lunes, 14 de diciembre de 2009

"Bananas", de golpe de estado en San Marcos.

Acidez y humor absurdo de Norte a Sur.

Si no tenemos en cuenta el extraño invento de "What's Up, Tiger Lily?" (ese re-montaje de la película japonesa "Kokusai Himitsu Keisatsu: Kagi no Kagi" con nuevos diálogos y BSO), se puede considerar que la primera película de Woody Allen es "Toma el Dinero y Corre". Siguiendo esta línea de humor absurdo —y casi negro— que hace hincapié en la mediocridad y lo lamentable del personaje protagonista y acentuando el tono tragicómico de la vida el mítico cineasta rodó dos años después una película con un claro y mordaz mensaje, "Bananas". Con este film Woody Allen explotó el tipo de comedia absurda con momentos surrealistas y delirantes que tan bien le funcionó en su anterior película, aunque esta vez no utilizó el tono de falso documental sino que optó por un sistema narrativo más convencional; "Bananas" no solo se basa en el humor absurdo, también guarda un evidente y marcado tono sarcástico con respecto al sistema de gobierno en muchos países latinoamericanos, sobre todo Cuba, ya que toda la historia en sí es una forma de denunciar lo ridículo y llamativo de la fórmula de guerrillas y golpes de estado que regían (y aún rigen) los sistemas políticos en algunos países de Centroamérica y Sudamérica.

Fielding Mellish es un pobre desgraciado que se dedica a probar máquinas para la industria, un duro trabajo en el que no se siente realizado y para el que no está hecho. Su vida errante toma sentido cuando conoce a la ingenua Nancy, una activista motivada por la causa San Marcos, un pequeño país (ficticio) centroamericano sometido a la dictadura del General Emilio M. Vargas, un militar que se hizo con el poder tras dar un golpe de estado y que domina el país con mano de hierro. Mellish siente la necesidad de impresionar a Nancy mostrando interés por la causa y finalmente viaja a San Marcos para alistarse en la guerrilla revolucionaria en contra de la dictadura de Vargas. Allí se convierte en un emblema revolucionario a la altura del Che Guevara (más o menos) donde será testigo de primera fila de la locura que proporciona la guerra y el poder.

La crítica de "Bananas" es clara, y las referencias a Cuba también. El líder revolucionario, Espósito, puede interpretarse como una sátira de Fidel Castro y su toma del poder («Ahora mismo yo soy la ley. Esta gente son campesinos, demasiado ignorantes para votar. Ahora soy yo quien gobierna este país. No habrá elecciones hasta que yo lo decrete.»), un estandarte de la libertad que inmediatamente se corrompe por el poder y pierde el juicio. La forma de vida revolucionaria se ve bien reflejada en el film (y ahora resulta aún más gracioso habiendo visto las dos películas del Che, "El Argentino" y "Guerrilla") y en ese cuadro Mellish se desenvuelve como un extraño, dando lugar a continuos gags, algunos tremendamente desternillantes como el de la comanda del bar; de hecho toda la película en sí se basa en un humor a base de gags sucediéndose uno tras otro, algunos de ellos prácticamente analizables por separado (el sueño de las crucifixiones buscando aparcamiento es supremo), y cuyo objetivo es producir risas de la forma más natural y sencilla posible. Algunas veces la película busca un humor algo más rebuscado e incluso inteligente, la mayoría de veces apuesta por un humor burdo y bastante físico, como por ejemplo la escena en la que Mellish intenta pasar desapercibido mientras secuestran al embajador británico o aquella en la que decide comprar pornografía, y otras simplemente se decanta por el surrealismo como la visita a los padres, la gente tomando número para su fusilamiento o por supuesto las escenas con las que empieza y acaba la película, crónicas deportivas de un asesinato («¡Se terminó! ¡Todo ha terminado para el presidente!») y de unas relaciones sexuales («¡Todo ha terminado! ¡El matrimonio ha sido consumado!») respectivamente, de lo más descacharrante de la cinta. El humor oscila sobre la línea de lo absurdo y lo inteligente, a medio camino de ambos mundos yendo y viniendo de uno a otro.

En esta película se elimina el narrador, un elemento muy común en la filmografía del director, y el estilo recuerda mucho al de las películas de los Hermanos Marx, con el mencionado humor físico y el formato ligeramente teatral; es una película sencilla pero muy efectiva. "Bananas" está repleta de detalles tontos pero simpáticos, con un humor blanco pero una ácida crítica de fondo donde no solo se trata el tema de las dictaduras sudamericanas sino también la guerra fría, el debate comunismo/capitalismo y la limitación de la libertad de expresión, todo de forma subliminal pero evidente. La frase genial del juicio, «Creo que el señor Mellish es un traidor porque sus opiniones son distintas de las del presidente y de las de otros de su clase. Las diferencias de opinión deberían tolerarse, siempre y cuando no sean muy diferentes. Entonces se convierte en una semilla subversiva.», resume en gran parte el final del filme.

La música de la película está muy bien escogida y queda perfecta en todo momento; obra de Marvin Hamlisch (autor de la BSO de "Toma el Dinero y Corre") se basa en melodías estridentes típicas del cine mudo, abusando de piano, trompeta y saxo, con un claro estilo jazz y tono ligero, además de recurrir frecuentemente a variantes del pegadizo tema principal "Quiero la Noche" del mismo Hamlisch. Una curiosidad de la película es poder ver a Sylvester Stallone en una de sus primeras apariciones en cine, cinco años antes de "Rocky", interpretando a uno de los dos matones del metro. Dos minutos de papel en la que le pega una paliza a una abuela indefensa, no está mal. El resto del reparto está estupendamente sobreactuado en su mayoría, con especial atención a la interpretación de Carlos Montalbán como el General Emilio M. Vargas o Louise Lasser como Nancy, la chica de la que Mellish se enamora perdidamente. Y, como no, Allen está estupendo haciendo su más clásico papel de perdedor torpe, descuidado y necio, una especie de Virgil Starkwell (protagonista "Toma el Dinero y Corre") sin tan mala fe pero igualmente inútil. Su patetismo es, a la vez que uno de los recursos fundamentales para hace reír, un factor que despierta cierto elemento entrañable, sobre todo en la mítica escena en la que se planta frente a Nancy disfrazado tras su vuelta de San Marcos.

"Bananas" es una divertidísima comedia con la que pasar menos de 80 minutos riendo continuamente, una película sin pretensiones, muy entretenida y graciosa con un entrañable estilo clásico y un Woody Allen en plena forma, tanto dirigiendo, como escribiendo e interpretando al típico perdedor que sería protagonista de muchas de sus películas. En esta ocasión el estilo de "Bananas" seguiría con "Todo lo que Quiso Saber sobre el Sexo (Pero Nunca Se Atrevió a Preguntar)", "El Dormilón" y "La Última Noche de Boris Grushenko" antes de cambiar de tercio con "Annie Hall", aunque el humor absurdo sería un elemento recurrente en su filmografía. En su última cinta a fecha de hoy, "Si la Cosa Funciona", recupera un poco de ese surrealismo humorístico, con el protagonista dirigiéndose al público y rompiendo el esquema habitual, aunque el estilo de esta película difiere mucho del de "Bananas". Esta clase de película demuestra el amplio espectro de géneros que Allen es capaz de abordar, tan solo a nivel de comedia es capaz de hilar diálogos ingeniosos, crear situaciones ridículas y ceder ante el humor más burdo sin inmutarse, cambiando de tercio y clase de película y siempre manteniendo el estilo; hasta en "Vicky Cristina Barcelona" está patente un sentido del humor serio y algo negro, y es que el humor es un elemento del que casi siempre está impregnado su cine, con excepciones como "Match Point" o "El sueño de Casandra", por mencionar algunas de sus últimas cintas. Woody Allen es una leyenda viva del cine, y sus inicios son una muestra de la evolución que ha tenido su prolífica filmografía como actor, director y guionista; "Bananas" es una de sus comedias más recordadas y celebradas, y de lo que no hay duda es que con este humor inocentón (y a la vez no tan inocentón) es capaz de hacer pasar un rato ameno y divertido sin más trascendencia, lo cual siempre es algo a agradecer.

«¿Te lo puedes creer? Dice que no tengo suficientes dotes de líder. ¿A quién está buscando, a Hitler?»

Mi puntuación: 7/10.

12 comentarios:

yotuel dijo...

Grande Bananas.
Mañana me extenderé más que es tarde.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Impresionante peli de Allen. La vi por primera vez en el Instituto, que nos la pusieron en clse de Historia y Geografía y me harté a reir. Qué grande y genial es Mr. Allen cuando quiere y no decide aburrirnos soberanamente con Vickys, Cristinas y Barcelonas varias.
Mis saludos

Asprogen dijo...

"Sicilia, 1919..."

Echo muchisimo de menos aquellos tiempos en los que en television ponian ciclos de películas, ya fuese de un director (ej: Hitchcock, John Houston), de un tema (thriller politico, terror,...), una corriente cinematográfica (cine costumbrista italiano de los años 50, pelis de Harold Lloyd...).

Aunque te tardaban bastantes años en estrenar una pelicula en la tv (3 ó 4 años, normalmente), había un fondo cinematográfico brutal, que te permitía ver joyas de todos los tiempos -no solo de 10 años para delante- e incluso formarse gratuitamente una culturilla cinematográfica. Yo usaba unas gafas de pasta del tres, por cierto...

Lo echo mucho, mucho de menos...

En un ciclo de Woody Allen que pasaron allá por el 87 me pude yo ver todas estas películas. Encontré esta pelicula con humor un poco mas tosco que las otras de Allen (unos dias antes habia visto "Toma el dinero y corre"), e incluso no me hizo mucha gracia...

Gracias por estimular mi memoria con esta pelicula, Sr SAnti. Me voy a preparar un ciclo "Woody Allen- primeros años" a la voz de "ya"...

Quimerico Inquilino dijo...

Yo también me hice fan incondicional de Allen gracias al ciclo que menciona Asprogen.
Es curioso como entonces sólo me gustaban estas comedias absurdas y luego, con el tiempo y la irremediable madurez, me he rendido a su etapa más "seria" y estas primeras producciones ya me llenan menos.
Con todo "Bananas" reconozco que tiene algunos de los mejores gagas de su cine y eso ya es decir mucho.
En fin, uno de los últimos genios que nos quedan en activo (junto a Polanski y Scorsese son los únicos que sigo con absoluta fidelidad).

Como siempre, un artículo de muchos kilates, de verdad ;)

Santi dijo...

Muy grande yotuel ;) .

Que suerte que te pusieran esta clase de películas Crowley, creo que es una de las fuentes de "cine alternativo a la cartelera" más ricas que existen, las del profesor enrollado o más práctico que sabe qué asignaturas usar como excusa para poner películas míticas. No estoy de acuerdo con tu apreciación de "Vicky Cristina Barcelona", pero como ves coincido con "Bananas", es una partida de caja continua a base de gags tontos y descacharrantes.

Asprogen, yo ciclos de los que comentas no los he vivido tanto pero recuerdo uno en concreto que me influyó radicalmente y cambió mi foma de ver el cine; hablo de un ciclo de películas y miniseries de anime que emitieron en Canal 33 (sería como La 2 de TVE pero en Cataluña) durante un tiempo en el que descubrí maravillas como "Golgo 13", "Doomed Megalopolis", "El Casillo de Cagliostro", "El Viento de Amnesia", "La Leyenda de los Cuatro Reyes (Soryuden)" y un largo etcétera de joyitas que nunca más he podido ver en TV y las cuales guardo en mi memoria con especial cariño. Aquel ciclo me descubrió dos mundos cinematográficos, el animado (el más serio, ampliando el de las series infantiles) y el oriental. Nuna podré dejar de agradecer aquel magnífico ciclo que esporádicamente han ido actualizando de vez en cuando, con cintas como "Akira", "Ghost in the Shell", "Patlabor", "Ninja Scroll", "Evangelion"... como ves, la creme de la creme. Es una lástima que no se apueste por estas programaciones, cada vez más apretadas por la telebasura impregnada de corazón, chismorreos y sensacionalismo. Una verdadera lástima. El futuro de la TV está en los canales privados, me temo. Yo también hecho de menos esos ciclos...

Volviendo a "Bananas" la verdad es que es una película que hoy en día, descontextualizada, puede parecer muy... "antigua", muy "pasada de moda" o a la vieja usanza, pero en realidad creo que su humor socarrón y sencillo es perenne. Siempre será entendible. Ahí está el encanto de Allen en sus primeras cintas; yo estoy visionándolas ahora y me está encantando esta facción del cineasta, que como comento siempre supo —y aún sabe— ir mutando su estilo incluso dentro del mismo género de la comedia. Gracias a ti por estimular mi comentario con tus impresiones, siempre enriquecen mi humilde blog ;) .

Que casualidad Quimérico Inquilino, parece que todos hemos salido del mismo sitio :) . ¿Serán esos ciclos los responsables involuntarios de los bloggers cinematográficos de la actualidad? :D . Creo que el espectador y seguidor de W. Allen se ha visto obligado a mutar a la par que el mismo estilo cinematográfico del cineasta, pero eso no impide seguir disfrutando de sus películas como siempre. Lo bueno que tiene es que abarca un espectro tan amplio de géneros que te puedes quedar con el que prefieras... o con todos. Y siempre les imprime su particular sello. Yo de momento me quedo con ésta última opción, la de quedarme con todo lo que ha hecho. Si es que, como dices, es un genio, un genio de lo mundano.

Muchas gracias a todos por vuestras palabras, comentarios y halados, un placer. Saludos.

Próximamente (o no tanto) reseña de "Todo lo que Quiso Saber sobre el Sexo", ya escrita y acabada, preparada para el momento oportuno de posteo.

yotuel dijo...

Bueno, se trata de mi peli de Allen favorita, y para mi una de las mejores comedias que existen. La veo 3 o 4 veces al año, en los momentos de ánimo bajo. La escena de la consulta de la psiquiatra me hace llorar de risa. Toda la película lo hace.

Santi dijo...

Es que es una partida de caja continua yotuel. Yo no diría tanto como que es la mejor que he visto, pero desde luego es una maravilla de sucesión de gags con un argumento como excusa, porque ahí está el quid de "Bananas", que se puede disfrutar de sus chistes de forma aislada (esos matones pateando a una vieja, esa retransmisión deportiva del asesinato inicial, la inistencia de Mellish cuando Nancy le deja...) y en conjunto, gracias al tono de la película a lo Hermanos Marx.

La escena que comentas de las cruces casi me cuesta una costilla de la risa... Por Dios, que genialidad, crucificados buscando aparcamiento... y los costaleros pegándose por ello XD .

Además, como en toda película de Allen siempre hay alguna (o muchas) frases que destacar: «Siempre he tenido buenas relaciones con mis padres. Me pegaban muy poco. De hecho, me parece que sólo me pegaron una vez durante toda mi infancia. Empezaron el 23 de diciembre de 1942 y acabaron en la primavera de 1944.»

Un abrazo, man.

Fantomas dijo...

Excelente reseña de una película que he evitado ver. La verdad es que nunca me ha podido llamar la atención el cine de Woody Allen, un tipo al que muchos consideran un verdadero maestro. De todas formas intentaré darle una oportunidad a esta cinta.

Saludos.

Angel "Verbal" Kint dijo...

Una película muy divertida, aunque haya envejecido regular, pero aún así hay grandes momentos con los que reir a carcajada limpia

Santi dijo...

¡No la evites Fantomas! Yo soy de los que considera maestro a Allen, maestro del diálogo punzante, maestro de lo ridículo, maestro del género; es capaz de amoldarse a cualquier género y darle su toque personal, dentro de subgéneros incluso, y es más, dentro del mismo género puede darle diferentes enfoques, como comento en mi reseña, y hacer diversos tipos de comedia. Estoy introduciéndome en el cine de Allen, y solo he visto sus 3 primeras películas y las 5 últimas, y con tan solo esas 8 películas ya estoy convencido que es merecidamente uno de los grandes cineastas de nuestra era. Dale una oportunidad, aunque sea a "Bananas" o "Toma el Dinero y Corre", y luego me cuentas ;) .

Divertidísima y sanísima de ver Angel "Verbal" Kint, son apenas 70-80 minutos de diversión simple y llana, al alcance de cualquiera. Yo no creo que haya envejecido mal, creo que ese tono de guerrillas y el tema de la Caza de Brujas la hace casi una película histórica :D . Su tono early-70's es bastante agradable, y creo que ese humor simplón no ha envejecido nada en comparación con otro tipo de humor más sarcástico o ácido. El humor de "Bananas" es entendible y disfrutable en todas las épocas.

Gracias a los dos por los comentarios, un saludo.

Von Kleist dijo...

Buenas Santi

Muy de acuerdo con tu comentario. "Bananas" pertenece a la primera época como director de Allen, una época en el que el humor absurdo (verbal y físico) predominaba en sus films. Personalmente me encanta esta película, que pese a su ausencia de pretensiones y su aspecto general poco pulido encierra un mensaje mucho más profundo de lo que pueda parecer a primera vista: las tiranías tienen muchas caras, y la más peligrosa es precisamente la impuesta por los que dicen luchar por la libertad. La mordaz sátira que Allen hace de la Revolución Cubana y del régimen castrista es, salvando las distancias, equiparable a la que Chaplin hizo del nazismo en "El Gran Dictador".

De esta película recuerdo varios gags geniales, por ejemplo, cuando Allen es juzgado en EEUU por sus actividades revolucionarias y se autointerroga en el juicio, o cuando va a cenar al palacio presidencial y le traen la cuenta de la comida...;) Para mi puede considerarse la pélicula más hilarante de esta primera etapa de Allen, aunque quizás un peldaño por debajo de la genial "La última noche de Boris Grushenko"

Para terminar, me permito utilizar una frase de Allen: "Cada vez que escucho a Wagner, me entran ganas de invadir Polonia".

Saludos

Santi dijo...

Buenas Von Kleist, cierto es que "Bananas" es una de las películas más descacharrantes de la filmografía de este neoyorquino empedernido.

El mensaje es claro, y lo corrosivo de la escena del juicio es muy significativa. No creo que "Bananas" haya sido una película que se haya estrenado en Cuba, porque el retrato de Castro está más que claro.

¿Y qué me dices del dictador provando venenos o de la famosa escena de los crucifijos? "Bananas" es un momnumento al humor absurdo. La próxima de Allen que veré será "El Dormilón" y luego ya me pondré con "La Última Noche de Boris Grushenko", a ver si logra mantener el nivelazo.

Un saludo Von Kleist, muchas gracias por el comentario ;) .

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