lunes, 4 de mayo de 2009

"X-Men Orígenes: Lobezno", es hora de sacar las garras.

Los superhéroes de Marvel siguen la estela de Bryan Singer. Los re-nacimientos están de moda.

En el año 2000 Bryan Singer ("Sospechosos Habituales", "Valkiria") cambió el cine de superhéroes para bien o para mal con la primera entrega de lo que sería una de las sagas que más beneficios ha aportado a los estudios 20th Century Fox en la última década, "X-Men". Aquel film reinventó, repito para bien o para mal, uno de los universos más famosos y prolíficos de la editorial Marvel Comics como es el de La Patrulla-X (los X-Men), tomando tan solo conceptos y argumentos de la misma sin intención de reproducir fielmente nada de lo ocurrido a lo largo de los años en los cómics y tomándose muchas libertades con respecto a la historia e incluso el aspecto y mítico vestuario de los héroes. Desde los años 40 los superhéroes de Marvel se han adaptado al cine con mayor o menor fidelidad, hubo varias intentonas sobre todo durante los 70' y los 90' y también en los 80'con películas de bajo presupuesto y dudosa calidad teniendo como principales víctimas al Capitán América, El Castigador, Los Cuatro Fantásticos y Nick Furia entre otros, pero no fue hasta que Bryan Singer estrenó su "X-Men" y Marvel creó su propia productora cinematográfica que la fiebre por los superhéroes se disparó en los 00' que es cuando hemos sido inundados por películas basadas en los personajes de esta editorial como Spider-Man, Blade, Daredevil, Hulk, Elektra y de nuevo Los Cuatro Fantásticos y El Castigador, entre otros, además de las dos siguientes partes de la saga de La Patrulla X, "X-Men 2" y "X-Men 3: La Decisión Final". Podemos decir que estamos en la década de los superhéroes en el cine, y por supuesto la eterna rival DC Comics también se ha subido al carro de las adaptaciones como toda buena competencia con una de cal y una de arena en las adaptaciones de sus personajes como Superman, Batman, Catwoman, The Spirit y La Cosa del Pantano a lo largo de varias décadas con especial intensidad en esta última.

En la saga de La Patrulla X Singer apostó claramente por despojar del tono colorista que ridiculizaba a los héroes en la gran pantalla consciente de que en el medio cinematográfico no funcionaban los mismos estándares que en los cómics, y dio un giro inesperado vistiendo de cuero y quitándole misticismo a la figura del mutante. En los cómics, además, los personajes habían sido forjados a lo largo de los años y las historias construyendo su personalidad de una forma que una película nunca podría igualar por lo que decidió contar solo parcialmente algunas de las historias de los personajes que aparecían en el film, repartiendo el protagonismo entre unos pocos para no saturar su película. El resultado fue el esperado y el film fue un éxito a pesar de las críticas de los fans más acérrimos del cómic, que vieron como los personajes habían sufrido unos cambios radicales e inesperados, sobre todo algunos como Cíclope que se vio despojado de su liderazgo en La Patrulla X u otros que no captaban la esencia de su personaje, pero en líneas generales se aceptó la mutación (nunca mejor dicho) en pos de un mayor espectáculo y para poder captar un espectro de público más amplio. En 2003 con la siguiente película, "X-Men 2", Singer ratificó su postura, pudo añadir más personajes a su cóctel y (para algunos) superar la anterior entrega con la que definitivamente consolidó su estilo y estableció unas pautas a seguir en la saga que tres años después retomaría Brett Ratner con "X-Men 3: La Decisión Final" y cuyo éxito en taquilla permitió dar paso este mismo año a la cuarta y última película de la saga, "X-Men Orígenes: Lobezno", la primera de las cuales intentarán centrarse individualmente en los personajes del universo Marvel y que de momento tienen como objetivo repasar las historias de Magneto, Tormenta y Cíclope en los próximos años.

Lobezno, personaje que siempre ha tenido un importante protagonismo en los cómics, ha sido el personaje más beneficiado en su salto a la gran pantalla y quien ha logrado obtener un mayor protagonismo de entre todos los superhéroes de los filmes de "X-Men". Ya sea por el carisma del actor que lo ha estado interpretando cuatro veces durante 9 años o por la garra del personaje (y lo digo sin intención de buscar recursos lingüísticos fáciles) Lobezno se ha ganado las simpatías de todo el público y una forma de premiar recíprocamente a espectadores y actor ha sido realizar una película centrada completamente en la figura de Logan, en su origen e historia para regocijo del público ávido de acción y aventuras mutantes. Me siento afortunado, porque creo que definitivamente les he cogido el punto a las películas de esta saga; como adaptación de los cómics que durante nuestra infancia nos hicieron vivir aventuras increíbles no son disfrutables al 100%, pero como excusa para pasar un rato de cine de acción entretenido son perfectas. Cinematográficamente las películas de la saga "X-Men" son superiores a la media de películas del mismo género, y en cuanto a entretenimiento también, pero no son ni mucho menos una exquisitez del séptimo arte como personalmente creo que lo son las adaptaciones de "Sin City", "Watchmen" o "300". Aún así cumplen su cometido de distraer y hacernos saltar del asiento con sus mil y un excesos, y es que no todo el cine debe hacerse para ganar premios en festivales.

La película comienza, igual que "Watchmen", con otra de los mejores secuencias de créditos iniciales del año donde vemos, tras el primer arranque de ira del pequeño James, una serie de imágenes que le involucran en todas las grandes guerras del mundo junto a su hermano, la de Secesión, la Primera y Segunda Guerra Mundial y Vietnam donde se nos deleita con exquisito gusto en las múltiples peripecias de ambos en terreno bélico, disfrutando de su invulnerabilidad y forjando su carácter salvaje y letal. Unas secuencias a cámara lenta tremendas, de grandísima calidad y de lo mejor del film, sin duda. El argumento de la cinta viene a reinventar el origen de Lobezno, que a pesar de ser una aproximación al origen que se le dio en el cómic no es excesivamente fiel y se toman libertades importantes como el hecho de ser hermano de Dientes de Sable, con el que siempre ha tenido una gran rivalidad en la historia del personaje. Por cierto, si no queréis saber ni ver más de la cuenta os aconsejo que no veáis los tráileres porque realmente destripan la gran mayoría de escenas de acción de la que está lleno el film, fastidiando el efecto sorpresa que tanto bien hace al film.

"X-Men Orígenes: Lobezno" se sostiene principalmente sobre tres pilares, el primero es por supuesto Hugh Jackman, que ha conseguido hacerse suyo el personaje de Lobezno como ningún otro actor ha podido hacer con el suyo en toda la saga, sino es Patrick Stewart como Charles Xavier o Ian McKellen como Magneto, el segundo pilar es un impresionante Liev Schreiber como Victor Creed/Dientes de Sable, y el tercero es por supuesto la espectacularidad de la puesta en escena en los momentos de acción, un gozo para el amante del frenesí y la desproporción. Hugh Jackman dijo hace poco que casi todo en su carrera se lo debe a su papel de Lobezno en la primera "X-Men", ya que en aquel papel se dio a conocer y poco después pudo ir destacando con papeles como el de "Operación Swordfish" y "Van Hellsing" mientras se reafirmaba como Logan en el resto de películas de la saga, por lo que además el personaje siempre ha estado físicamente relacionado con el actor, y es que como él mismo cantó en la gala de los Oscar: «¡Yo soy Lobezno!». Prueba del aprecio que le tiene Jackman a Lobezno es que en este film es la cuarta vez que lo interpreta y si ya en las anteriores tenía una alta cuota de protagonismo (por no decir toda) ahora es directamente el eje vertebral del film sobre el cual gira todo el argumento. En las anteriores entregas descubrir el enigmático pasado de Logan era uno de los leitmotiv principales en torno al personaje y de hecho ya se exploró en forma de flashbacks, pero ahora somos testigos de todo lo sucedido con Lobezno en el pasado desde su nacimiento hasta el momento en el que pierde la memoria, incluyendo su operación de trasplante de adamiantum que ya vimos anteriormente de soslayo.

Jackman está grandioso, se ve cómodo en la piel de Lobezno y eso se nota, fruto del eterno agradecimiento que dice tener al personaje vemos como el actor australiano se convierte en una bestia de músculos y brutalidad que encaja a la perfección con el Lobezno que él diseñó para esta saga, que si bien no es fiel al 100% al espíritu del original (por ejemplo el Lobezno original es más bien bajito mientras que Jackman llega al 1'90) sí que toma los conceptos más importantes de él y consigue crear su propio Lobezno, al que todos identificamos ya con Jackman y no somos capaces de ver en otro actor a estas alturas, nueve años después de la primera vez. Toda la película gira en torno a él y su cuota de pantalla es máxima, la película no engaña en ese aspecto y no nos distraemos con otros personajes secundarios más de lo necesario, sobre todo si no tienen que ver directamente con él. En ese aspecto quizá la película flojea un poco, no por centrarse solamente en Lobezno sino por la aparición de algunos personajes que da la sensación que lo hacen solo para figurar en los créditos ya que su rol lo podría haber desempeñado cualquiera, como por ejemplo La Mole (Kevin Durand, actor de "Perdidos") que protagoniza una escena curiosa y entretenida pero bastante inútil al fin y al cabo. Otro ejemplo de personaje desaprovechado o cuya aparición es fortuita y forzada es Gambito, protagonista de una de las escenas más impactantes de la película en el casino (los efectos de las cartas explosivas es impresionante) y en el callejón, aunque vacía al fin y al cabo de sentido. Realmente el papel de Gambito, por muy espectacular que fuese su aparición, me resultó algo ridículo en cuanto a contexto (desconozco si la adaptación es fiel pero hay algo en el guión o el montaje que no me resulta fluido ni lógico).

En cambio el que tiene una importancia clave y le da una réplica sensacional a Lobezno es Dientes de Sable, el alias de Victor Creed, hermano de Logan en esta adaptación cinematográfica al que da vida el actor Liev Schreiber en un extraordinario papel. Dientes de Sable es otra bestia como Lobezno solo que del bando de los malos y la participación de este personaje es mucho más trascendental que la que le dio Singer en "X-Men", al cual le dio vida entonces Tyler Mane (Mike Myers en el remake de Rob Zombie de "Halloween"). Schreiber se come la pantalla y consigue algo harto complejo como es igualar en carisma a Jackman en pantalla, y es que sus gestos, sus miradas y su agresividad desprenden maldad por los cuatro costados lo que le convierte en un rival de nivel para Lobezno. Las escenas de acción protagonizadas entre ambos son lo más potente del film, aunque hay un factor que me ha disgustado mucho que es la falta absoluta y total de sangre en toda la película. Con tantos navajazos, zarpazos y golpes clama al cielo que no se vea una gota de hemoglobina en ninguna de las batallas y desde luego es un fallo muy gordo que es evidente que ha sido hecho con intención para recibir una calificación poco restrictiva para permitir que todo tipo de público (y por lo tanto más taquilla) pueda verla, ya que realmente no contiene violencia explícita en ningún momento si obviamos los golpes que se dan, que en ningún momento han sido ideados para recrearse en la sangre. Personalmente me ha disgustado esa decisión aunque la entiendo, yo hubiera preferido una violencia más descarnada como la que pudimos ver sin tapujos en "Watchmen", pero aquel era otro tipo de film completamente distinto, no tan enfocado en la acción y sí en la violencia de las que debían estar cargadas las imágenes para darle sentido a la obra en su trasfondo.

Sobre el resto de personajes también hay una irregularidad en general, por ejemplo Wade Wilson, más conocido en el mundo de los cómics como Masacre (o Deadpool fuera de España) cuando está en su forma inicial como humano-mutante es bastante espectacular (aunque físicamente nulo en cuanto a parecido), pero una vez sufrido el experimento se convierte en un ser que a pesar de tener más que ver con el auténtico Masacre que el primero es algo más surrealista. De Masacre, uno de mis personajes de cómic favoritos se ha respetado su verborrea y la habilidad en combate pero poco más. El cerrarle la boca es un punto de humor bastante gracioso pero como adaptación un puñetazo en la barriga; teniendo en cuenta lo que he comentado antes de que he cogido el punto a la película soy capaz de aceptarlo, considerando que el personaje es una versión paralela al mítico de siempre. También hay personajes con un nulo parecido con el original como Bolt (Dominic Monaghan, actor de "Perdidos" y "El Señor de los Anillos") que crea y controla la energía eléctrica y tiene una aparición prácticamente anecdótica, el Agente Zero que tiene algo más de protagonismo aunque una semejanza nula con el original y luego otros como John Wraith (interpretado por el cantante Will i Am), Emma Frost, Zorra Plateada o Scott Summers como joven Cíclope, un personaje que no tiene ninguna importancia clave en el film pero cuyas dos apariciones son brillantes, dando espectacularidad al film. A destacar la aparición final del Profesor X que recluta a Cíclope para formar La Patrulla X y lo artificial de su rostro. Aparecen muchos personajes y algunas dan la sensación de aparecer solo para rellenar. A destacar también a nivel interpretativo Danny Huston como William Stryker, el villano de la función, un actor que llevamos viendo últimamente bastante y que está excelente desde el principio de la cinta hasta el final, recuperando el clásico villano megalómano.

Gavin Hood ha demostrado solvencia dirigiendo una película de acción, cosa curiosa viniendo de un realizador que ganó un Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa con "Tsotsi", un drama sobre los suburbios sudafricanos que nada tiene que ver con el corte de "X-Men Orígenes: Lobezno". La dirección en general es buena, pero no hablaría de algo excepcional sino más bien de irregular. En ocasiones lograba obtener unos planos y secuencias de vértigo frenéticas mientras que en otras marear con la cámara epiléptica, iba intercalando secuencias muy bien pensadas y montadas con planos absurdos o forzados, además de tener una especial predilección por los planos contrapicados, no los conté pero la cantidad de movimientos de ese tipo que se encuentran en el film es algo excesivo. También peca en algunos instantes de un montaje forzado y abrupto, sobre todo desde que Lobezno conoce a Gambito, un montaje atropellado que mina un poco el resultado hacia el final, aunque todo el metraje en sí es algo abrupto. El final acaba sosteniéndose gracias a las magníficas secuencias de acción destacando por encima de todas la de la torre de refrigeración que es un derroche de efectos y espectacularidad, el broche de oro que cualquier película de acción necesitaría. Los efectos especiales son de alta gama, pero hay momentos en los que de verdad daban mucho el cante, concretamente la escena en la que Lobezno saca sus garras de adamiantum frente al espejo del lavabo me sorprendió muchísimo para mal, ni en "La Momia: La Tumba del Emperador Dragón" había visto efectos digitales tan malos. Esa es la única pega que puedo ponerle a los efectos especiales de la película, las garras de Lobezno, que tan solo es un detalle pero es un detalle importante (las garras son el icono del film). La secuencia de la persecución en moto es muy espectacular, lo dan todo en ella, y los combates en los callejones de Las Vegas y el final, como he comentado, apabullantes. El film no decepciona en cuanto a espectacularidad, uno paga la entrada sabiendo qué es lo que va a ver y no engaña, acción y exageraciones máximas, y de hecho el metraje está lleno de posturitas y flipadas para diversión del personal. El defecto que tiene la película entonces es que cuando hay acción es bastante buena como distracción, pero cuando no la hay y no pasa nada se hace algo aburrida, ya que el guión de por sí no es suficientemente potente como para conseguir atrapar al espectador. De acuerdo, es el origen de Lobezno, pero hay incongruencias e historias un poco forzadas que no vienen muy al caso.

Resumiendo, una buena película de acción y una adaptación mediocre pero al fin y al cabo lo que importa es entretener y el objetivo principal de "X-Men Orígenes: Lobezno" es ese, distraer y ofrecer un espectáculo digno de un domingo en el cine con palomitas en mano. Sigue la línea de las anteriores películas de la saga "X-Men" que Bryan Singer definió con las dos primeras entregas y no decepciona en cuanto acción aunque a la hora de hacer balance cinematográficamente hablando queda coja. Se han puesto de moda de nuevo ver los orígenes, ya vimos el de "Iron Man" y a modo de flashbacks el de "El Increíble Hulk" y ahora es el turno del Glotón (literalmente el animal del que Wolverine toma nombre), en una película que no decepciona pero quizá podría haber dado algo más de sí. La próxima cita con Marvel la tenemos el año próximo con "Iron Man II", y es que de superhéroes nunca vamos a estar faltos.

Mi puntuación: 6/10.

4 comentarios:

Almas Oscuras dijo...

No sé, no sé... todas las reseñas que estoy empezando a leer son muy tibias. Buena acción... mala adaptación... Soy fan de la Patrulla X y de Lobezno desde pequeñito, y lo cierto es que no soy muy entusiasta con esta película.

saludos

Santi dijo...

La verdad es que, como comento, debes ir mentalizado si quieres pasarlo bien con esta película. "X-Men Orígenes: Lobezno" no es la piedra filosofal del cine de superhéroes, es una película cañera de acción que como adaptación mejor no pararse mucho a analizar porque en ese caso saldrá perdiendo y de mucho. Creo que esta película es de aquellas que deben verse con el modo crítico OFF si quieren disfrutarse, y yo lo hice. A pesar de eso tiene sus carencias (de verdad que lo de la sangre es tremendo) pero si se mira como una película de acción descerebrada y con superpoderes es disfrutable. Eso sí, al margen del universo de la Patrulla X, y más si eres fan acérrimo.

¡Un saludo y gracias por el comentario, Almas Oscuras!

Miroku_Storm dijo...

Te iba a mencionar lo de las garras de wolverine frente al espejo xD y me sorprendio que tambien tu te hayas dado cuenta, fue una escena malisima en efectos especiales, no lo pude entender mucho en ese momento ya que durante casi toda la pelicula las escenas de accion estaban muy bien hechas y que haya fallado en algo tan preciso y notable... xD dejo mucho que desear, queria mas accion por parte da gambitoo!! ( porque era uno de los pocos que realmente se parecia en lo arrogante y en la apariencia claro), pero tambien estoy de acuerdo con lo de mas que mencionaste, la falta de gotas de sangre, ademas de la mala adaptacion de la historia en si.. fue un poco descepcionante. Pero por otro lado sirve como una pelicula mas de super heroes para verla un fin de semana (y en mi caso) con un TARRO de palomitas + Mc donald jaja de hecho como bien lo dijiste, yo la fui a ver un dia domingo para terminar la semana =B

saludos santi

Santi dijo...

Cierto Miroku_Storm, coincidimos en todo por lo que veo. Lo de las garras de verdad que me dejó perplejo, casi que no podía creerme que estuviese tan mal hecho, por momentos creí que había sido cosa mía, pero no. ¿¡Cómo puede ser que las garras de Lobezno tengan ese fallo!? ¡Que son el avatar de la película!

Hay que tomárselo con filosofía y saber pillarle el punto al film; es disfrutable si vas dispuesto a ello y no piensas prestarle atención como adaptación, entonces disfrutarás de una buena sesión de acción descerebrada. Si no lo más problable es que decepcione. "X-Men Orígenes: Lobezno" + Palomitas + Coca-cola = tarde de domingo ideal. Es lo suyo.

Un saludo Miroku_Storm, ¡gracias por el comment!

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