lunes, 6 de abril de 2009

"Dead Man's Shoes", lo pagaréis con creces...

Perla británica independiente, sencilla y tremendamente eficaz. Un ajuste de cuentas de los auténticos.

Una de las sorpresas del año pasado para mí fue una película británica muy bien hecha de corte independiente y de gran calidad, "This is England", la cual narraba la historia de Shaun, un crío de 12 años que durante los 80' se integró en un grupo de chavales que comenzaban a conocer el fenómeno skinhead en el Reino Unido, una forma de representar el cambio social en la juventud del país a principios de la década desde un punto de vista subjetivo. El director era Shane Meadows y destilaba estilo a raudales, su exquisita puesta en escena junto a la sencillez de la propuesta y las sinceras interpretaciones hicieron de este film uno de los más interesantes de este pasado año (en España fue estrenada en Enero). El director vio también su última película estrenada a finales de 2008, "Somers Town" la cual no he visto y donde recupera de nuevo como protagonista al joven Thomas Turgoose. En cuestión de un año el desconocido Meadows se ha convertido en uno de aquellos directores a los que seguirle la pista, tiene a sus espaldas unas cuantas películas desde finales de los 90', como "24 7: Twenty Four Seven", pero antes de realizar esa impecable obra de "This is England" el realizador británico despegó en 2004 con otra cinta de corte independiente de una calidad indiscutible y de una sencillez primordial, "Dead Man's Shoes".

"Dead Man's Shoes" cuenta con un argumento insultantemente sencillo: Richard vuelve a su pueblo natal tras haberlo dejado años atrás al enrolarse en el ejército, y al volver lo hace con un único objetivo: tomar represalias por las vejaciones que su hermano pequeño Anthony recibió durante su ausencia por parte de una banda de mafiosos locales del tres al cuarto que se aprovecharon de su retardo mental, su ingenuidad y su falta de protección tras la partida de su hermano mayor. Richard es un tipo duro, algo enajenado y peligroso, y pronto la banda se da cuenta que ha regresado hecho una furia con la intención de darles un buen escarmiento e infundirles el miedo con el que vengar el daño infligido a Anthony. El terror y la vendetta se desatan, y nadie está a salvo. A los cinco minutos de película uno puede hacerse la idea del palo de la película apuntando maneras con un pequeño intercambio de frases entre uno de los matones y Richard, cuando éste se le queda mirando mientras el otro vende droga en un bar:

    «— ¿Que necesitas algo?
    — ¿Perdón?
    [con cara de pardillo]

    — ¿¡Que qué cojones estás mirando!?
    — ¡A TI CABRONAZO!
    [con los ojos inyectados en sangre y cara de loco]»

La clave está en que el personaje de Richard intimida mucho, es un tipo duro de cuidado pero no del estilo de John McClane, sino un chalado peligroso que tiene una sed de venganza irremediable. Richard se va al ejército y vuelve hecho una furia y tocado de la cabeza, una mala combinación para la banda de Sonny, a los que se les hiela la sangre cuando se enteran que el hermano de Anthony ha vuelto al pueblo. El hecho de que seis mafiosetes se topen con alguien que les planta cara de verdad es argumento sobradamente interesante para que "Dead Man's Shoes" sea capaz de atrapar al espectador con una premisa bien sencilla y una puesta en escena completamente efectiva. A partir de ahora hablaré de los detalles de la película y con spoilers, porque es difícil hablar del film ampliamente sin destripes. Así que cuidado si no la habéis visto aún (ya tardáis).

Imaginaos que una película del género slasher estuviera enfocada como si el psychokiller de turno fuese el bueno... pues eso es "Dead Man's Shoes", incluso el protagonista luce la correspondiente máscara y realiza una matanza digna del mejor Mike Myers o Jason Voorhees. Al tercer día ya se los ha cargado a todos. El film podría clasificarse como thriller violento, aunque no faltan algunos puntos de humor geniales como el momento en el que les pinta la cara en casa de Sonny, aunque luego contrasta con la violencia extrema de la matanza en la misma casa, donde asesina a sangre fría a los tres que quedan de la forma más rápida y eficaz posible: matar como catarsis, matar para obtener la paz de la vendetta realizada. La película no está exenta de momentazos y frases antológicas aunque el protagonista no sea muy locuaz. Un ejemplo es el glorioso momento en el que Sonny y Richard hablan cara a cara en la calle y donde dejan las cosas bien claras:

    «Sonny: — Me estas poniendo nervioso, Richard.
    Richard:
    — Y deberías estarlo. Si yo fuera tú, entraría en el puto coche y me largaría de aquí. Y reuniría a todos los sicarios y todo lo que tuviese a mi alcance, porque voy a acabar con todos vosotros.
    Sonny:
    — No me gusta que me amenacen, Richard.
    Richard: — No te estoy te amenazando, colega. Ya no se trata de jodidas palabras. Te observé mientras dormías, te miré el maldito cuello, y estuve así de cerca de cortarlo. Te tengo en la palma de mi mano. Así que, entra en el coche y lárgate. Ven a por mí primero.»

Un momentazo que sinceramente me pareció épico, por la conversación, por los gestos de Richard, por la tensión del momento y su contexto... por todo. De la misma forma hay momentos para el recuerdo como aquel en el que les da una súper-dosis de drogas para hacer con ellos lo que quiera, una escena que resulta hasta surrealista y llena de una crueldad extrema. La misma crueldad que podemos experimentar viendo las partes donde repasamos el pasado del pobre Anthony por parte de la banda de Sonny, los maltratos sufridos y las lamentables vejaciones. Para esas partes Meadows apostó por el blanco y negro y cierto tono subjetivo, donde además la cinta se ha envejecido para reafirmar que pertenecen al pasado y que durante mucho tiempo ha calado hondo en Richard. Teóricamente creemos que la venganza de Richard es debido tan solo a los maltratos y en ese aspecto quizá nos damos cuenta que es un pelín desproporcionada la represalia, sobre todo cuando empiezan a morir uno tras otro. El miedo infundado en los primeros minutos de cinta tiene sentido si pensáramos que solo eran maltratos lo que sufrió Anthony, pero a los 70 minutos de cinta, a falta de un cuarto de hora para acabar, llega la sorpresa donde descubrimos no solo que Anthony acabó ahorcándose sino que Richard tiene más problemas mentales de los que nos imaginamos. Ese giro final es lo que le da sentido a todo lo visto, no hace que la película sea otra diferente sino que simplemente ayuda a mejorar el producto, aunque sin dicho giro la película hubiese seguido siendo excelente. Ese debería ser el objetivo de todo giro final, enriquecer lo visto y dar sentido a algunas cosas, y no depender íntegramente de él como las películas de la saga "Saw" que al final lo que consiguen es hacer aborrecer dicho efecto y quitarle el mérito. Cuando en una película como "Dead Man's Shoes" no se da pie a creer que habrá un giro es cuando más grato es y se recibe mejor, y en este caso tras conocer la muerte de Anthony propiciada por la banda de Sonny toda la desproporción en la venganza de Richard adquiere lógica; es por eso que a todos se les helaba la sangre cuando oían el nombre de Anthony, sabían que su hermano venía a vengar no las vejaciones que sufrió sino la muerte que propiciaron. Y por eso Anthony no habla con nadie más en todo el film. El giro llega además en el momento ideal, cuando Richard se da cuenta de en qué se ha convertido y tan solo faltan pocos minutos para el intenso y dramático desenlace. Toda la escena narrada por el último de los miembros de la banda es tremendamente incómoda y angustiante.

El trabajo del actor protagonista es inmenso, Paddy Considine, quién también co-escribió el guión junto a Shane Meadows. Sin duda ese papel está hecho a medida para el polifacético actor británico, y ese fue el papel con el que consiguió despuntar y obtener un nombre, incluso llego a ganar algún premio por dicha interpretación. Sorprende ver el camaleónico estilo de este actor que tiene un cierto parecido con Chevy Chase, ya lo pudimos ver en "Hot Fuzz" realizando un papelón para el recuerdo como uno de los Andys, también en la española "Bosque de Sombras" codo con codo con Gary Oldman interpretando a un panoli, y hasta en "El Ultimátum de Bourne" junto a Matt Damon en un corto papel pero dejando patente su calidad como intérprete. En "Dead Man's Shoes" está que se sale y es hasta el momento la mejor interpretación que le he visto al actor (aunque reitero que la de "Hot Fuzz" es de órdago), es un tipo duro para tener en cuenta, serio, de mirada perdida, sangre fría y una tremenda ira contenida, es un cruce entre tipo duro y asesino en serie que resulta cojonudo. La interpretación del actor que representa a Anthony también es muy buena, su papel es bastante corto pero realiza una excelente actuación que refleja el sufrimiento y el retraso del pobre chaval. El actor que lo interpreta es Toby Kebbell, que pudimos ver al inicio de este año en "RockNRolla" como uno de los papeles más destacados del film, el de Johnny Quid. Esta fue su primera película y en la que también despuntó, y comparando el papel de Anthony y Johnny Quid podemos comprobar la versatilidad del actor y la capacidad de inmersión en sus personajes, unas dotes muy valiosas para un actor.

La dirección de Shane Meadows es fresca y con cierto aire de documental, ayudado por una fotografía con grano obra de Danny Cohen, con el que ya colaborara en "This is England". De hecho el aspecto visual y la composición de ambos films se parecen, un rodaje cámara al hombro empleando planos cortos en escenas donde el dramatismo es intenso (como en la escena final), aprovechando el encuadre con inteligentes posicionamientos de la cámara y obteniendo algunas escenas realmente elaboradas en su composición. Tampoco se ceba demasiado en las escenas violentas, las muestra lo suficiente como para no hacerse demasiado explícitas aunque siguen siendo desagradables e incómodas en su naturaleza. La música solo aparece en algunos interludios y en las escenas en blanco y negro para incrementar el desasosiego, teniendo su punto álgido en la recreación de la muerte de Anthony, un momento que se ve potenciado en gran parte por la dramática melodía de Aphex Twin, un músico desconocido en su faceta como compositor de bandas sonoras pero famoso como DJ de música electrónica.

"Dead Man's Shoes" es una gran película, sencilla, directa, muy fácil de ver y deja un poso en el espectador gracias a su impecable acabado y puesta en escena. Una muestra de lo que se es capaz de hacer con un presupuesto ridículo y mucho talento y ganas, ya que el film no tiene grandes alardes pero sí mucho cariño en su producción. No se estrenó en los cines españoles (ni lo hará) porque sigue siendo una propuesta de corte independiente, pero desde luego es una de aquellas películas difíciles de anunciarse y muy complacientes en su visionado, como aquella de la que hablé hace tiempo, "The Man from Earth", pero para mí se ha convertido en una imprescindible en mis recomendaciones. Merece la pena darle una oportunidad, no os arrepentiréis, una vendetta que debe visionarse.

«Ahora el monstruo soy yo.»

Mi puntuación: 8/10.

2 comentarios:

IovI dijo...

Acabo de conseguir la peli, así que ya te contaré que tal me parece, que entre Luzone y tu me habéis metido la curiosidad en el cuerpo; por cierto hace ya tiempo que me has creado cierto estado de ansiedad con The men from earth, pero no tengo manera de conseguirla, y la verdad es que con le que cuentas le tengo muchas ganas.
Saludos!

Santi dijo...

Pues IovI te recomiendo encarecidamente ambas, "Dead Man's Shoes" por su sencillez y estilo, y "The Man from Earth" por la forma de desarrollar su brillante idea y diálogos, partiendo de un concepto simple y llevándolo a cabo sin que haga falta gastarse más de 4 dólares. Dos filmes modestos pero de un talento sobrante, cine independiente de altísima calidad y con alto grado tremendo de comercialidad. No se verán en los cines españoles, pero tienen más calidad que todo lo que hay ahora mismo en cartelera.

Tú dale a las dos IovI, y luego me cuentas por aquí si te gustaron o si me quieres partir la cara por habértelas recomendado :D . ¡Un saludo!

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