domingo, 10 de mayo de 2009

"Déjame Entrar", yo conocí a una vampiresa.

Así se hace una película de vampiros. Un clásico instantáneo.

Películas de vampiros las hay tantas como de zombies, hombres lobo o monstruos de Frankenstein en sus mil y una variantes y perspectivas, y la tendencia del cine reciente es la de modificar o "hacer evolucionar" dichos iconos cada vez con mayor frecuencia para adaptarse a las corrientes actuales, dotando de velocidad a los zombies, de inmunidad al sol a los vampiros y otros artilugios del estilo. Desde "Entrevista con el Vampiro" que el cine de vampiros dio un vuelco, el estilo gótico-romántico pareció imponerse al siniestro y sobrio de Bela Lugosi que interpretara al mítico Drácula en los años 30' y cada vez se apuesta más por obviar o modificar las características propias de un vampiro que se han ido construyendo a lo largo de los años en cine y literatura, esto es: rechazo a la luz solar, ausencia de reflejo en los espejos, estaca como arma perfecta para aniquilarlos, miedo a las ristras de ajos y crucifijos, imposibilidad de cruzar un océano, descanso en un ataúd sobre tierra natal y solicitud de permiso para poder entrar a casa de alguien, entre otras. Stephen Norrington y Guillermo Del Toro siguieron dándole vueltas a la rosca y cambios de estilo adaptando "Blade" y "Blade II" dotando al vampiro de una dosis de acción tremenda, en "Abierto Hasta el Amanecer" Robert Rodríguez se decantó por las figuras monstruosas y hasta el maestro John Carpenter apostó por ellos en la calamitosa y a la vez genial "Vampiros" manteniendo ese estilo de chupas de cuero negras y estilo neo-gótico; de todos modos siempre quedaba algo que identificaba y respetaba la esencia de la criatura aunque es difícil encontrar dos vampiros exactamente iguales en las diferentes sagas y películas de este género. Nunca se han dejado de hacer películas de vampiros pero en los últimos años parecen estar teniendo un auge en cine y televisión con películas como "30 Días de Oscuridad" (versión monstruosa), la trilogía "Underworld" (versión gótica), "Van Hellsing" (versión clásica), "Blood: El Último Vampiro" (versión violenta), "Crepúsculo" (versión "fashion"), "Ultravioleta" (versión calamitosa, fashion, patética y desastrosa) o "Soy Leyenda" (también versión monstruosa) y series como "True Blood", "Moonlight", la clásica "Buffy, la Cazavampiros" o la soberbia "Hellsing", además de las innumerables producciones de serie B que hemos visto y seguiremos viendo a lo largo de los años. Tras muchos intentos con mayor o menor éxito llega ahora una película sueca que ajustándose a la gran mayoría de los cánones logra enmarcarse puramente en los géneros del terror y el drama logrando un filme intensamente respetuoso, lírico, sorprendente y adecuado, "Déjame Entrar" ("Låt Den Rätte Komma In").

"Déjame Entrar" no se encuadra en ninguno de los estilos mentados anteriormente sino es en el clásico, porque sin aparecer ni una sola capa o estilo gótico respeta profundamente la esencia del vampiro clásico, aquel que debe alimentarse de sangre para que un hambre visceral no se apodere de él, que la luz le causa la muerte y tiene habilidades sobre humanas. Es una película con un solo vampiro, una pequeña niña para ser exactos, y está más cerca del comportamiento animal que del glamuroso y gótico comentado sin llegar a ser un monstruo sobrehumano. La historia transcurre en los parajes helados de Suecia, donde Oskar, un niño de 12 años, vive atemorizado por algunos de sus compañeros de clase al ser el objeto de sus burlas y abusos. Oskar guarda mucha ira en su interior e intenta superar su soledad haciéndose amiga de Eli, la niña recién llegada a su vecindario por la que se siente atraído. Pero Eli es una niña muy extraña, no va al colegio, parece no tener nunca frío y mantiene una relación extraña con su padre. Su llegada coincide con la conmoción que sufren los habitantes del pueblo cuando se sospecha que un asesino en serie anda suelto mutilando a sus víctimas, y es que parece ser que los recién llegados no traen consigo la tranquilidad al vecindario. Una historia sencilla, una historia humilde y poco trascendente; no se pone en juego la vida de cientos de personas ni el destino de la humanidad, solo trata de la relación entre dos niños inadaptados (por diferentes motivos, claro) y una porción de una vida que lleva cientos de años transcurriendo a la sombra, la pequeña historia de un vampiro que intenta sobrevivir haciendo lo suyo.

Es "fácil" (nótese el entrecomillado) que una película de romanos sea épica, y es harto difícil que una película sobre un veterano de guerra malhumorado que se hace amigo de sus vecinos asiáticos sea épica (gracias Clint). Hay géneros que tienen más facilidades o disposición para ser épicas, esto es, a ser grandes historias recordadas por todo el mundo y de la cual se puedan obtener varias lecturas a gran escala y hay otros géneros o temáticas que lo tienen muy difícil. El terror es uno de estos últimos géneros y pocas películas realmente épicas pueden recordarse; sin duda "El Resplandor" es uno de esos films que se han convertido por méritos propios en una obra de terror épica, quizá la que más, gracias al talento de Stanley Kubrick, y "Déjame Entrar" a pesar de no ser una obra perfecta consigue entrar en el grupo de obras de terror épicas, lo cual tiene un mérito sustancial. Una película a reivindicar. Vamos a analizar el porqué del éxito de "Déjame Entrar" y dónde reside su secreto; para empezar es una película que está a años luz del resto de películas de género que inundan las carteleras y videoclubs, su estilo, su concepto, su punto de partida, todo es diferente de lo que estamos acostumbrados a identificar como película de terror en la actualidad. Definitivamente la película es otra forma de ver el terror alternativa a las clásicas slasher y películas de maldiciones y profecías que últimamente están poniéndose en la cabeza de la taquilla en cuanto a films de terror, y además es original toda ella, corriendo el riesgo incluso de desconcertar al espectador que no está acostumbrado a ver todo tipo de películas de género. El ritmo pausado y la recreación en la maravillosa fotografía no son conceptos que suelan asociarse a películas de miedo, más bien a dramas y otro tipo de films, y por eso "Déjame Entrar" llama la atención desde el primer momento, porque es poesía y atmósfera, no hay glamour pero todo es elegancia y sutileza lo que no excluye el brillante uso de la violencia y el gore. Además está más enfocada en el drama que en el terror, es una película de terror fundida con un drama, una historia que contar dentro de un género y no un género como excusa para contar cualquier cosa. El atípico y suave ritmo, el inteligente uso de la fotografía y la música, las imágenes de pavor extremo mostrado con una gran belleza y su elegancia global la colocan como una de las mejores películas del año y también de los últimos tiempos en cuanto a género, indiscutiblemente estamos ante un clásico instantáneo del cine de terror, una futura película de culto. Como "El Resplandor" es una película a parte de las demás en el género.

Lamentablemente no la he podido ver en el cine pues no la han estrenado en cualquier sala debido a su poca comercialidad, y eso es algo bueno al menos entendiéndolo como acto de rebeldía. El cine de género en Europa está en auge y personalmente creo que ahora mismo somos los que dominamos el panorama mundial con películas atrevidas y un nuevo enfoque, parece ser que nos hemos cansado de los clichés repetidos una y otra vez en los EEUU (y la oleada venida de Japón) y hemos decidido poner fin al encasillamiento; sacar a flote el eterno género del terror es necesario y aunque no se esté creando nada nuevo por lo menos se está haciendo de forma original, el fondo puede ser casi el mismo de siempre pero las maneras están consiguiendo que el cine de terror en Europa sea de una calidad altísima en muchas ocasiones, como en Francia con su violencia extrema o ésta película sueca de nos ocupa, y se alce como una nueva época dorada donde disfrutar de películas bien hechas, con valentía y amor por el cine, sin la necesidad de exiliar al género a una categoría inferior como se viene haciendo desde hace demasiado tiempo. Mientras escribo este artículo de opinión me entero que se está preparando un remake norteamericano que podría ser dirigido por Matt Reeves ("Monstruoso"), lo cual solo puede confirmar lo cerrados de mente que son los americanos a veces cuando no son capaces de asimilar que una película no se haya rodado en inglés y pueda ser una joya igualmente. Sea como fuere "Déjame Entrar" ya está filmada y estrenada, así que por mucho remake que filmen no podrán superar en originalidad ni valentía a la película de Tomas Alfredson.

El guión del film lo firma el sueco John Ajvide Lindqvist que es el escritor del libro homónimo en el cual se ha basado el film y cuyo título está cargado de significado pues en el film (y la novela, claro) se aplica el mito que sostienen algunas tradiciones vampíricas acerca de la imposibilidad que tienen estos seres de entrar a una casa si no son explícitamente invitados por el dueño. De hecho una de las mejores escenas del film tiene que ver directamente con este mito cuando lo ponen a prueba para comprobar su veracidad, una escena corta y tremendamente magnífica. El guión y la dirección de Alfredson han conseguido elaborar una película peculiar, ausente del frenesí y golpes de efecto clásicos del cine de vampiros actual dando lugar a una historia pausada, sin prisas, de 120 minutos de una gran belleza cinematográfica y cuya violencia contenida en algunas escenas es apabullante. El director, que hasta el momento solo había realizado algunas comedias además de dirigir episodios de series de televisión y telefilmes, se decanta por una puesta en escena sobria, natural y contemplativa, recreándose en planos muy bien estudiados, aprovechando todo lo amplio de la pantalla, un concepto diametralmente opuesto al concepto televisivo de los 3:4. De hecho la fotografía y la iluminación es quizá la mayor virtud que tiene la película, obra de Hoyte Van Hoytema que supuso una innovación técnica ya que la luz blanca que utilizó daba la sensación de luz ambiental tenue que podía tolerar otros focos de luz que dieran dinamismo y profundidad a la escena; en interiores se utilizaron escenarios sin techo para poder dar esa sensación, y es curioso que a pesar de que la mayoría de escenas del film transcurran en la oscuridad (ya sea en interiores o exteriores) y aún teniendo una fuerte iluminación ambiental no dejan de transmitir la sensación de estar en la penumbra, concepto importante para este film en el que la luz solar tiene un papel clave. Ver una película que transcurre prácticamente todo su metraje en la oscuridad puede cansar la vista del espectador, y más si en ocasiones tenemos que ver contrastadas esas escenas con los escenarios nevados diurnos que acabarían con nuestras retinas por el contraste. Me parece todo un acierto la iluminación del film, una forma original y exitosa de solventar el problema de la oscuridad con un efecto de luz ambiental y suficiente para dar la sensación de estar sumidos en la oscuridad sin estarlo. Además de la iluminación los planos han sido escogidos con tacto y juicio, sacando muchas veces partido a lo que ocurre fuera de plano y dándole elegancia al conjunto. De hecho toda la película en sí es un acto de elegancia y sutileza propios de las películas clásicas pero siendo muy moderna a la vez, aplicando estructuras que le otorgan clase como suele hacer Fernando Meirelles por ejemplo, concepto que se puede comprobar en películas como "El Jardinero Fiel", películas donde no solo importa lo que se explica sino cómo se explica, y ahí reside su encanto.

La música de Johan Söderqvist está muy bien escogida y compuesta y solo aparece en los momentos en los que se le quiere dar énfasis a la acción o crear tensión o en los tramos que enlazan secuencias para dar una continuidad, pero realmente el protagonismo de la banda sonora es muy reducido. Es por eso que cuando aparece se nota mucho su presencia, bastante clásica, armónica y romántica y pese a su poca aparición es de tono épico, sinceramente es un aspecto que me ha encantado del film; una banda sonora original que casi nunca está pero cuando aparece consigue emocionar y cautivar. Respecto al montaje me parece una forma ideal de contar la historia, con un ritmo lento propio incluso de una película oriental, pero en ocasiones creo que tiene algunas flaquezas que minan el resultado del conjunto, como por ejemplo lo innecesario (en unos casos) o incomprensible (de otros) de algunas escenas, como el extraño invitado que recibe el padre cuando está pasando un tiempo con Oskar o escenas de la madre y el hijo lavándose los dientes. Otro detalle absurdo o incompleto fue el hecho de que Lacke, el borracho, encontrase a Eli con tanta facilidad. Parecen tonterías pero en ese mismo momento están desviando la atención de la historia de forma bastante incoherente; esto es posiblemente lo que menos me ha gustado de la película. Hay que apuntar que el montaje es obra del propio director y Dino Jonsäter, ambos montando su primer largometraje para cine.

«Nunca hagas una película con niños» dijo Alfred Hitchcock, será porque no habría conocido a estos niños que pese a notarse su inexperiencia (es la primera y única película de ambos protagonistas) ambos resultan muy creíbles e incluso tienen momentos de auténtica gloria. Los niños son inocentes y sobre todo Kåre Hedebrant (Oskar) sabe reflejar muy bien esa pureza que se va consumiendo por el odio en su fuero interno debido a los abusos que sufre por parte de sus compañeros, también muy bien interpretados por los tres chavales, sobre todo el rubito inocente que es evidente que actúa contra su voluntad. Oskar está rodeado de un halo de misterio a su alrededor muy interesante, y no sé si es que el personaje debía reflejarlo o no pero el actor realiza una labor impecable como el niño curioso y asocial que intenta encontrar a una amiga en Eli. Lina Leandersson interpreta a la pequeña vampiresa, y realmente realiza un trabajo para aplaudir; a pesar de ser un vampiro con siglos de vida tiene el aspecto de una niña de 12 años y no deja de tener ese aspecto desaliñado de una cría inquietante y misteriosa que además da auténtico miedo en algunas escenas. La relación entre Oskar y Eli es de lo más interesante del film, lo que la acaba distinguiendo de otras por el factor drama; poco a poco se van acercando aunque inicialmente ninguno de los dos tenga intención ni ganas de hacerse amigos, pero con el tiempo debido a los problemas de cada uno se van acercando casi por una necesidad emocional y encuentran en el otro una paz que no tienen en su vida. Es una bonita historia de amor pese a lo extraño y curioso del caso, incluso escabrosa en algunas ocasiones, pero es emotivo ver como finalmente pasan a tenerse cariño mutuo y ser felices. El reparto en general es de una altísima categoría, pese a algunas carencias casi imperceptibles en el reparto infante. También cabe destacar el trabajo de Per Ragnar que interpreta a Håkan, un personaje muy interesante del que parece ser que se mantiene un secretismo mucho mayor que en la novela sobre su función, pues parece ser el encargado de alimentar a Eli para que ésta no tenga que cazar y a cambio recibe favores sexuales que tan solo se insinúan en el film en un par de sutiles detalles. Esa sutileza puede interpretarse como un modo de rebajar el contenido adulto del film aunque también puede considerarse el hecho de haber querido hacer una película menos escabrosa y más elegante. La interpretación de Per Ragnar es perfecta para mantener esa barrera que impide saber qué es lo que realmente trama hasta que pronto podemos comprobarlo con nuestros propios ojos.

Respecto al uso de la violencia y los momentos álgidos del film hay algunas escenas que son monumentales, las pocas que tiene son para el recuerdo como por ejemplo la escena de los gatos o la de los ataques de la vampiresa, y en cuanto a efectos especiales se han usado con mucha discreción y muchísima soltura, la escena de la mujer ardiendo (escena brutal y sencillamente perfecta a nivel técnico) o algunos de los efectos visuales de la niña saltando o reptando son de una calidad suprema, por no comentar ya la de Håkan en el hospital, un ejemplo a seguir en cuanto al uso de los efectos especiales (visuales y digitales) en una película, prevaleciendo la discreción frente a lo expreso. Por cierto, el final de la película creo que es sin duda alguna la escena del año, la escena de la piscina es una genialidad más que nada por la forma en la que ha sido rodada, dejando la mayoría de acción fuera de plano para que el espectador se imagine lo que no ve, dando una lección de cine en cuanto a jugar con lo que se muestra en pantalla y lo que no y finalizando con una imagen que sobrecoge tremendamente. Como digo, la escena del año.

Resumiendo, estamos ante una obra excepcional que ha arrasado en todo tipo de festivales de cine de todo el globo, cosechando la nada desdeñable cifra de 48 premios incluyendo el Méliès de Oro a la Mejor Película Europea en el último Festival de Sitges y atesorando buenas críticas allí por donde se estrenase por parte de la crítica y el público, y es que todos han sabido degustar el suculento plato de Tomas Alfredson que ha revivido el mito de los vampiros de una forma excepcional con una película que destaca por su elegancia, sutileza, su maravillosa atmósfera inquietante y su tono clásico teñido de renovación; "Déjame Entrar" es un nuevo clásico instantáneo, un motivo por el que alegrarse en cuanto a cine de terror, una pequeña perla que no está hecha para todos los públicos y en la que si logras entrar en su juego te conmoverá y asombrará además de aterrorizarte con mucha clase. Un drama que es terror, un terror que es drama. Una película de culto, debe verse y será recordada.

Mi puntuación: 8/10.

11 comentarios:

Almas Oscuras dijo...

Un artículo genial. Mi más sincera enhorabuena. Me ha encantado tu llamada a la épica para esta obra maravillosa que es Déjame Entrar. Me quito el sombrero.

saludos

Santi dijo...

Muchas gracias Joan, un orgullo para mí que te pases por aquí y te haya gustado la opinión. "Déjame Entrar" es un clásico instantáneo, en 10 años seguirá recordándose y eso solo lo consiguen las películas épicas. En tu crítica tú has conseguido captar su grandeza a la perfección.

Un saludo, ¡y gracias por en enlace al artículo en tu web!

Alexander Glass dijo...

No soy mucho del género (aunque me gusta True Blood) pero esta película me encantó. Me alegra saber que está teniendo éxito porque creo que es una película que trasciende los clichés propios del cine de vampiros y va más allá.

VyrusTron dijo...

Yo la vi hace poco y me encantó, el tema vampírico siempre me ha gustado, pero esta pequeña obra maestra lo trata con una sutileza y maestría genial. No toma a los espectadores como "tontos" que haya que explicarselo todo, explica lo justo, lo demás lo deja al entendimiento de cada uno.

Se ve muy clara esta sutileza en el uso de los efectos especiales, no se si te diste cuenta cuando entran ambos en una habitacion totalmente a oscuras o cuando Eli va a la habitacion de Oskar, se desnuda y se tumba en la cama con él, que en ambas ocasiones debido a la falta de luz, los ojos de Eli reflejan como los de los gatos, y justo cuando se enciende la luz se puede ver durante un segundo las pupilas verticales, hasta que recuperan la normalidad.

Y reivindico la última escena en la piscina como una de que pasen a considerarse "míticas". :D

Incluso me han entrado ganas de leer la novela original: el trasfondo de la relación de Eli con su cuidador y sobre todo el origen de Eli: SPOILER DEL LIBRO en la peli cuando Oskar la ve desnuda se ve una cicatriz en su zona púbica, según tengo entendido, en el libro se desvela que originalmente era un chico pero un vampiro se "divirtió" jugando con él, castrándolo, etc antes de convertirlo, de ahi esa cierta ambigüedad que tiene. FIN DEL SPOILER

Un clásico instantáneo, y un gran articulo como siempre, Monkey.

Santi dijo...

Alexander Glass, la verdad es que "Déjame Entrar" es una película especial, te guste o no te guste el género es una película tan diferente que no se pueden usar generalizaciones. Es una película que debe verse porque, precisamente como tú dices, trasciende el propio género y fusiona dos mundos como son el drama y el terror de forma magistral. Me alegra mucho que te gustase.

VyrusTron, es evidente la maestría y sutileza que destila el film, una de sus bazas es esa, que decida tratar al espectador con respeto y como se debe, no como la mayoría de películas norteamericanas de terror que nos toman por tontos o novatos. Pero como digo, en Europa estamos tomando el control y una de las características de este cine es que se respeta al espectador como en el resto de géneros o más.

A mí los efectos especiales me han parecido de 10, lo que comentas de los ojos es un detalle que me fijé (en la escena del corte en la mano se puede ver muy bien al entrar a la sala a oscuras) que cambian de tamaño y forma constantemente, o por ejemplo la escena de los gatos me parece muy lograda, como la del hospital con Hakan, pero para mí a nivel de efectos la mejor es la incendiaria en el hospital. Y la escena final no tiene parangón, por méritos propios se ha ganado el título de mejor escena del año y punto. Menuda maravilla. Aún tengo la boca abierta.

Tienes razón, lo de la relación entre Hakan y Eli es de lo más curioso del film, respecto a tu spoiler yo había leido otra cosa por la red pero tiene más sentido lo que cuentas. De todos modos Eli lo deja claro desde el principio: no es una niña. Si te lees la novela ya comentarás por aquí los detalles. Lo que queda claro es que Oskar finalmente pasa a ser otro Hakan, y cuando él crezca y ella no tendrán que buscarle otro sustituto, y el ciclo volverá a empezar.

Muchas gracias a los dos por estar ahí, ¡un abrazo!

Miroku_Storm dijo...

Esa pelicula estube buscandola por mucho tiempo! apenas tenga tiempo la veré..

hey santi, te deje un msj en en el analisis de ponyo para que le heches un vistazo!

tambien me hice un blog, para poder escribir un par de cosas y tambien para tener una cuenta con que comentar mejor en videa bien =D... esta un poco fea, ya que nunca antes habia tenido una xD pero de a poco la estoy construyendo

saludos!!

Santi dijo...

Buenas Miroku_Storm, desde luego te la recomiendo, si quieres ver algo diferente, algo bien hecho, algo realmente especial, "Déjame Entrar" es tu película.

Respecto al mensaje de "Ponyo en el Acantilado" ya lo vi, te dejé una respuesta a la mañana siguiente ;) Me apunté la recomendación.

Le he echado un vistazo a tu blog y me ha gustado mucho tu relato, tienes arte colega ;)

¡Un saludo, y gracias por el comment!

Tom Zombie dijo...

Me gustó mucho. Y eso que no es mi estilo de cine y ritmo favorito (el europeo, el sueco...)...

Tal vez me enganchó por varias cosas (ataques sangrientos aparte). Primero, el chaval me parecía de una peli de Kubrick, después, los detalles varios de la época en la que está ambientada (ya no el cubo de rubik, obviamente, sinó también el pequeño indio de plástico con el que juega...yo tenia uno idéntico)...hizo que me sintiera como si fuera el protagonista (aunque nunca sufrí acoso escolar), por aquello de la ropa y juguetes me recordaban a mi época infantil.

Otros dos detalles más, los ojos de ésa niña, hipnotizantes, preciosos, profundos. Hay que seguirle la pista.

Y como me divertía ver lo patoso que era el padre/loquefuera intentando conseguir sangre y siempre metiendo la pata...XDDD

La escena del fuego, muy buena, así como la niña trepando por doquier, los gatos...la escena de la piscina, muy buena. Aunque de una cabeza y brazo cortado tendría que salir más sangre, aunque no soy un experto.

Solo me gustó menos los secundarios por su nulo desarrollo, nulo carisma y que no despertaron ninguna simpatia ni interés.

En fin, grata sorpresa.

Saludos congelados.

Santi dijo...

Que alegría verte aquí Tom, siempre es un placer.

Es que éste es un peliculón que, como suelo decir, a pesar de que la temática no guste o el estilo tampoco se puede apreciar de todas maneras, porque cuando una película es buena "se nota", y no entiende de géneros. De hecho, calificar esta película solo en el género del terror es algo un poco injutso (aunque lógico por la temática vampírica).

El niño a lo Kubrick... XD . A mí lo de la época no me resultó tan tan nostálgico (aunque yo también tuve indios de plástico de esos), pero sí que es verdad que la ambientación ochentera está muy lograda en esta película, es otro factor más a sumar a la grandísima construcción del film. Detalles imperceptibles pero logrados con mucha clase y talento.

Las escenas de Hakan, el padre/tutor/pareja son geniales, está muy bien conseguida esa sensación de vejez, de cansancio por estar durante años realizando la misma pesada tarea de asesinar para alimentar a Eli. Ya no atina, falla una y otra vez a la hora de matar y su ciclo se ha acabado, y es consciente de ello cuando se echa el ácido encima y cuando se deja comer por Eli. Desde que empieza el film vemos que Hakan está derrotado, agotado.

A mí los efectos especiales me sorprendieron muchísmo, me parecieron de 10, sobre todo en la del fuego, de verdad que me dejó pillado. Y sangre o no, la escena de la piscina, lo diré una y otra vez, es la mejor del año.

Una sorpresa como pocas, solamente otro estreno me ha supuesto una alegría así de grande en este año: "Vals con Bashir". La de "Dead Man's Shoes" no la considero sorpresa de estreno de este año porque no se ha estrenado aún (ni lo hará) en España. Pero vamos, que te alegra el cuerpo ver una película de estas.

Un saludo Tom, una gran alegría verte por aquí y gracias por el comentario. ¡Cuídate!

Tom Zombie dijo...

Encantado, Santi. Siempre te leo aunque comente solo en ocasiones.;)

Búscate una foto de Malcom McDowell en La Naranja Mecánica (la promocional mirando a cámara con el sombrero, por ejemplo) y dale un toque a lo Danny Lloyd (el niño de El Resplandor) y verás porqué digo lo del niño a lo Kubrick...XDDDD

Por no decir que muchos de los planos de ésta película recuerdan a veces a Kubrick. También ayuda como digo, la ambientación ochentera, ésos pantalones de pana, esos jerseys, esas bufandas y ésa nieve...es un poco Resplandoriana.

PD: aprovecho para comentarte lo de Lost resumiéndolo en que, uno, la verdad, ya me estoy perdiendo (y no es un chiste) pero que la disfruto igual. Y que me cabrea mucho aunque la disfrute igual. Y que seguramente caigan en bluray todas las temporadas pero me tocan las narices que pase en la finale un par de cosas que sabiamos que iban a pasar pero que no expliquen lo que viene DESPUÉS, que era lo que esperábamos. Y sí, lo de Locke es una sorpresa y sí, un giro espectacular...pero como siempre...la respuesta next season.

Como le dije a Maese Megrez, menos mal que la next season es la last season, porque tengo los cojones hinchados de tantas preguntas sin respuestas (aunque hayan respondido cosas, no me jodan...lo importante es un enigma). Lo mejor: ni idea de por donde tirarán la siguiente temporada, será toda una sorpresa de principio a fin.

Saludos perdidos.

Santi dijo...

Desde luego lo que es el niño es muy inquietanto Tom :D . Y es un honor para mí que me leas ;) .

Este final de temporada ha sido muy cabrón, han partido en dos algo que deberían haber dejado un poco más atado, como el final de la anterior temporada.

Si la próxima temporada no fuese la final muchos nos habríamos bajado del carro... fue una sabia decisión el que hace 3 años nos avisaran que definitivamente la serie se acabaría en 2010. Y yo tampoco tengo ni idea de qué harán en la 6ª temporada. Después de las paradojas temporales de esta 5ª no me atrevo a hacer hipótesis. ¡Un saludo!

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