martes, 28 de abril de 2009

"Ponyo en el Acantilado", el maestro sigue siendo el maestro.

Hayao Miyazaki vuelve a firmar una obra sublime, como sólo él sabe hacer. Y es que el que no falla no falla...

Mamoru Oshii ("Ghost in the Shell"), Katsuhiro Ôtomo ("Akira") e Isao Takahata ("La Tumba de las Luciérnagas") son nombres de algunos de los directores nipones de anime mundialmente reconocidos y que incluso son considerados maestros, sus películas siempre han sido rompedoras y han logrado la compleja tarea de traspasar las espesas fronteras de su país natal, Japón, hacia occidente. De entre todos estos maestros hay uno que ha conseguido por méritos propios obtener la categoría de director de culto, de ser un nombre que pasará a los anales de la historia como realizador de la mayoría de grandes obras maestras de animación tradicional desde hace 30 años hasta la actualidad y que siempre ha estado asociado a la calidad suprema: Hayao Miyazaki. Él fue uno de los fundadores (junto a Takahata) de uno de los estudios más famosos de cine en Japón, el Estudio Ghibli, que sería el equivalente al Pixar Animation Studios norteamericano y del cual han surgido una obra maestra tras otra; suya es la autoría de películas como "Nausicaä del Valle del Viento", donde realizó su primera gran obra maestra tras un largo esfuerzo para conseguir adaptar su propio manga, "Lupin III: El Castillo de Cagliostro", con el que dio un giro espectacular al personaje en su primer largometraje, "Mi Vecino Totoro", la entrañable historia de un par de niños y un simpático monstruo (donde siguió creando universos fantásticos bajo la aparente capa de realismo), "Porco Rosso", la fabulosa historia del cerdo volador donde dio rienda suelta a su afición por la aviación, "La Princesa Mononoke", la que personalmente considero su mayor obra maestra junto a "El Viaje de Chihiro", ambas de una originalidad e imaginación superiores a todo lo visto, un par de películas que son más que cine, "El Castillo Ambulante" donde continuó combinando magia y acción en la historia de la joven que es maldecida y transformada en una vieja y dos películas más que aún no he visto, "Nicky, la Aprendiz de Bruja" y "El Castillo en el Cielo", de las cuales no osaría dudar de su suprema calidad ni por un segundo.

El denominado "Walt Disney Japonés" tiene en su haber diez películas como director, y de las ocho que he visto no podría calificar a ninguna por debajo del sobresaliente alto; ver una película de Miyazaki por primera vez es una experiencia única en la vida, en cada uno de sus filmes es capaz de adentrarte en un mundo fantástico y diferente en cada ocasión, siempre logrando que la mente del espectador viaje más allá de la realidad y se olvide del mundo para enamorarse del universo de sus películas. Su magia es única y sus filmes tienen unos pilares básicos en los que sustentarse: un dibujo con un estilo muy definido (personajes del estilo de "Heidi", del cual fue uno de los animadores como también lo fue de "Marco") que marcó tendencia en cuanto a diseño de personajes y que respecto a los escenarios se sustenta en la saturación de detalles y el uso de multitud de colores vivos, dando a sus fotogramas el aspecto de preciosos lienzos de gran calidad y de una animación de movimientos muy fluida, unas historias entrañables enfocadas en la mayoría de películas en la fantasía, protagonizadas por niños en varias ocasiones y dirigida a los más pequeños con pocas dobles lecturas para los mayores, con la intención de introducirles en mundos olvidados y reproducir una bonita regresión a la infancia, una banda sonora épica y pegadiza siempre de la mano de Joe Hisaishi (excepto en "Lupin III: El Castillo de Cagliostro") y unas historias con un pequeño y casi imperceptible mensaje crítico acerca de la humanidad y su naturaleza agresiva con el medio ambiente.

"Ponyo en el Acantilado" tiene el nivelazo de "El Castillo Ambulante", que por cierto fue la primera película del maestro que vi (gocé) en el cine, y aunque esa categoría ya la define como obra maestra no acaba de alcanzar el nivel de obra sublime que tienen "La Princesa Mononoke" y "El Viaje de Chihiro", películas que marcaron época y considero que pertenecen a una liga superior e inalcanzable ya, fruto de la sorpresa y fascinación que me causaron en su día ("El Viaje de Chihiro" fue en concreto la primera película que vi del director y aún me dura la fascinación por aquel film). Es indiscutible su calidad y que la ponga por debajo de esas dos no significa sino que aquellas las considero películas perfectas, lo que no me impide darle un 10/10 a la historia de esta pequeña niña-pez que quiere tener un cuerpo humano para estar con su amigo Sosuke. El guión de Miyazaki esta vez es algo más infantil de lo habitual, del estilo de "Mi Vecino Totoro", nada que ver los brazos arrancados de cuajo de "La Princesa Mononoke" o padres convertidos en cerdos de "El Viaje de Chihiro", está claramente enfocado para el público infantil pero sin ser infantiloide, dejando margen para que un adulto pueda disfrutar del film convirtiéndose en un niño, no viéndolo desde la perspectiva de un adulto como pasa con otros filmes suyos o con la mayoría de Pixar. Aquí hay una regresión, no diferentes lecturas de diferente público. Si consigues dar ese paso y entrar en el juego el film te habrá ganado por completo, y será una suerte que eso pase ya que entonces descubrirás que Miyazaki es capaz de llevarte de la mano a los parajes más fantásticos y las aventuras más surrealistas y maravillosas que uno pueda imaginarse. Esta vez ha optado por explorar el mundo submarino, y de qué forma lo ha hecho... ha vuelto a crear sus propios seres vivos para un medio natural ficticio (que podría no serlo) mezclando animales reales (esa introducción con medusas es maravillosa, plácida) con animales prehistóricos y seres mitológicos, como dioses y demonios, o esas olas con ojos que me recordaron a los dioses que se bañaban en los baños termales de "El Viaje de Chihiro". Miyazaki vuelve a hacer alarde de su imaginación y de su puesta en escena y crea las más fantásticas figuras para un desfile de colores y luces que le dejan a uno planchado en la butaca, una vez más.

Había momentos que realmente han conseguido ponerme la carne de gallina y eso es un hecho que yo valoro mucho en una película porque significa que ha sido capaz de despertar sentimientos en mí de una forma u otra, y en este caso ha sido gracias a momentos en los que la imaginación del realizador ha encontrado su máximo exponente en escenas como la de la tormenta en el fondo marino, una explosión de colores y sonido que hipnotizan al espectador. Escenas como esa son la prueba de que "Ponyo en el Acantilado" no es una película solamente para niños, su ritmo pausado, típicamente oriental (y típicamente Miyazaki), su vertiente contemplativa (dan ganas que la película dure 3 horas para poder estar mirando esos preciosos cuadros eternamente) y su ligeramente complejo argumento hacen difícil que pueda clasificarse la película como una típica producción para críos, si es que alguien pudiera atreverse a tildar una película de Hayao Miyazaki como "típica". El argumento es sencillo, la idea es simple y cualquier puede entenderla, pero lo curioso del tema es que hay cosas que no creo que sea muy factible el querer que las entienda un niño; la película entra en el terreno surrealista en varias ocasiones introduciendo temas recurrentes en la filmografía de Miyazaki (que en este aspecto parece querer acercarse al concepto de Nueva Carne de David Cronenberg) como son la pérdida de la forma humana o el conflicto de la raza humana con la naturaleza. No digo que un niño no pueda entenderla, pero a cierta edad la más mínima complexión argumental se puede transformar en un obstáculo (la sala a la que fui estaba llena de niños y algunos hasta comenzaron a lloriquear en su tramo final), lo que para cualquiera que conozca la filmografía del realizador no supondrá ningún obstáculo, claro está. ¿Que puedes ir a verla acompañado de tus hijos? Sí. Pero yo no lo recomiendo. Y menos si eres occidental.

El estilo del dibujo de Miyazaki ha cambiado sutilmente, es algo más pastel de lo habitual, y se nota es la simplicidad de algunos trazos; realmente llega a abusar menos de la sobre coloración (que tanto gusto da experimentar) y aplica fuertes contrastes, pero su dibujo sigue siendo sublime, de lo mejor que uno puede ver gracias al talento y la experiencia acumulada del realizador, y es que en esta película logró su particular record de dibujos a mano para un film.

Parece que el personaje de Sosuke, protagonista del film, está basado en el hijo del director, Goro Miyazaki, cuando tenía 5 años y parece que ésta fue una forma de hacer las paces entre padre e hijo ya que tras realizar Goro su primera película para los Estudios Ghibli, "Cuentos de Terramar" —basada en una de las novelas de la saga de Ursula K. Le Guin— hubo algunos roces entre ellos (Hayao le recriminaba a su hijo la falta de experiencia además de existir el hecho de haber sido un proyecto que él mismo tuvo en mente hace años), que se solucionaron una vez se estrenó el film. Aprovecho para comentar que "Cuentos de Terramar" está muy bien realizada y me encantó, aunque se nota que Hayao no estaba tras el proyecto. Pese a eso su hijo parece que será un excelente discípulo. Siguiendo con los personajes hay que destacar la protagonista absoluta de la cinta, Ponyo, un pequeño pez hija de una Diosa con cuerpo de pez y cabeza humana que conoce a Sosuke accidentalmente cuando éste le ayuda al quedarse atascada en un tarro en la orilla cerca del acantilado donde él vive. A Ponyo le gusta estar con el pequeño Sosuke y aunque su malvado padre Fujimoto la tenga reclusa en su submarino ella quiere obtener la forma humana e irse a vivir a tierra firme, lo que al fin y al cabo es la historia que ya pudimos ver en "La Sirenita", y de hecho se plantean los mismos conflictos, abandonar la vida marina y toda la magia que la acompaña a cambio de vivir en la tierra y ser feliz con su chico, pese a que éste tenga 5 años, como ella. La historia de "amor", si se puede llamar así, es mucho más inocente claro, y se añade un factor algo más trascendental como es una catástrofe provocada por la ruptura entre los dos mundos, el marino y el terrestre, y dicha catástrofe es la que añade la máxima espectacularidad posible a la cinta, donde vemos las inundaciones del pueblo pesquero donde vive Sosuke con su madre Lisa que da lugar a persecuciones en coche (que tantísimo le gustan a Miyazaki y que tan bien se le dan como pudimos comprobar en "Lupin III: El Castillo de Cagliostro") y todo tipo de retos fantásticos y aventuras en barca, en coche o a pie. Ponyo es tremendamente entrañable, dan ganas de quererla y se convierte en la protagonista total, es graciosa y adorable sobre todo en su forma de pez, y eso que tampoco habla demasiado, pero francamente el realizador crea uno de los personajes más carismáticos, graciosos y (voy a decirlo...) "monos" que he visto en una película en mucho tiempo. Desde Calcifer (el fuego de "El Castillo Ambulante") o Totoro no veía un personaje así. El resto de personajes siguen los cánones de personajes adultos en las películas del director, como el villano de turno, presentado de forma majestuosa en la introducción en una orgía de colores inicial, la Deidad correspondiente que tiene que salir en todo film de Miyazaki de corte fantástico, las veneradas abuelas que parecen vivir una segunda juventud y las sufridas y cariñosas madres que ofrecen todo el apoyo posible a su inocente e ingenuo hijo. El diseño de los personajes es clásico, y los fluidos movimientos le dan ese inconfundible toque que no podría pertenecer a otra película que no fuera del director.

Otro de los componentes que hacen de "Ponyo en el Acantilado" una joya de la corona es su espectacular banda sonora obra del siempre fiel y siempre excelso Joe Hisaishi, que como he comentado ha musicalizado todas las películas del director con excepción de su primer film y en esta ocasión vuelve a crear una atmósfera mágica gracias a sus melodías y pistas que siguen los patrones de sus anteriores films, recordándome sobre todo a "El Castillo Ambulante" y manteniendo presente la pieza principal de la película durante toda ella en distintas versiones e intensidades, dotando de una personalidad completa a la preciosa Banda Sonora Original (que de paso recomiendo disfrutar en la gran pantalla mientras se pueda). Como curiosidad hay un tema que tiene toda la pinta de ser un homenaje a la "La Cabalgata de las Valkirias" de Wagner, titulado "Nami no Sakana no Ponyo". La música como ambientación es genial durante los instantes en los que no pasa nada, y en los momentos álgidos de acción es el acompañante perfecto para que la película aún consiga ser más bella, desde luego el tándem Miyazaki-Hisaishi es una de las mejores asociaciones cinematográficas de la historia, es como hablar de Sergio Leone y Ennio Morricone. Especial atención a los títulos de crédito del final (creo que es la primera vez en mi vida que veo acabar los créditos de una película en el cine) donde con un sencillo sistema de créditos y una gran animación podemos oír el temazo de "Gake no Ue no Ponyo" (traducido al español en nuestro país y con gran calidad, todo sea dicho de paso), el cual te sorprenderás a ti mismo cantando al salir de la sala... «Ponyo, Ponyo, Ponyo es una niña-pez, del mar ella ha venido, verás que guapa es...». Y hablando de traducción también es notable el trabajo de doblaje en nuestro país, un doblaje a la altura del extraordinario que suelen tener las películas de animación de Japón (aquello debe ser una profesión de élite porque la calidad es infinita) y que consigue no desvirtuar la cinta para nada, como en ocasiones pasa desgraciadamente. En EEUU como es habitual el doblaje de las películas de Miyazaki gozan de un reparto de figuras conocidas en su versión norteamericana, y en este caso han participado Cate Blanchett, Matt Damon, Liam Neeson y Tina Fey entre otros, lo que es un aval para el film en Estados Unidos.

Belleza. Esa es la palabra que define a "Ponyo en el Acantilado". Entrañable es lo que es, y definitivamente una maravilla de las que se echan de menos hoy en día en un cine de animación tan viciado como el actual, sobresaturado de films infantiloides y de animales; un haz de luz que le alegra a uno el alma y le recuerda lo precioso que es el cine de ese genio que es Miyazaki, lo bueno que es poder apreciar su cine y lo agradecidos que debemos estarle por seguir iluminando las salas con su amor por el cine. ¿Lo peor? Que solo me quedan dos películas por disfrutar del maestro del anime japonés: "El Castillo en el Cielo" y "Nicky, la Aprendiz de Bruja", a la espera que haga más. Es impresionante la filmografía de este director, ocho películas y ocho obras de arte, ya quisiera cualquiera en cualquier ámbito tener la ratio de este hombre... su trabajo es para ser admirado profundamente. Y es que el maestro sigue siendo el maestro, por más años que pasen. Hay que ver "Ponyo en el Acantilado", una preciosa forma de alegrarse el día y el espíritu. Regresemos a la infancia, amemos el cine.

Mi puntuación: 10/10.

9 comentarios:

Víctor dijo...

Brillante película, como todo lo que hace Miyazaki. He visto tu comentario en Repronto, ¿fuiste a la sesión al final?

Santi dijo...

¿Así que tú eres el Víctor de "compra mi libro"? Entonces te vi en tu parada de la Rambla en Sant Jordi XD . Respecto a Miyazaki, verdad como templo. El que no falla no falla, y eso hay que reconocerlo.

De la charla del rec09 al final me fue imposible ir, aunque me hubiera gustado porque me encanta el estilo de las "Reflexiones de Repronto". Seguro que gozaste mucho con el Dr. por ahí pululando, una suerte la tuya.

Un saludo, y gracias por el comentario ;) .

Miroku_Storm dijo...

Santi

Ponyo es una pelicula maravillosa!!!

Anoche vi una pelicula llamada "la tumba de las luciernagas"... tienes q verla!! y poner tu analisis, estoy seguro que te gustara =)

un saludo!

Santi dijo...

Es una maravilla de película la de "Ponyo en el Acantilado", Miroku_Storm, y es una lástima que haya durado tan poco en cartelera. En Tarragona ya la han degradado a una sola sesión el domingo por la mañana, en 3 semanas está prácticamente extinta. Es una verdadera lástima, algo incomprensible el que la gente no sepa apreciar el cine de Miyazaki. Pero claro, la gente ve dibujitos y ya cree que solo los niños pueden ver esa película... en fin.

Acerca de "La Tumba de las Luciérnagas" de Isao Takahata (la cual nombro al inicio de este artículo) la tengo pendiente desde hace tiempo porque me la han recomendado muchas veces; me apunto otra recomendación, gracias ;) . En cuanto la vea expreso mi opinión, estoy seguro de que me convencerá. ¡Un saludo!

Luis Cifer dijo...

Totalmente de acuerdo, gran peli.

Santi dijo...

Desde luego Luis Cifer, para mí una de las mejores películas del año, uno de los tres 10/10 de 2009 junto a "Watchmen" y "Up". Y es que cuando Hayao Miyazaki se pone a trabajar ya podemos asegurar que nos va a maravillar.

Un saludo.

Dr. Quatermass dijo...

Santi, me encanta porque cuando pones 10/10 lo haces con el corazón y esta tranquilamente se lo puede merecer.

De acuerdo en lo carismático del personaje de Ponyo, pero la gran diferencia es que Miyazaki sabe muy bien jugar patrones estéticos arriesgados. Cuando Ponyo saca las piernas por primera vez es algo grotesco porque parece un pollo, pero es un toque personal que lo aleja de "Disneyadas".

De esas 8 pelis que citas, yo solo he visto 4, me froto las manos ante las maravillas que seguro me faltan.

Saludetes.

Santi dijo...

Jejeje, Dr. Quatermass, lo bueno de ser bloguero y no crítico es que te puedes quedar tan ancho con un 10/10 de corazón, y no de mente ;) .

Desde luego ver a Ponyo "creciendo" es algo aberrante, y una diferencia importante con respecto a su forma original y final (tan graciosa y entrañable), pero como dices es uno de los sellos de Miyazaki. No quiero recordar a la vieja de "El Castillo Ambulante", que deja la desaparición de la bruja de "El Mago de Oz" en una broma (os aseguro que ver eso de crío es impactante). O la transformación del villano de "Cuentos de Terramar" (de Goro Miyazaki, su hijo), realmente grotesca, da un mal rollazo importante.

No sé cuales de las películas que he citado no has visto, pero sean cuales fueren ¡hazte con ellas! Te recomiendo que empieces con "Nausicaä del Valle del Viento" (también conocida como "Guerreros del Viento", aunque en 2010 será reeditada en DVD en España tras muchos años sin poder encontrarla), si es que ya has visto "El Viaje de Chihiro" y "La Princesa Mononoke".

¡Un saludo y gracias por el comentario!

Anónimo dijo...

Maravillosa pelicula, maravillosa, pueden recomendarme más por favor, gracias

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