sábado, 22 de agosto de 2009

"Enemigos Públicos". John Dillinger, ¿héroe nacional?

Historia criminal americana de primera fila, poco convencional pero impecable.

El criminal siempre ha sido una forma de vida odiada por la sociedad, pero en secreto envidiada por vivir rompiendo las normas, por gozar del libre albedrío que le proporciona el ir en contra de lo establecido. El criminal es un ser que para mantener una existencia cómoda y ostentosa debe sacrificar su integridad y traspasar la línea que separa al bien del mal, suprimiendo el derecho de igualdad que por decreto debería ser universal, pisoteando al prójimo y privándolo de su autonomía. Para que unos prevalezcan otros deben sucumbir, y es por eso que los criminales nunca deberían ser personas admiradas. Pero siempre hay un Robin Hood, alguien que parece alzar la voz para representar al pueblo, alguien quien de pronto demuestra que las viles artes no son solo ejercicio de las clases políticas y bienestantes, y que aunque de forma abierta sea rechazado en el fondo está personificando una inquietud popular. No creo que deba ser el caso de John Dillinger, personalmente no considero que ladrones de bancos como él merezcan ser tratados con respeto o menos aún como héroes, pero en "Enemigos Públicos", la última película del gran Michael Mann, se ha realizado un esfuerzo para que el que fuera considerado Enemigo Público Nº1 de América sea visto desde el punto de vista popular, desde la óptica justificadora, desde la perspectiva idealizada.

Volvamos a empezar y pongámonos en situación: "Enemigos Públicos" me ha parecido una gran película a todos los niveles, pero tras su visionado uno se plantea algo, ¿realmente la historia espera que consideremos a un ladrón de bancos un héroe o una persona decente? ¿Por qué se necesita justificar la figura de John Dillinger, bandido y asesino? Es solo una reflexión que me ha suscitado el guión de la cinta, no es que quiera iniciar un debate acerca de la aceptación de los criminales en la sociedad, pero me ha sorprendido ver como descaradamente se ha intentado dulcificar la figura de un delincuente célebre, algo que la brillante "El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford" —a la que veo algunas similitudes con esta cinta— no tuvo el atrevimiento de hacer, por ejemplo. Reconozco que en "Enemigos Públicos" puede verse un principio de denuncia, un atisbo de dicotomía en la que se rebate quien es realmente el "malo" y quien el "bueno", que plantea hasta qué punto los métodos definen el lado al que se pertenece (y si el fin justifica los medios, por qué no), donde el FBI acaba adoptando tácticas tan criminales como las de los propios delincuentes a los que persigue, y finalmente la película plantea una reflexión acerca de la dualidad e hipocresía de la ley y el amparo del gobierno. Pero de todos modos, aún teniendo en cuenta esto, ¿era necesario humanizar la figura de Dillinger de forma tan atrevida? ¿Es lícito ensalzar de tal forma la figura de un criminal?

Rebobinemos y volvamos al punto inicial, voy a centrarme ahora en la película como obra artística al margen del debate que pueda generar. Michael Mann se atreve con un retrato poco convencional de una época tratada en el cine muchas veces con diversos resultados, abordando una temática que ha dado grandes obras maestras al cine como es el género de los gangsters. Con un delicado tono de cine negro muestra las desventuras y carrera criminal de uno de los ladrones y asesinos más célebres de los años 30', John Dillinger, figura que alcanzó una gran fama y que se alzó como uno de los hombres más peligrosos y buscados por el FBI en la historia de los EEUU. El director, también productor y guionista de la mayoría de sus películas, aplica su particular sello en una película ambientada en la época de la Gran Depresión, pocos años después del Crack del 29, realizando una representación poco convencional de esta clase de cintas, utilizando primerísimos planos, algo poco habitual en este tipo de producciones que se empeñan en mostrar planos amplios y la grandeza de los escenarios para justificar el tremendo trabajo en el diseño de producción y dirección artística.

Mann es un director con un estilo bien definido que desde hace años decidió decantarse por el rodaje con cámaras digitales, cuando experimentó con ellas en "Ali", y más tarde exprimió el recurso en la extraordinaria y sencilla "Collateral", donde pudo aprovechar al máximo la profundidad que le otorgaba este formato en escenas nocturnas, siendo desde entonces ese su habitual sello formal. Algunas de sus películas han pasado a formar parte de la historia del cine como "El Último Mohicano", "El Dilema" y sobre todo "Heat", demostrando que es un realizador muy polivalente y solvente, ya que también ha colaborado en los guiones de todos sus filmes, a veces en solitario. Los protagonistas de sus historias son personajes muy formados y complejos, a veces con una dualidad muy patente e incluso delincuentes, como es el caso de la película que nos ocupa, o de "Heat", o también de "Collateral", películas en las que plantea reflexiones acerca de la ética y la sociedad. Además su cine suele gozar de algo bastante particular que me parece uno de los elementos en los que mejor se desenvuelve, la forma de rodar tiroteos y persecuciones lo definen como uno de los mejores directores de acción del momento. En "Heat", uno de los clásicos del cine moderno, se da la que considero la mejor escena de tiroteo de la historia del cine, la del robo al banco y su posterior huída, que es de lo más increíble que he visto nunca, no solo por la espectacularidad de la secuencia, su planteamiento, narrativa e intensidad, sino por su originalidad, su potencia sonora y su poco convencionalidad. Este tipo de escenas se repiten en varias películas de su filmografía, como el increíble tiroteo en la discoteca en "Collateral", y hasta la mediocre "Corrupción en Miami" tiene una digna refriega final. En "Enemigos Públicos" hay muchas escenas de tiroteos extraordinarias, huidas magistralmente rodadas (la que abre el film tiene algún plano concreto de puro vicio) y sobre todas destacaría el asalto al motel en el bosque, una escena en la que el sonido alcanza cotas de perfección, mostrando diferentes tipos de sonidos para los disparos (según su distancia, perspectiva o clase de arma) e impactos (según el material en el que hagan blanco) situándose como una de las películas con mejor sonido en lo que llevamos de año junto a "Terminator Salvation" y "Up". En este aspecto la película es de 10. Además el director vuelve a rodearse de la crème de la crème interpretativa, como es habitual en su cine, ya que ha trabajado siempre con los mejores: James Caan, Al Pacino, Robert De Niro, Will Smith, Russell Crowe, Jamie Foxx, etc. siendo en este caso las cabezas de cartel Johnny Depp, Marion Cotillard y Christian Bale.

"Enemigos Públicos" impacta por su propuesta visual; como he comentado una película que gira en torno una ambientación de la primera mitad de s.XX suele estar muy recreada en los escenarios, edificios de época, automóviles, etc. En esta cinta la dirección artística en vestuario, peinado y maquillaje, attrezzo, decorados y otros elementos como coches de época y locomotoras está logradísima, y en ese aspecto cumple con creces, pero aún así Michael Mann toma la decisión de rodar la cinta como si de una historia contemporánea se tratara, sin prestar especial atención al entorno para justificar la inversión, centrándose en los actores y dejando escenas de acción para el recuerdo, pero sin hacer hincapié en el contexto.

He dicho que Mann se centra en "los actores", pero el único actor sobre el cual gira realmente la historia de "Enemigos Públicos" es Johnny Depp. A estas alturas el actor norteamericano ya poco tiene que demostrar, tres nominaciones al Oscar en los últimos cinco años hacen patente su calidad interpretativa, y ya sea de la mano de su colega Tim Burton o en todo tipo de producciones variadas el actor siempre cumple con creces con sus papeles. Desde que el actor apareciese por primera vez en la mítica "Pesadilla en Elm Street" su carrera no ha hecho más que ir ascendiendo sin freno, con interpretaciones que han pasado a la historia como las de "Eduardo Manostijeras", "Ed Wood", la trilogía "Piratas del Caribe" y "Sweeney Todd, el Diabólico Barbero de la Calle Fleet" entre muchas otras. Su interpretación en "Enemigos Públicos" pasa a formar parte del grupo de imprescindibles del actor, logrando un retrato de John Dillinger que supone una de las mejores interpretaciones de Depp en toda su carrera y que le hacen el absoluto núcleo de la cinta. Depp construye enteramente el único personaje de la cinta que está perfectamente definido, ya que una de las cosas de las que peca "Enemigos Públicos" es en la pobre construcción de los personajes secundarios, con excepción quizá de Billie Frechette, interpretada excepcionalmente por la ganadora del Oscar Marion Cotillard. La actriz francesa, que ya demostró apuntar maneras en "Un Buen Año", película que la impulsó en Hollywood, se ratifica tras ganar el Oscar a la Mejor Actriz en "La Vida en Rosa (Édith Piaf)" y demuestra que tiene talento para ser una de las grandes actrices de la década, con algunas escenas concretas en las que enamora al público y se lo mete en el bolsillo, destacando aquella en la que le interrogan o sobre todo ese plano sostenido final cuya expresión es un cúmulo de sentimientos contenidos que es el cierre perfecto del film. Cuando vi a la actriz en la modesta "Un Buen Año" supe que tendría mucho que decir, y solo ha necesitado salir de su país, donde había trabajado en varias películas nacionales como "Taxi", para dar un salto enorme y alzarse como una de las grandes musas del cine actual.

Sorprende que Christian Bale, siendo una de las cabezas de cartel y una de las estrellas del momento, tenga tan poca trascendencia en el film. Bueno, rectifico, no es que no tenga trascendencia, de hecho su personaje es clave en la historia ya que el agente del FBI Melvin Purvis fue el encargado de dar caza a Dillinger; lo que es sorprendente es que su personaje tenga tan poca participación en la película (aunque la presentación del personaje me gustó bastante). Ojo, que Bale cumple de sobras con su papel, como siempre realiza una interpretación decidida, pero su personaje no le da la oportunidad a lucirse ni destacar en ningún momento. De hecho, su única escena realmente destacable sería el único cara a cara que tiene con Dillinger —que no creo que llegue a los dos minutos de duración— y poco más, ya que su personaje no está en absoluto construido, ni poco ni mucho: nada. Ni parece tener motivaciones más allá de las evidentes, ni problemas personales, ni una profundidad que nos haga sentir un mínimo de empatía por el personaje. De hecho hasta John Dillinger tampoco muestra demasiada profundidad en su historia, no acabamos de entender qué es lo que rige el comportamiento del bandido, cuáles son sus impulsos, pero por lo menos el personaje está bien cimentado y conocemos algunas de sus motivaciones y preocupaciones gracias a la —ligeramente forzada— relación amorosa que tiene con Billie. Sorprende que haya personajes secundarios y terciarios que tengan tanta importancia o papel como Purvis durante la cinta, como por ejemplo Charles Winstead (interpretado muy correctamente por Stephen Lang), John 'Red' Hamilton (Jason Clarke) o 'BabyFace' Nelson (genial Stephen Graham como el desquiciado malnacido), cuya historia no es del todo fiel a la realidad, al contrario que la de Dillinger, adaptada de la novela biográfica "Enemigos Públicos: la Gran Oleada Criminal en América y el Nacimiento del FBI, 1933-34", de Bryan Burrough. Debe destacarse el reparto en líneas generales, lleno de caras conocidas como David Wenham (Dilios en "300" y Faramir en "El Señor de los Anillos: Las Dos Torres"), Stephen Dorff (el villano de "Blade"), Rory Cochrane (Speedle en "CSI: Miami"), Billy Crudup (el Dr. Manhattan de "Watchmen"), Giovanni Ribisi, John Ortiz, etc.

Dado el desaprovechamiento de la mayoría de personajes puede quedar la sensación de que la cinta podría haber dado un poco más de sí, y aunque el metraje es extenso (casi dos horas y media de cinta) por lo menos no se hace en absoluto larga, algo bastante meritorio teniendo en cuenta que a la hora de la verdad, echando la vista atrás, tampoco llegan a pasar muchas cosas en la cinta. Todo se reduce a una persecución constante en la que Purvis intenta dar caza a Dillinger y éste se escapa siempre en el último momento, entre excentricidad y excentricidad. Esta película recuerda inevitablemente a una de las mejores cintas de hace dos años, "American Gangster", en la que el agente Richie Roberts daba caza al capo de la droga Frank Lucas en los 70'. Cambiemos el tráfico de droga por atraco a mano armada, la década de los 70' por la de los 30', a Lucas y Richie por Dillinger y Purvis, y hasta a Eva por Billie, y la cinta de Ridley Scott gana por goleada. Las semejanzas son muchas y evidentes, pero en "American Gangster" todo está realizado con más tesón, más profundamente, y el metraje es solo un poco más largo. El problema que creo que tiene "Enemigos Públicos" es que no profundiza nada en temas secundarios y centra demasiado la atención en la búsqueda y captura de Dillinger, que no tiene nada particularmente especial. Los escarceos con la mafia se tocan demasiado de lado y ese podría haber sido un tema interesante, los demás compañeros de la banda no tienen ninguna profundidad, a duras penas acabamos conociendo sus nombres, y en la mentada "El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford" es otro aspecto que tuvieron la inteligencia de trabajar con empeño; en la película de Andrew Dominik también se intenta reflejar la historia de un bandido célebre, pero además se trató de prestar atención a los demás miembros, de importancia capital en la historia y en la narrativa del film. "Enemigos Públicos" se ciega con la figura de John Dillinger, y aunque Depp aguanta el tipo maravillosamente la película acaba entrando en un ligero circuito de monotonía, no aburrida, pero demasiado repetitiva al fin y al cabo.

El corte clásico de la película le suma puntos, la magnífica BSO del irregular Elliot Goldenthal ("Across the Universe", "Cementerio Viviente") es una de las composiciones más bellas del año, una partitura muy adecuada que se adapta al tono de la cinta, como ya hiciera con "Heat", con melodías típicas de películas ambientadas en los años 30' pero con un pequeño toque renovador; una BSO extraordinaria. Técnicamente la película goza de una calidad tremenda destacando las escenas comentadas del tiroteo en el bosque y la secuencia que abre la película, pero particularmente una escena a señalar es toda la que cierra la cinta, desde que Dillinger entra al cine hasta que aparecen los créditos, con ese personaje sintiéndose identificado con la película que ve y la caza y captura del bandido, rodada con maestría por el talento de Mann.

"Enemigos Públicos" es una excelente película, muy disfrutable, con un guión simple, sin giros, algo previsible, que ensalza la figura del bandido John Dillinger pero que plantea un dilema moral acerca de la definición del bien y el mal a través de los métodos que uno escoja. Depp le gana el pulso a Bale de calle, pero es que este último no tiene oportunidad de lucirse con un personaje desdibujado y carente de profundidad, sumamente plano. En cambio Johnny Depp logra una de las interpretaciones de su carrera dando vida al fugitivo que optó por una forma de vida al margen de la ley y que se encontró con el apoyo popular. La película realmente no aporta nada nuevo al cine de gangster en cuanto a fondo, he comentado obras como "American Gangster" que ya contaron una historia parecida con más éxito, u otras como el western crepuscular "El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford" que también se aproxima en cuanto a planteamiento, pero donde realmente "Enemigos Públicos" innova es en el aspecto técnico, impecable y renovador. Es una película muy interesante de ver en cine dada su calidad sonora y visual, de tono clásico, no la calificaría como imprescindible pero desde luego merece una oportunidad, aunque sea para ver a Depp y Cotillard brillando con intensidad en pantalla grande.

Mi puntuación: 7/10.

10 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Una gran decepción para mi, como no me canso de repetir. Después de Miami Vice no las tenía todas conmigo, pero no me esparaba este fiasco. Mal la imagen, donde el HD chirría y resta al film un necesario aire noir. Mal Mann tras la cámara. Se salva sólo Christian Bale, que está soberbio, como casi siempre.
Saludos

Santi dijo...

Esta vez no estamos muy de acuerdo entonces, Crowley. A mí no es que me haya parecido una mala película, todo lo contrario, pero sí que es verdad que tiene algunos defectos que merman el resultado total y le impiden ser una obra realmente memorable. La disfruté mucho, creo que es una película de gángsters de primera fila con un corte clásico que recuerda a algunas otras grandes del género como "Muerte entre las Flores" o "Los Intocables de Elliot Ness", pero le falta bastante para llegar al nivel de ellas.

Sí, "Corrupción en Miami" fue un fiasco total (aunque, como he comentado, hasta esta película tuvo un tiroteo digno), pero compararla con "Enemigos Públicos" es un poco desmesurado quizá :D . Pero bueno, es cuestión de gustos y respeto los tuyos; curiosamente me encantó el trabajo de Michael Mann, y no me pareció que Bale estuviese especialmente bien (la verdad es que me pareció que "no estaba"), aunque estoy en parte de acuerdo que el rodaje digital resta cierto aire noir a la cinta. Sencillamente considero que es otra forma de ver el cine negro, el principio de una nueva era digital hasta para el género de los gángsters.

Un saludo Crowley, también está bien estar en desacuerdo ;) . ¡Gracias por el comentario!

Sam_Loomis dijo...

"Public Enemies" es sin duda una película que vale la pena verse. Tiene una dirección bien afinada de manos del genial Michael Mann, pero la verdad, creo que le faltó a la película.

Para empezar, como bien mencionas, tenemos a un sólido actor como Christian Bale desperdiciado en un personaje plano, aburrido y cualquiera, además que Marion Cotillard tampoco tiene mucho tiempo en pantalla. Y luego la técnica de filmar en video HD, mientras le da un tono realista a la película, si, la verdad no creo que haya sido la manera di filmar una producción ambientada en los 30's, creo que fue un error.

Saludos

Darkerr dijo...

Muy interesante tu critica, aún no he visto el film pero ya me hice una buena idea del mismo. Estoy seguro que, como bien apuntas, merece verse, Michael Mann es un director de buenas ideas, aunque tampoco he logrado ver completa "Miami vice", pues se me hace muy cansada. Pero sus demás peliculas, que recuerde, no me han defraudado. Saludos.

Santi dijo...

Estoy de acuerdo Sam_Loomis, "Enemigos Públicos" merece verse porque es una forma diferente de acercarse al género, sobre todo gracias a la mano de Mann, al que le están lloviendo piedras y flores por igual por su atrevido trabajo tras la cámara. Desde luego es normal que pase, aunque también era de prever que una película de gángster dirigida por Michael Mann no iba a ser una película de gángsters al uso. Mucha gente considera un error rodar en digital una película ambientada en los años 30', yo en cambio lo veo un soplo de aire fresco y original, por lo que lo recibo con los brazos abiertos. Eso sí, entiendo que no haya podido calarte hondo a ti y en general.

Eso sí, no puede perdonarse desaprovechar a uno de los mejores actores de la actualidad como Bale (aunque bueno, de vez en cuando un papel secundario para bajar humos no está mal, bien pensado), y lo de Cotillard es más comprensible; me explico: normalmente en las películas de gangsters la chica del mafioso tiene reservado un papel reducido, importante pero con poca participación. Y Billie es un ejemplo más de ello.

Darkerr, gracias por tus palabras. Hazme caso: "Enemigos Públicos" merece verse en cines, por su gran sonido, su gran calidad visual y sus espectaculares tiroteos, especialidad de Mann como todos sabemos. Olvídate del fiasco de "Corrupción en Miami" (bórrala de tu mente, sé sabio), no es que sea "Heat" ni "Collateral" pero igualmente es una estupenda película de gangsters con un dulce tono clásico. Te la recomiendo.

Un saludo a los dos, ¡y gracias por los comentarios!

Espilberg dijo...

Coincido, amigo Santi. Muy buena reseña.

Enemigos Públicos es una cinta contenida en todo, como también señalas: en la actuación de Depp, en cómo muestra la ambientación, en las escenas de acción (espectaculares, trepidantes y realistas)... Pero falla en los personajes: casi siento más emnpatía por el personaje de Cotillard que por Dillinger. Uno de los fallos que comentas se me olvidó mencionarlo a mí: ¿y los motivos de Dillinger? ¿Por qué no hay explucaciones, algún flashback de su pasado o un inicio anterior al de la película, la fuga? Lo eché mucho en falta en el filme; nada más empezar Dillinger ya es el Enemigo Público nº 1 y ni siquiera sabes por qué.

Solo por comentarte un punto: en mi opinión, Mann no "dignifica" o "ensalza" a Dillinger: simplemente lo "humaniza". Sabemos que es un criminal ambicioso y asesino, aunque con principios, pero más que otra cosa la película simplemente nos lo muestra como un ladrón casi asustado, que solo intenta vivir una vida lujosa sin esfuerzo pero ve que no puede. El Enemigo Público nº 1 es una persona con los mismos miedos que cualquier otra, no es un villano sin corazón. Ahí es donde me pareció muy original: compadecemos a Dillinger porque dentro de esa ola de crímenes es el único que muestra ser mínimamente humano, que muestra dudas, miedo, amor, satisfacción... Aun siendo un hijo de su madre, pero nos identificamos con un personaje que, aunsiendo un ladrón, es muy idéntico a nosotros. Y más en comparación con secuaces como "Baby Face" Nelson: en comaración con un psicópata como él Dillinger sí que sale excesivamente ensalzado, te doy la razón.

Un placer leer esta crítica, como siempre. No dejas ningún detalle suelto. Y, por cierto, a mí también me encantó American Gangster :-)

¡Saludos!

Santi dijo...

Buenas Espilberg, gracias por tus palabras ;) .

Efectivamente es una película formalmente atrevida y en mi opinión acertada, pero parece que se olvida de algo fundamental en cualquier película como es prestar atención a los personajes, ¡el abecé de cualquier película! Como comentamos Dillinger, el personaje más completo en la cinta, es un completo desconocido para nosotros... es el Enemigo Público Nº1... ¿Por? ¿Qué ha hecho realmente diferente a Dillinger para ser el Nº1?

Respecto a ensalzar la figura del criminal es cierto que se intenta humanizar a Dillinger más que deificarlo, pero es que el detalle de «guárdese su dinero, solo robamos a los bancos» me mató, aunque ojo, quizá es una historia verídica, quien sabe. El tema es que hasta que no se contrasta con el psicópata de BabyFace uno no se da cuenta que Dillinger no era tan malo dentro de los malos, pero igualmente no hace falta que muestren escenas dedicadas solamente a ver en él un pobre diablo. Aunque igualmente entiendo lo que quieres decir, y sí, quizá estoy radicalizando un poco la situación pero me sorprendió que el director se mostrara tan abiertamente a favor de Dillinger. Como he comentado ni Jesse James ni Frank Lucas gozaron de ese privilegio.

¡Y viva "American Gangster", un clásico moderno!

Gracias por el comentario, me halagas. ¡Un saludo!

Dr. Litos dijo...

Un poco tarde, pero finalmente he visto esta película y no me arrepiento en absoluto. Iba un poco asustado por todo el rollo del formato digital, que a mi parecer no le pegaba nada a este tipo de ambientación, y al final me resultó todo lo contrario. Me pareció una experiencia cinematográfica increíble, me metí de lleno en la cinta y me pareció la mejor manera de meter al espectador en otra época. A veces algo excesivo, sobretodo la cámara en mano, pero en otras escenas muy cinematográficas me pareció que el recurso funcionaba a la perfección.

Respecto a las cuestiones que ha suscitado tu crítica Santi (como siempre, profunda y compleja como para suscitar el debate: chapó), yo no sentí que se "dignificaba" sino que como bien decía Espilberg se "humaniza", nada más, al personaje protagonista. Sí que me falló algo la historia de amor, ya que se presupone demasiado intensa y auténtica para lo que realmente se muestra en la pantalla. Pero yo no entraría tanto en los detalles, pues mi sensación es la siguiente: ciertamente los personajes de Mann son complejos, existe dualidad en lo que se nos muestra, cuestiona la bondad/maldad de los protagonistas, el Estado, etc., pero creo que lo que el director pretendía con esta película (tal vez me equivoque) era contar la historia de gángster mejor ambientada, más realista y espectacular que pudiera. Si tal fuera el caso, creo que puede sentirse satisfecho. No da una vuelta de tuerca al género, no inventa nada, pero formalmente innova y nos deja no pocas escenas para el recuerdo, unos diálogos impecables, una banda sonora de aupa (atención al temazo de Otis Taylor que me ha hecho descubrir, Ten million slaves...) y en resumen dos horas y pico de gangsters, policías, persecuciones y tiroteos de primer nivel. Sin analizar en profundidad, me quedo con la sensación que me dejó la peli al encenderse las luces: he estado en los años treinta, he huido con Dillinger Thompson en mano, y he vibrado al sentir la tensión entre los personajes que viven cercados por la muerte.

Cada vez me quedo más con las sensaciones que me causan las pelis y menos con el análisis... puede que sea un espectador más simple, pero en el fondo es lo que queda en la mente según pasa el tiempo. Tanto dilema con el rollo digital, y a los veinte minutos de peli ni me acordaba de todo el asunto.

Perdón por el rollo, un saludo y a seguir comentando campeón!

Santi dijo...

¡Buenas Litos! Más vale tarde que nunca amigo, y más si la película te ha gustado tanto.

La verdad es que la propuesta de Michael Mann es atrevida, aunque solo sea por la forma, y personalmente creo que salió airoso de la aventura, aunque es palpable que su estilo digital ha chocado con una gran porción de público. En tu caso ha funcionado a la perfección, ha conseguido meterte de lleno que es lo que supongo que buscaría con los primerísimos planos y la cámara al hombro. A mí también me convenció, desde luego, una forma poco convencional de rodar una película de gánsters.

Mann tiende a humanizar a sus protagonistas y mostrar su dicotomía, aunque a mí el detalle de "quédese con su dinero..." aún me sigue rechinando hoy día, y efectivamente la relación con Billie parece más intensa de lo que realmente debiera ser de la forma que los vemos (desde el primer momento él se entrega con todo y ella lo acepta sin más). En todo caso Mann logró un buen retrato de Dillinger, que podía haber sido más completo, pero al fin y al cabo fue correcto. Lo que también logró fue hacer una película de gánsters diferente, no sé si la más grande y realista, pero seguro que diferente a todo lo visto, hasta a las de los Coen ("Muerte entre las Flores", etc.). Quizá lo malo de la cinta es que en resumen no hay mucho más que persecuciones y una historia de amor algo artificial (pese a la solvencia de los actores). ¡Eso sí, menudo sonido se gasta la película! En los tiroteos uno parece que esté agazapado detrás de un árbol o un coche.

Y sí, la BSO es tremenda, y en concreto el tema de "Ten Million Slaves" que abre la cinta es uno de los mayores aciertos que recuerdo haber visto en un cine, fíjate lo que te digo.

Haces bien quedándote con la sensación que te quede tras ver la película, yo siempre intento que así sea, así se disfruta del cine el doble.

Gracias por tus palabras Litos, me sonrojas y me honras pasándote por aquí, y gracias por el comentario en sí. Un saludo, ¡nos leemos!

Anónimo dijo...

vamos los pibes y VIVA LA DELINCUENCIAAAAA.-!!!!!!!!

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