lunes, 10 de agosto de 2009

"En Busca del Fuego", maestría sin diálogos.

Sin palabras. Literal y figuradamente; cine prehistórico, épico y de aventuras de una calidad extraordinaria.

La época prehistórica es una de las peor tratadas en la historia del cine. Son relativamente pocas las películas que se han centrado en la época correspondiente a los albores de la humanidad, todo y su amplio espectro de tiempo, y si descartamos producciones de Serie B y Z y películas repletas de anacronismos colosales (voluntarios o no) la lista se reduce considerablemente. Dentro de este escaso grupo de películas con temática prehistórica hay pocas que realmente se centren en el género en sí o en las andaduras de hombres o razas primigenias exclusivamente; un ejemplo es el mítico tramo inicial de "2001: Una Odisea del Espacio" denominado El Amanecer del Hombre, el cual intenta mostrar un ápice del comportamiento de nuestros antepasados aunque el evidente tono de Ciencia Ficción de la cinta acaba alejándolo por completo del género. Otro ejemplo reciente es la película animada "Ice Age", que adopta en clave de comedia la época prehistórica como escenario, centrándose esta vez en un grupo de animales parlanchines lo cual, obviamente, también le quita seriedad a la película como fiel reflejo de la edad prehistórica.

Este castigado género tuvo que esperar hasta 1981 para encontrar una de sus obras más significativas (sino la más) y excepcionales, "En Busca del Fuego", obra conjunta de Canadá, Francia y EEUU, y desde entonces la temática no ha vuelto a tratarse con tanta calidad y esmero. De hecho las veces que se ha realizado un film de este tipo desde entonces pueden contarse con los dedos de una o dos manos, y en los últimos años es un género directamente olvidado, con "excepciones" como "10.000" de Roland Emmerich, que creo que sería un insulto a la inteligencia el hecho de considerarla una historia prehistórica no fantástica. "En Busca del Fuego" es una película muy especial, épica, una aventura realizada con artesanía y devoción, con un cuidado milimétrico de los detalles y una estructura y esencia bellísimas, un homenaje al cine.

Un pequeño texto introductorio nos pone al día del argumento a grandes rasgos tan solo empezar la película, aunque más que el argumento es un preludio/contexto, y esas serán todas las palabras inteligibles que veremos/oiremos en los 100 minutos de cinta; hace 80.000 años el ser humano necesitaba el fuego para subsistir ya que le proporcionaba calor, alimento y defensa, y la lucha por el fuego podía convertirse en una lucha esencial por la supervivencia ya que los seres humanos prehistóricos aún no sabían provocarlo (podía surgir por medios naturales como rayos u otros efectos meteorológicos) pero sí que eran capaces de mantenerlo vivo, tarea fundamental para asegurar su propia conservación. Los protagonistas de esta cinta son miembros de una tribu de neandertales, los Ulam, los cuales son víctimas del ataque de una tribu de Homo erectus, los Wagabou (especie que, por lo visto, no pudo coincidir con los neandertales ni los sapiens cronológicamente ya que se supone que la cinta transcurre en el Pleistoceno Superior), que obligan a los Ulam a abandonar sus cuevas y alejarse a terrenos más húmedos, libres de las amenazas de animales salvajes. El problema es que allí el fuego se apaga y toman la decisión de enviar a tres de sus miembros para que vayan a buscar fuego y traerlo de vuelta evitando así la inminente muerte que les sobrevendrá por los intensos fríos de la era glacial. Este es el hilo argumental a grandes rasgos y no se pueden dar más detalles porque durante el transcurso de la película el interés va creciendo y el atractivo de la cinta se fundamenta precisamente en contemplar el devenir de los hechos y cuán difícil es sobrevivir en los tiempos prehistóricos.

En su odisea los tres protagonistas, los llamados Naoh, Amoukar y Gaw, descubren el mundo de una forma que hasta entonces no habían experimentado, se topan con animales que desconocían o temían (o ambas cosas) dando lugar a escenas divertidas como la del árbol con los dientes de sable o directamente épicas y memorables como la de los mamuts, también demuestran su añoranza por el fuego, descubren el canibalismo de otras tribus de neandertales, aplican sus conocimientos con las lanzas y cruzan su camino con una raza superior, la de Homo sapiens, lo cual posibilita muchos de los mejores momentos de la cinta donde comprobamos el asombro, miedo y alegría que provoca en los neandertales asistir a los avances de los sapiens, desde una simple risa al uso de armas arrojadizas, pasando por supuesto por la forma de crear fuego (la cara de Naoh cuando presencia dicho hecho es colosal), el uso del maquillaje, joyería y disfraces, el descubrimiento de algo tan aparentemente trivial como una cabaña o la medicina arcaica. En todo este periplo es tal la cantidad y calidad de los detalles que enriquecen la cinta de forma considerable que el ritmo no cesa en ningún momento, alcanzando la cinta la categoría de obra de artesanía y de culto inmediatamente, al margen de sus inexactitudes históricas.

"En Busca del Fuego" empieza exactamente con el mismo plano que acaba, muestra un ciclo en la vida del ser humano primario, el neandertal, el clásico hombre de las cavernas. El Homo neanderthalensis se caracteriza en esta cinta por ser una criatura bastante avanzada con respecto a los Homo erectus que aparecen al inicio de la cinta, más parecidos a primates que a seres humanos; se comunican precariamente mediante algunos sonidos y palabras, sus movimientos no dejan de ser simiescos y son capaces de utilizar lanzas y garrotes para luchar y protegerse. Un aspecto interesante que se analiza en la cinta es la posibilidad que algunos neandertales fuesen caníbales y otros no, de hecho uno de los momentos más interesantes de la cinta es cuando el trío protagonista descubre que una tribu, los Kzamm, se comen a otras razas homínidas, lo que causa repulsión entre los Ulam. Otro hecho interesante es ver como la cinta se adelantó a los descubrimientos hechos años más tarde donde se concluía que los neandertales pudieron tener el cabello negro (como los Ulam) o pelirrojo (como los Kzamm), diferencia que se quiso acentuar más en la película dándoles un aspecto más bruto a estos últimos. Los Ulam demuestran inteligencia en algunos momentos, como aquel en el que al encontrarse rodeado Amoukar comienza a exhibir sus habilidades con las lanzas, lo que asusta a los Kzamm, también cuando utilizan la piel de un animal muerto para adentrarse en territorio rival, camuflando su olor al poderoso sentido del olfato que poseía la raza en aquellos tiempos. Pero también hacen gala de su barbarismo y su lado animal, salivando ante una manada de gacelas, mostrando su poco sofisticada forma de aparearse (momento único aquel en el que la Homo sapiens enseña a Naoh a fecundar en una posición distinta a la habitual), pero lo más interesante de este aspecto es que se introduce una historia de amor maravillosa entre Naoh e Ika, la Homo sapiens rescatada por los Ulam, un romance primitivo, prácticamente irreflexivo y sumamente puro. Es una especie de arranque, de coqueteo primerizo, de cariño neófito, de amor prehistórico. El espectador presencia cada parte de ese romance floreciente y lo ve fluir con naturalidad, casi como una cuestión de necesidades bilaterales, y finalmente lo comprende: "En Busca del Fuego" también habla de la tolerancia, dos razas distintas, incompatibles, son capaces también de aceptarse y sentir amor. Son unos Romeo y Julieta ancestrales.

No tengo ni idea de prehistoria pero por lo visto podría haber sido posible la co-existencia de Homo sapiens y neandertales durante el periodo mostrado en el film, y fruto de ese vínculo vemos como chocan dos culturas distintas, una mucho más avanzada que la otra, y parece que estemos viendo elementos que hoy en día se reproducen casi con la misma diferencia de costumbres y hábitos, el mismo choque cultural. El asombro no abandona los rostros del trío protagonista desde que se encuentran a los enmascarados y ornamentados sapiens de la tribu Ivaka, capaces de hacer fuego, de usar herramientas más complejas, de reflejar sus sentimientos con la risa, incluso de comunicarse con un lenguaje desarrollado, lo cual sobrepasa la capacidad de los neandertales que vuelven a su tribu con unos conocimientos que probablemente no sean capaces de transmitir. La curiosidad innata del hombre obtiene un fiel retrato en este film, la ingenuidad e instinto de supervivencia también.

Basada libremente en la novela de J. H. Rosny "La Conquista del Fuego" escrita en 1911 la película se intentó realizar minuciosamente, tratando de acercase lo máximo posible a la probable realidad prehistórica. Desde luego el tono realista está muy presente, por eso productos como la comentada "10.000" no pueden ni compararse a esta; el realizador Jean-Jacques Annaud se rodeó de antropólogos y arqueólogos prestando atención al comportamiento, aspecto y contexto de los homínidos que vemos en el film para retratarlos de forma verídica. Además de los detalles comentados del pelo de los Kzamm y de la ornamentación de los Ivaka, los Ulam se retrataron de la forma más cavernícola posible y con rasgos caucásicos, a diferencia de los Ivaka que tenían rasgos africanos. Se contó con varios especialistas para poder encarnar de forma convincente a los hombres prehistóricos, por eso fue esencial la colaboración de Anthony Burgess, el escritor inglés autor de "La Naranja Mecánica" y su particular jerga, el nadsat (responsable del título de este blog), para que inventara un idioma creíble para las diferentes tribus, el Ulam. El experto lingüista creó el primitivo idioma con el que se comunican los protagonistas, una serie de sonidos formando palabras confusas que vienen a representar determinados conceptos, como el fuego (¡azra!), por ejemplo. El mérito que tiene la cinta es colosal por el hecho de no tener una sola conversación claramente comprensible y mantener el hilo argumental constantemente, los pocos "diálogos" a los que asistimos son suficientemente evidentes como para no tener que prestar atención a las palabras, guiándonos por las necesidades de los interlocutores y los gestos que tan bien diseñó Desmond Morris, zoólogo y etólogo autor del polémico libro "El Mono Desnudo" que enseñó a los actores a comportarse de forma simiesca y desmañada, realizando un estudio del comportamiento humano realmente asombroso en su puesta en escena.

Jean-Jacques Annaud se atrevió con una película nada atractiva a priori, sin precedentes serios, con altísimas pretensiones, con un gran presupuesto, sin diálogos y con actores amateurs, y tras dirigir dos comedias se metió de pleno en el desconocido mundo prehistórico en una cinta de aventuras cavernícolas. Y la jugada le salió redonda, el ingenio del realizador y su prodigiosa visión se impusieron en una cinta sumamente equilibrada que refleja la naturaleza tal y como es, a veces es dura, a veces ridícula, pero todos esos sentimientos el director los refleja a su voluntad; lo que vemos en la película es el instinto primario, el ser humano en su estado puro, y ese mérito de conseguir vernos a nosotros 80.000 años antes es de una valía extrema. El director de "El Nombre de la Rosa" (que fue su siguiente película y obra maestra absoluta) y "Enemigo a las Puertas" logró una película a la que el tiempo no ha parecido afectarle en demasía, la época a la que pertenece argumentalmente ha ayudado a que no envejezca y siga siendo tan impactante ahora como entonces, casi 30 años después. Mucha parte del mérito artístico de "En Busca del Fuego" se debe a dos aspectos fundamentales en la cinta: la fotografía y la música.

El director de fotografía Claude Agostini ya trabajó en las dos anteriores películas de Annaud y repitió en esta tercera, y puso al servicio del film su talento sacando el máximo partido imaginable a los escenarios, cuya dificultad a la hora de dar un aspecto épico era sumamente difícil. Los escenarios son rudimentarios, naturales, "sosos", no tienen prácticamente ningún elemento artificial puesto que en esa época el ser humano no dejaba demasiados vestigios de su presencia por lo que el trabajo de Agostini se centra en dotar de amplitud y magnificencia a los paisajes naturales, sacándole buen partido a los paisajes abiertos y a las escenas nocturnas iluminadas por el todopoderoso fuego. La exquisitez del trabajo visual de Agostini se ve complementada por el aspecto quizá más imprescindible y fundamental de la cinta, la banda sonora. El francés Philippe Sarde, consciente de la importancia de dar réplica sonora a la preciosidad visual y lo esencial de compensar la falta de diálogos, realiza una de las BSO más completas, preciosas y apropiadas que he tenido el placer de escuchar en mi vida. Sarde, que por aquel entonces llevaba ya más de diez años de bandas sonoras a sus espaldas, compuso unas melodías primitivas, elaboradas con instrumentos de viento y percusiones por la London Symphony Orchestra y Les Percussions de Strasbourg bajo la dirección de Peter Knight, que dan una apacible sensación de tranquilidad, también de tensión, a la vez que dotan a la película de grandeza y esplendidez; y no solo tienen una gran presencia sino que sabe cuando desaparecer estratégicamente y dejar lugar a los sonidos de la naturaleza. La poderosa y cuidada BSO es perfecta para la cinta como también lo es el sonido, que está realizado con una calidad extraordinaria, pieza elemental en el film. Y es Jean-Jacques Annaud realiza un trabajo digno de figurar en los registros con esta película. De hecho ganó un Premio César (de la Academia de Cine Francesa) a la Mejor Dirección, además de recibir el galardón a la Mejor Película.

Otro de los premios que recibió la cinta fue el Oscar al Mejor Maquillaje, la segunda vez que se otorgaba el premio después de que un año antes "Un Hombre Lobo Americano en Londres" inaugurara la categoría, y es que el trabajo de caracterización no fue para menos. Cuatro actores brillan con luz propia en el film, empezando por el más famoso, Ron Perlman, en la que fuera su primera interpretación en el cine. El polivalente y camaleónico Perlman es Amoukar, el hábil y simiesco cavernícola que se impone de forma brutal, se come la pantalla en cada aparición con su aspecto rudo y su suprema interpretación. Solo son gestos, andares, muecas, pero su interpretación es digna de mención especial. También el de Everett McGill fue un magnífico rol como Naoh, el valeroso candidato a líder de los Ulam que es quien tiene la oportunidad de mostrar un amplio abanico de sentimientos, desde la risa hasta el amor, pasando sobre todo por el asombro constante ante animales gigantescos o tribus desconocidas. El simpático Gaw es interpretado por Nameer El-Kadi, quizá el más secundario de los protagonistas que tiene sus momentos de gloria, sobre todo hacia el final con la secuencia del oso, y que también consigue una magnífica representación, recordando especialmente su graciosa risa. La miembro de la tribu Ivaka es interpretada por Rae Dawn Chong, actriz que luego veríamos trabajando codo a codo con Schwarzengger en "Commando" y muchas más películas, y en la piel de Ika también lleva a cabo una representación magnífica, la avanzada Homo sapiens cuyo descubrimiento supone para los Ulam la apertura de un nuevo mundo. Los cuatro actores realizan unas interpretaciones complicadísimas y magistrales.

"En Busca del Fuego" es una película especial, atípica, magistral, y debe verse obligatoriamente para entender hasta qué punto el cine puede resultar un placer para los sentidos sin tener un guión complejo ni una estructura tradicional. Su diseño de producción es increíble, el vestuario, el maquillaje y la ausencia de efectos especiales son factores que engrandecen la película y están realizados extraordinariamente y el profundo estudio del comportamiento humano dota de un realismo extremo a la cinta, que sin ser un documental consigue que podamos disfrutar de una película corta, de ritmo pausado en la que no dejan de pasar cosas maravillosas y creíbles constantemente, fruto del excepcional tempo al que Jean-Jacques Annaud dota al film. Sin palabras, literalmente la película no tiene una sola palabra comprensible, y aún así consigue enganchar y ser completamente accesible. Sin palabras, Annaud consigue dejar sin palabras al espectador, que asiste a una lección de cine de una forma poco convencional y totalmente épica. Todo un ejemplo de cómo debe hacerse una película legendaria.

Mi puntuación: 9/10.

17 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

Wow, nunca había oído de ésta película, pero tu reseña es bastante positiva. Aunque la propuesta del filme no me llama mucho la atención, la tendré en mente.

Saludos

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Hace muchos años que vi esta película en televisión y desde entonces no he vuelto a verla. Tu artículo me la ha recordado y la ha dejado fresca de nuevo en mi memoria. La verdad es que es un género muy poco tratado, pero creo que es muy difícil llevar a cabo un buen trabajo con esta temática. Como bien has dicho, película recomendabilísima.
Saludos.

Asprogen dijo...

Esta película fue un pepinazo de crítica y taquilla en su día, si no recuerdo mal. Era una de las primeras veces que en el cine comercial se trataba con cierto rigor la prehistoria. De hecho, en los cursos de historia que había en los institutos de mi adolescencia esta era una de las películas que se proyectaba para ilustrar la prehistoria (así como "El Nombre de la Rosa" era para la edad media, "Ben Hur" para la Roma Imperial y "La Misión" para la conquista de América).

Durante los primeros años 80, hubo una cierta fiebre por estas historias de cavernícolas, en cierta forma despoletada por una serie de novelas juveniles que se vendían por aquella época, "Los hijos de la tierra", cuya primera novela era "El clan del oso cavernario" (libros muy destacados en aquellas revistas del Círculo de Lectores), de la que se hizo una película años más tarde -con Daryl Hannah-.
Del mismo año 1981 son "Cavernícola" y "La loca historia del mundo", que tiene su dosis de cavernícolas... pajilleros, en este caso. Ambas son comedias, sin relación con la seriedad de la película de la que nos hablas en tu magnífico artículo.
Algo posterior (1984) es "El hombre de hielo", que aunque no tiene lugar en la prehistoria, sí que intenta profundizar en cómo eran los pre-humanos, a través de un fósil viviente rescatado "a lo Capitán América" de un éstasis congelado, y recluido en un entorno controlado para su análisis. Esta tiene poco de comedia, por cierto (bueno, depende del caracter de cada uno).

Estas películas de los primitivos se encuadran en aquellas películas de bárbaros de las que habábamos hace unos cuantos artículos -cuando Conan, Ator, El arquero de Fuego, Tygra y todas aquellas-.


En relación a la verosimilitud de la película que nos ocupa, efectivamente, eso de los Homo Erectus atacando a los Neanderthales no concuerda mucho con lo que se sabe -y lo que se sabía cuando se hizo la película-. No es la metedura de pata de otras películas como "Hace 1 millón de años", en las que las cavernícolas rubitas y depiladas corrían delante de los dinosaurios; pero bueno, se supone que el objetivo de aquellas películas era otro (ya me imagino al productor de aquellas otras: "Dinosaurios+ Macizas = $$$... dadles carnaza!!!").

Recuerdo ya aquellas "entrañables" clases de Geología de COU -suspenso el 90% de la clase, y la nota más alta era un 6,5- en las que el profesor nos ejemplificaba las razas pre-humanas con este discurso:
"Si hoy en día apareciese un Australopitecus, o incluso un Homo Erectus y se metiese en un autobús, posiblemente pensaríamos que se había escapado un mono del zoo, y lo cazarían como a un animal. Si fuese un Homo Sapiens y estuviese afeitado, limpio y vestido, probablemente pasaría desapercibido... tal vez alguien diría ´qué tío más feo...´. Pero si el que entrase fuese un Neanderthal... ahí se vaciaba el autobús en el acto!".

Algo antes del 96, enmedio de la fiebre de las "tecnonovelas" (novelas de temática paracientífica, como "Zona Caliente", "Parque Jurásico", etc), la recién nacida Dreamworks pagó un millón de pavos -encima, a bofetadas con otras productoras- por los derechos cinematográficos (lo que se dice "Marcarse un O´Bannon") de una novela que estaba escribiendo John Darnton, "Neanderthal". Spielberg pretendía seguir la racha del Jurásico, de aquella se insistía en que "el neandertal lo iban a hacer por ordenador", cágate lorito, esta me la veo fijo. Pues no, al final no se hizo.

En fin, película recomendable (la de En Busca del Fuego), y me alegro de que te haya gustado y diseccionado. Muy bien. Sr Santi.

Asprogen dijo...

Ah, se me olvidaba:
En esta película intervino el inefable Desmond Morris, para recrear los movimientos de los primitivos, y Anthony Burguess (el de "El mono desnudo") para crear los diferentes lenguajes que se utilizan en la película.

Lo menciono, porque en tu artículo de Furia de Titanes se mencionó a estas dos gentes.
;-)

Asprogen dijo...

Coño, si esto último ya esta en tu artículo... mañana al oculista de cabeza... aaayyy

Santi dijo...

Apúntatela Sam_Loomis, es una de aquellas joyas que deben verse porque son CINE. No te fíes de las sensaciones que pueda despertarte a priori, es una película a degustar y saborear. ¡Un saludo!

Buenas Crowley, es un género poco tratado porque es muy difícil hacer una película digna con esa temática, y además creo que "En Busca del Fuego" puso el listón muy alto. Eso no es excusa (sino no se habrían rodado más películas de gángsters tras "El Padrino") pero quizá es una referencia demasiado complicada de superar o de diferenciar. La película explica una historia, una epopeya, sin un solo diálogo inteligible y con unos personajes formados dentro de su poca personalidad primitiva. Ese mérito es titánico. Exactamente, es muy complicado hacer una buena película prehistórica, pero siquiera parecen haberlo intentado seriamente. Gracias por el comentario Crowley.

Mi buen Asprogen, no me creerás pero cuando escribí este artículo lo hice pensando en que te gustaría porque me consta que esta película está en tus listas de favoritas. Tu instituto sí que sabía, "El Nombre de la Rosa", "Ben Hur" y "La Misión". Aunque en el mío con "La Naranja Mecánica", "La Chaqueta Metálica" o "Gattaca" también se lo curraron para clases de historia y filosofía.

Mira, no sabía que en los 80 hubiera habido una fiebre semejante, desde luego la única que verdaderamente ha prevalecido es esta "En Busca del Fuego", y es que ya lo dicen, una película verdaderamente buena o trascendental es aquella que supera el lastre del tiempo y consigue permanecer en la memoria. Por cierto, esta de "El Hombre de Hielo" me suena, quizá la vi hace años y se me quedó la sinopsis. Desde luego esta maravilla de Annaud nada tienen que ver con aquellas que comentamos en el artículo de "Furia de Titanes", que están bien para echar unas risas o un rato entretenido, pero no son realmente peliculones como esta.

Hablando de los anacronismos y tal me la he jugado un poco porque yo de historia sé muy poco, pero por lo que he leído se hicieron aproximaciones bastante atrevidas que luego resultaron ser correctas, aunque lo de Homo Erectus y Neandertales coincidiendo posiblemente sea una barbaridad. Pero como dices, más vale eso que ver a cavernícolAs (con "A") corriendo con la permanente recién hecha y un hueso en lo alto delante de Tiranosaurios. Es que analizándolo bien es una tarea ardua el encontrarse una película de estas características que pueda ser tomada en serio. Es por eso que "En Busca del Fuego" tiene el doble de mérito.

«Marcarse un O'Bannon» Jajajajajajaja, muy bueno. Hubiese sido interesante ver al tito Spielberg metiéndose en berenjenales prehistóricos (de nuevo), pero eso de hacerse por ordenador en los 90... como que asusta XD .

Lo de la expresión gesticular y el lenguaje concebido para la película (como dices obra de Desmond Morris y Anthony Burgess) es solo un pequeño ejemplo de lo en serio que se tomaron su trabajo los productores y director de la película, y es que esfuerzos de este tamaño deben apreciarse con delicadeza; detalles como esos hacen grandes a una película.

Muchas gracias Aspro por tu pedazo de comentario, son tan amenos como necesarios, para gente de mi edad es imprescindible para conocer el contexto de la película de primera mano. ¡¡Gracias!!

Anónimo dijo...

gracias por el post!!!!!! me sirvio para el trabajo d filosofia, mayormente lo copie casi todo juju

Santi dijo...

¡Ah, mira que bien!. Pregúntame luego si me convalidan créditos a mí :D .

Karola Kiimbiz dijo...

Esta rechida la peli, ademas es una hidtoria, superinteresante.....genial........!!!!!

Errante dijo...

Quisiera hacer una precisión: la verdad los Sapiens, los Neanderthal y los Erectus eventualmente podrían haber coincidido. Cuando vi la pelicula, pensé lo mismo, pero las investigaciones señalan que en los albores del Homo Sapiens incluso los Erectus podrían haber estado retrocediendo demográficamente. Sin embargo, la equivocación habría sido la región escogida.

γﮞℓﺌ * •♥ dijo...

Yo quisiera saber, el nombre de el/la o los diseñadores de vestuario.... alguien sabe?

Anónimo dijo...

La peli es una caca

Anónimo dijo...

anonimo k way...

Anónimo dijo...

La película como película no está mal pero desde el punto de vista histórico es una p… mierda con más errores que 10.000 AC o cuanto menos a su altura.
Anacrónica, etnocentrista y sin rigor científico ninguno parte mal desde el principio al datarse en el 80.000 AC la "búsqueda de un fuego" que se usaba desde hace 1.5 millones de años y se controlaba cuanto menos desde hacía un millón. Lo peor es que nos quiere hacer creer que sin fuego los pobres se van a ir al carajo cuando el género homo pasó al menos un millón de años sin él y no le pasó nada. Llena de prejuicios y clichés comunes que nada tienen que ver con la realidad.
1º los neandertal protagonistas se presentan como criaturas semianimales cuando ya poseían inteligencia comparable a la nuestra, controlaban el fuego de manera virtuosa (fuego para cocinar, fuego para su industria lítica y fuego para alumbrado completamente diferenciados). Sus armas eran de gran tecnología y no los cuatro palos que llevan los protagonistas, enterraban a sus muertos y, por tanto, tenían conciencia religiosa, se adornaban y tenían lenguaje fonético (no gruñidos animales como en la película) y por supuesto sentimientos "humanos". Lo de andar medio encorvados ya es de risa si tenemos en cuenta que el bipedismo se logró hace 4 millones de años por lo menos.
2º el grupo asaltante "ladrones del fuego" que nos quieren endosar como homo erectus (no podría ser otro pues el gigantopitecus es cuadrúpedo, vegetariano, mide 3 metros y vivía en Asia y no en Europa donde se desarrolla la acción) es aún más simiesco que los pobres y mal dibujados neandertales, lo cual no deja de ser un sinsentido pues son los inventores del uso del fuego. Lo peor es el exceso de pelo pues probablemente el género Homo lo perdió desde hace 3.3 millones de años y ya es seguro que lo dejara atrás desde hace 1.5 millones.
3º los caníbales no se sabe bien quienes son habida cuenta que no se conocía aún al hombre de Denisova (lo cual no quiere decir que este fuera caníbal) cuando se rodó el film y los Heidelbergensis hacía más de 150.000 años que se habían extinguido y los antecessor (que sí eran caníbales) muchísimos años más. Por ser pelirrojos deben ser neandertales como los protagonistas (por cierto los neandertales como casi todas las culturas sapiens practicaban el canibalismo religioso así que no sé a qué viene el asco del trio protagónico) con lo que tendríamos un caso de precognición en los peliculeros pues eso no se sabía entonces.
4º la chica y los listillos de su clan deben ser sin duda sapiens pero no sabemos por qué son más bajitos que los neandertal cuando en realidad es a la inversa: los blancos y chaparos son los nean y los altotes y negros los sapiens. Tampoco sabemos que hacen en Europa 40.000 años antes de su llegada oficial ni mucho menos porqué usan un lanzador inventado 60.000 años más tarde...

Anónimo dijo...

... En fin estos no son más que pequeños detalles entre los muchos errores garrafales (históricos y científicos) que presenta la películita.
La verdad que no sé para que usaron tanto especialista en lenguas y gestos si la cagaron en lo fundamental. Es decir que los lenguajes empleados tienen el mismo valor histórico que la escena de Cavernícola en la que inventan el lenguaje y Ringo Star y sus amigos pasan del troglodita que habla en inglés para escoger palabras más onomatopéicas en la creación de su primitivo lenguaje (efectivamente en los inicios del lenguaje articulado la onomatopeya tendría mucho peso).
Por lo demás es lo de siempre: película de aventuras imaginarias con los buenos y los malos de siempre, el traidor y sus amigos (difícil de existir en aquella época aunque sólo fuera por la necesidad vital de la cooperación humana para la subsistencia en un medio hostil) y romance chico-chica que en este caso no podría fructificar debido a las diferencias genéticas entre neandertales y sapiens. El resto las ideas de siempre de la propaganda hollywoodyense , gringa y occidental en general: el papel sumiso de la mujer es natural (lo que sin duda es completamente falso), el hombre es agresivo por naturaleza (lo que probablemente es falso) y otras lindezas sin el menor soporte científico que son clichés típicos de la sociedad competitiva y belicista, patriarcal, monógama y puritana que nos quieren hacer creer que son “naturales” en el hombre cuando lo más probables es que históricamente fuera lo contrario: sociedad colaborativa y pacifista, polígama, matriarcal y promíscua.

LOBOSALVAJE dijo...

La película En busca del Fuego tiene un fallo garrafal: Hace 80000 años el hombre de Neanderthal ya sabia perfectamente como hacer fuego; lo de buscarlo y protegerlo eso corresponde al Homo Ergaster, que fue el primero en proteger el fuego cuando lo encontraba de forma accidental y de eso fue hace 1,500,000 años no hace 80000 años, ya con los Neandertales que sabían perfectamente como hacerlo y tenían un control absoluto en el.

grupos de teatro madrid dijo...

Papeles muy difíciles de interpretar para estos grandes actores, ya que más que por sus palabras, deben expresarse a través de su cuero y sus gestos. Un trabajo duro tanto corporalmente como de preparación. Muchas gracias por esta recomendación, la película como ficción esta bien pero los fallos ya mencionados le hacen perder mucho.

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