente, felicitaciones por tu reseña,
Saludos.

Darkerr dijo...

Excelente análisis¡¡¡, y veo que en general coincido contigo, una pelicula con los tipicos defectos de su tipo pero que a pesar de ello resulta disfrutable si se es fan de Jason y su melodia que bien has detallado. Te hago enlace a mi blog, y me gustaría estar entre tus recomendados. Saludos¡¡¡¡

Santi dijo...

Hola Fantomas, muchas gracias por tus palabras, te lo agradezco mucho. Este "remake", que tampoco es "remake" sino una nueva entrega homenajeando las 3-4 primeras, es un cúmulo de tópicos, pero ahí reside el secreto ya que es más de lo mismo que ya vimos en anteriores entregas. Es, sin más, una más a engrosar la lista de películas protagonizadas por el tipo de la máscara de hockey. Y por eso es entretenida al fin y al cabo. Ya me contarás qué te ha parecido.

Darkerr, gracias también por tus palabras, me alegra que coincidamos porque significa que hemos sabido darle el enfoque necesario para poder disfrutarla, porque si uno quiere verla como una reinvención o un giro radical la película le decepcionará sobremanera. Que bien que hayas pillado el título del artículo, no sabía muy bien si la gente lo captaría del todo. Y más cuando siempre ha parecido que dijese "sh sh sh ha ha ha" XD .

Muchas gracias por enlazarme, enseguida haré lo mismo después de haberte agregado a mis blogs a Seguir.

¡Gracias a los dos por los comentarios!

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Yo no soy muy amigo de los remakes, siempre he pensado que si alguien la hizo (mejor o peor) es preferible no tocar nada, porque siempre, siempre (o casi) saldrás perdiendo. Si algún día viese este Viernes 13, sin duda sería por su director, Marcus Nispel, que me parece un cineasta muy solvente y cumplidor. En lo de los remakes si que me gustaría destacar el buen hacer de Rob Zombie, todo un descubrimiento tras las cámaras, que sabe dotar al trabajo de su impronta malsana y su peculiar y grotesco estilo.
Saludos

Santi dijo...

Desde luego los remakes no son muy amigos de nadie, Crowley, pero hay que recordar que existen grandes películas que son remakes como "La Cosa" de John Carpenter o "Las Colinas Tienen Ojos" de Alexandre Aja, por ejemplo, además del que comentas de "Halloween" de Rob Zombie, todo un artista tras la cámara y una de las grandes esperanzas del cine de terror actual. No es el caso de "Viernes 13", que aunque tampoco es un remake desde luego no se puede decir que aporte nada nuevo.

Nispel hace un trabajo correctísimo, sobre todo en cuanto a la recreación en la atmósfera (parece que el director alemán es un especialista en esto) y en sacarle partido a la brutal figura de Jason. En ese aspecto cumple perfectamente. Creo que el problema está más que nada en el guión, que es nulo en cuanto a originalidad, y en ese poquito más de mala leche que se exige en las muertes.

¡Un saludo, y gracias por el comentario Crowley!

Jefe Dreyfus dijo...

para que van a esforzarse en hacer algo nuevo si esto ya les llena de pasta.. a tirar de remakes, que, cada vez, empiezan a quedar más cercanos en el tiempo!

Santi dijo...

Buenas Jefe Dreyfus, desde luego desde hace ya muchos años que la tónica de Hollywood es descaradamente el copiar y reinventar a partir de material ya existente (con decirte que ya están haciendo el remake de "Déjame Entrar" te lo digo todo) sobre todo en algunos géneros en concreto como el del terror, pero he llegado a la conclusión que lo mejor es tragar y verlo desde el punto de vista positivo porque sino uno acabría renegando de todo el cine que hace EEUU últimamente. "Viernes 13" (2009) es una película distraída (y repito: no es propiamente un remake), llena de tópicos pero una digna entrega de la saga de Jason Voorhees, y al fin y al cabo es lo que pedíamos.

¡Un saludo!

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