lunes, 30 de marzo de 2009

"El Luchador", The Ram pega fuerte.

Inmenso Mickey Rourke, grandioso Darren Aronofsky.

Viene anunciándose como la resurrección definitiva de Mickey Rourke, aunque el actor lleva ya unos años volviendo a destacar sobre todo después de que Robert Rodríguez lo recuperara para interpretar al brutal Marv en "Sin City" (antes ya habían trabajado juntos en "El Mexicano"). En aquella película el intérprete destacó y mucho en un reparto lleno de estrellas del máximo nivel (Bruce Willis, Benicio Del Toro, Jessica Alba, Clive Owen, Michael Madsen, Rutger Hauer, Elijah Wood, etc.) pues como dice el director el papel estaba hecho a su medida, no concebían el personaje de otra forma que no fuera interpretado por Rourke. Desde "Sin City (2005) el actor ha ido haciendo papeles secundarios, como en "Domino" o "Alex Rider: Operación Stormbreaker", pero definitivamente la "resurrección" del actor como protagonista absoluto y auténtico monstruo de la interpretación ha sido este año pasado en "El Luchador" de la mano del gran Darren Aronofsky, que le hizo un auténtico regalo cuando le ofreció protagonizar el film (en detrimento de Nicholas Cage) que ha provocado el enésimo giro a su carrera.

Mickey Rourke ha sido durante años un maldito de Hollywood, su carrera arrancó imparable y poderosa de la mano de padrinos como Michael Cimino y Francis Ford Coppola en "Manhattan Sur" y "La Ley de la Calle" respectivamente, alzando la figura del actor como uno de los grandes talentos emergentes de la década de los 80'. Su calidad interpretativa era indiscutible y tuvo tiempo de demostrarlo en films como "El Corazón del Ángel" y "Nueve Semanas y Media" pero su excéntrico carácter y poca disposición por su parte a doblegarse ante el lifestyle de Hollywood provocaron una prematura caída en picado del actor en los 90' cuando decidió dejar en segundo plano la interpretación para dedicarse plenamente al boxeo tras la experiencia en "Homeboy". Dicha decisión y su inmersión en el mundo de las drogas acabaron de hundir al actor, que se convirtió en una de esas leyendas desaparecidas de las que está lleno el cine norteamericano. Rourke lo fue intentando en la década de los 90', apareciendo en films de dudosa calidad y tomando quizá decisiones erróneas, lo que le retribuyó aún peor fama, como aquel que se remueve en arenas movedizas y no consigue más que seguir hundiéndose más profundamente en ellas. Con un espectacular cambio físico propiciado por su mala experiencia en el mundo del boxeo volvió a aparecer Rourke, su rostro carecía ya de la belleza que pudiera haber tenido en décadas pasadas pero su talento permanecía indeleble y la oportunidad llamó a su puerta cuando R. Rodríguez le dio por fin un papel con el que poder lucirse, con el que poder despegar; gracias a Marv el director mejicano y Frank Miller (que siempre había pensado en él cuando diseñó al personaje en su cómic) lograron que "Sin City" aún ganara más enteros como obra de culto y por lo tanto Mickey Rourke ya podía plantarse de nuevo ante las cámaras con su nuevo rostro y su nueva y buscada resurrección.

Las "resurrecciones" son un acontecimiento muy preciado y deseado por la prensa y la crítica (igual que lo son las "nuevas promesas") y en esta ocasión, pese a lo comentado, han logrado hallar el filón con el que explotar otra de ellas. En "El Luchador", efectivamente, Mickey Rourke se come la pantalla y su pelotazo es tan fuerte que esta vez nadie ha podido ignorarlo. La película comenzó a estrenarse con cierto recelo por los festivales y pronto se ganó el favor del público y la crítica, y no solo por el evidente talento del actor sino por el excelente trabajo en la dirección del inclasificable Darren Aronofsky.

El realizador norteamericano es uno de aquellos talentos que dentro de una corriente al margen del cine comercial han logrado hacerse un nombre dirigiendo películas tan atrevidas como la genial "Pi. Fe en el Caos" o sobre todo su gran éxito "Réquiem por un Sueño" (la cual aún tengo pendiente de visionado), la película que le dio fama. Su poco convencionalismo y estilo propio levantaron tantas pasiones como odios (yo pertenezco al primer grupo aunque de forma moderada) y personalmente creo que hace unos tres años realizó una de las grandes obras cinematográficas de la década con "La Fuente de la Vida", la magistral, preciosa, inmensa e incomprendida película que consiguió sacar adelante gracias a un titánico esfuerzo tras pasar cantidad de penurias (un día de estos hablaré en profundidad de esta joya porque lo merece). Su preferencia por la complejidad en argumentos y narrativa le han dado a Aronofsky una cierta etiqueta de director elitista pero esta vez en "El Luchador" su método ha resultado mucho más cercano, ha cambiado una vez más de inclinaciones en la dirección (en "Pi" apostó por el frenetismo —no en vano he leído que tiene el record Guiness de número de planos en una película— mientras que para "La Fuente de La Vida" se decantó por el preciosismo estético) y en este caso se ha lanzado a la dirección realista con una especie de tono casi-documental explotando el recurso de la cámara al hombro y el plano semi-subjetivo, lo que dota al film de un imprescindible tono empático que ayuda de forma fundamental al dramatismo de la obra.

"El Luchador" narra la historia de Randy 'The Ram' Robinson, una estrella de la lucha libre que durante los años 80' alcanzó las máximas cotas de éxito pero que 20 años después tan solo es una antigua leyenda venida a menos que participa en combates del tres al cuarto en gimnasios de tercera y que intenta sobrevivir como buenamente puede reviviendo viejos tiempos con sus fans. Randy se da cuenta de que ha echado su vida a perder por el éxito y cree que es tiempo de intentar recuperar lo perdido mientras descubre lo difícil que resulta desprenderse de lo que durante tanos años ha sido su única dedicación, aquella que nunca le ha dado la espalda: la lucha. A simple vista uno puede hallar semejanzas entre el argumento y la vida de Rourke, y precisamente por eso el actor se mostró inicialmente receloso en aceptar el papel por lo cercano a la historia de su carrera y su vida, y es por eso quizá que finalmente su interpretación es tan majestuosa, nadie como él sería capaz de transmitir de forma tan precisa lo pasado por 'The Ram', una interpretación que finalmente no fue premiada con el Oscar (sí con el Globo de Oro y el BAFTA) pero que consiguió que la crítica la consensuara como una de las grandes interpretaciones no solo del año sino de la década.

El actor consigue ir creciendo en la película progresivamente, alcanzando momentos de pura brillantez donde él y solo él es el dueño de la pantalla. La película es un regalo para un actor de talento ya que en ella hay muchos momentos en los que poder lucirse y un gran abanico de situaciones para expresar distintos sentimientos además del hecho de que en la mayoría de película el protagonista está solo; la responsabilidad es doble pero también lo es la gloria, y Mickey Rourke triunfa en todos y cada uno de los apartados de dicha interpretación. Rourke considera que es la mejor película que ha hecho, el trabajo del actor es tremendo y tiene gran responsabilidad del triunfo del film; en pantalla pasa solo mucho tiempo y no interactúa ni habla con nadie, por lo tanto debe transmitir mucho con pequeños gestos y miradas, y lo logra sobradamente. Y teniendo en cuenta la limitación de sus ajadas facciones el mérito parece el doble. Rourke hizo él mismo las escenas de lucha, se estuvo preparando durante meses para ello y contó con la ayuda de profesionales para enseñarle a luchar. Igual que los luchadores sacrifican su cuerpo por su público Rourke hizo lo mismo, y aprendió a respetar el arte de la lucha que como espectador no había apreciado nunca. Su personaje es tremendo, tiene una gran dimensión; vive del pasado, jugando a la NES con un videojuego en el que él aparece como protagonista, luchando en pequeños torneos en los que le veneran como una leyenda e incluso utiliza su nombre artístico (Randy 'The Ram' Robinson) en vez del real (Robert Ramsemsky) ya que se siente mejor utilizando apodo con el que en tiempos pasados se ganó el respeto de la gente y en muchos momentos del film se destaca este aspecto donde constantemente pide que le llamen Randy, pero fuera de ese círculo es tratado con desprecio, por ejemplo por su hija, su jefe o su casero. Cuidado porque voy a hablar de detalles de la película, así que quizá la destripe. Las escenas de la carnicería son una maravilla, donde despacha con naturalidad (incluso hay clientes que no son ni actores) y sobre todo en la secuencia en la que se corta y despide que es una de las más increíbles del film de principio a fin (con esa vieja y su "un poquito más... un poquito menos..."), donde el actor saca el carácter y garra y deja al espectador mudo. Irónicamente el personaje odia los 90', igual que el mismo Rourke (los paralelismos entre personaje y actor son muchos) ya que en esa época comenzó su descenso, y poco a poco sin darse cuenta se ha sumido en una mediocridad de la que solo le saca su afición, su pasión; lo único que nunca le da la espalda, lo único que nunca le deja sino es porque él quiere y siempre acepta segundas oportunidades es la lucha. La lucha y su público, que tras 20 años sigue apoyándole como el primer día. No se escucha ni un solo reproche a 'The Ram' como luchador en toda la película. En cambio como padre o como amante... Al final se da cuenta de que con los únicos con los que debe rendir cuentas son sus fans, los que siempre han estado ahí, lo cual queda patente en la última escena en la que ratifica que tras las patadas que le ha dado la vida prefiere recibir las patadas del mundo de la lucha. «El único lugar donde me hacen daño es ahí fuera». Y todo para llegar al glorioso final, juro que no me puedo quitar de la cabeza el momentazo final que cierra la película, sobre todo la sublime imagen antes del fundido a negro. La película entera no es NADA convencional, pero el final es la máxima expresión de lo inusual en el cine de Hollywood, ese Rourke en la escena final tremendo, justo antes de dar su Ram Jam, con el público gritando, y él con lágrimas en los ojos. La música, el público rugiendo... sublime. Y luego Bruce 'The Boss' Springsteen dando el toque final con la canción realizada especialmente para el film con la que ganó un Globo de Oro. Un final de 10.

El film parte como una especie de "Rocky Balboa" solo que en este caso es como si Rocky hubiera acabado aún peor de lo que acabó; 'The Ram' no tiene la fama de Rocky ya que la lucha libre no es tan famosa como el boxeo, por lo menos en EEUU, y a diferencia de la película de Stallone no es ningún canto a la vida, ni al esfuerzo, no es bonita, no anima a nada, es un retrato triste de la soledad, de la penosidad de vivir anclado en el pasado y ser un inadaptado por haber estado toda la vida haciendo algo que te aislaba del mundo. "El Luchador" es un KO técnico del espectador; "Rocky Balboa" habla de la superación y "El Luchador" de la resignación. La soledad de Randy es tan profunda que hasta duele para el espectador, vive en la pobreza en una caravana destartalada, lleva la chaqueta reventada y remendada con cinta americana, los únicos amigos que puede tener son los niños que juegan con él a la NES, pero eso no le vale para tenerlos más de 3 minutos con él ya que ni los niños quieren impregnarse de esa prehistoria que arrastra Randy. Hay una escena realmente demoledora que para mí representa perfectamente lo que se quiere transmitir en el film, es la del polideportivo firmando autógrafos y vendiendo viejas camisetas y cintas en VHS... una escena profundamente infausta, desprende un patetismo y tristeza extremos con ese vacío, ese olor añejo y rancio de glorias pasadas y desfasadas. Pero pese a ser patética ahí es el único lugar donde Randy se siente querido, al contrario que en su verdadero trabajo donde tiene que soportar la humillación constante del capullo de su jefe. También es tremenda la sensación que provoca el hecho de que nadie le va a ver al hospital cuando sufre el infarto, entonces se da cuenta de que la fama no vale para nada cuando te haces mayor y que ha dejado de lado lo más importante: la familia.

La relación con su hija también desprende un gran dramatismo, Evan Rachel Wood hace un papelón a la altura del reparto y destaca mucho en los pocos momentos que tiene en pantalla, son momentos realmente desgarradores como la conversación en el muelle donde Rourke lo da todo o la noche que quedan para cenar y él no se presenta. La reconciliación con la hija me parece un pelín forzada, como que va demasiado deprisa, pero igualmente es necesaria para que la historia siga el curso que sigue. Con Stephanie también se nos ofrece una de las pocas escenas tiernas o bonitas de la película, cuando bailan en la nave abandonada, que contrasta radicalmente con la escena durísima de la discusión final donde Stephanie rompe definitivamente con su padre tras la enésima traición, una escena brutal. También Marisa Tomei está increíble y recibió su nominación al Oscar y al Globo de Oro (que ganaron Penélope Cruz por "Vicky Cristina Barcelona" y Kate Winslet por "The Reader (El Lector)" respectivamente) por la interpretación de Cassidy, una bailarina de striptease que en cierta manera le pasa lo mismo que a Randy, se hace mayor y la rechazan en el club porque sus días de "gloria" ya quedaron atrás. Es por eso que Randy se acerca a ella, porque percibe que está herida de la misma forma que él e intenta acercarse, pero Cassidy/Pam, a diferencia de él, no quiere darse cuenta o no quiere aceptar su situación. Esa dualidad la refleja perfectamente Tomei, que rechaza en varias ocasiones a 'The Ram' hasta que comprende que sus situaciones son parecidas y que no hay otra persona mejor con la que estar, pero lo hace demasiado tarde, cuando Randy está cansado de darse oportunidades en la vida. Finalmente los bailes que se marca la actriz son realmente espectaculares, como si hubiese estado toda la vida haciéndolo.

El trabajo de Aronofsky es monumental, demuestra que es un gran director de actores; sabe dar la corrección adecuada al actor y en su filmografía puede corroborarse: en "La Fuente de la Vida" Rachel Weisz y Hugh Jackman realizan la que es quizá una de las mejores interpretaciones de sus respectivas carreras, sublimes ambos, y en "El Luchador" Rourke, Tomei y Wood no podrían estar mejor en ninguna otra situación. Aronofsky puso las pilas a Rourke cuando aceptó trabajar con él, quiso dejar las cosas claras y no toleró insubordinaciones dado el currículo de éste por lo que en buena parte puede considerarse responsable de la famosa resurrección del actor. A Aronofsky se le dan los dramas de perlas, como en la misma "La Fuente de la Vida" o "Réquiem por un Sueño" y si algo es "El Luchador" es un dramón de cuidado, uno de los más intensos y poderosos que he visto en mi vida, sin tirar de recursos tópicos ni clichés extremadamente sobados, y con un sentido de lo estético y del gusto tremendos. La traza del director queda patente en escenas tan bien realizadas como aquella en la que 'The Ram' sale a trabajar tras el mostrador de la carnicería mientras se viste y la cámara le sigue por los pasillos desde la nuca con el ruido de un público ficticio como si de otro combate más se tratara, representando lo duro que es trabajar y la vida, por no decir lo bien rodados que están los combates en los que se recrean con exactitud, realismo y espectacularidad, en especial el sangriento y brutal (en el sentido más amplio de la palabra) combate contra 'El Carnicero' (las imágenes del destrozo en el cuerpo de 'The Ram' tras el combate son indescriptibles) o el final contra 'El Ayatollah' donde se acaba de echar toda la carne al asador y Rourke pone la rúbrica a su excelente interpretación. El realismo y crudeza de los combates está llevado a cabo con maestría, Aronofsky consigue que se huela el sudor y la sangre.

El trabajo en la fotografía de Maryse Alberti es excepcional, y por primera vez Aronofsky no trabaja con su habitual director de fotografía Matthew Libatique; para "El Luchador" utiliza una iluminación tosca impregnada de realismo, y es que pretende parecerse más a un documental que a la ficción en muchos aspectos. El que sí repite es el siempre fiel Clint Mansell, el genial compositor de todas las películas del realizador y cuya BSO de "La Fuente de la Vida" me parece (y lo digo sin exagerar) una de las mejores de toda la última década. El talento de Mansell se palpa en toda la cinta, con melodías suaves que acompañan el dramatismo del film en ocasiones puntuales y esenciales, solo estando presente cuando es necesario ya que los silencios de este film, igual que la soledad del protagonista, son los que ayudan a la producción a transmitir el sentimiento exacto. En cuanto a las canciones, además de la mencionada de Springsteen suenan temas de Guns N'Roses cuya "Sweet Child O'Mine" prestó Axl Rose gratuitamente al film, cosa que agradeció Rourke cuando recibió el Globo de Oro.

La película ha contado con un presupuesto ínfimo de $6M y ha logrado encandilar al mundo entero por su sencillez y su impacto, logrando más de 40 millones por todo el mundo (en España logró el millón de dólares a pesar de su insuficiente campaña publicitaria). Su sencillez es la clave para impregnar al espectador del dramatismo y miseria del film, y la crítica mundial ha alabado el film, sobre todo en EEUU en cuyas listas de críticos ha ocupado las posiciones más altas de lo mejor del pasado año, además de haberse forrado de premios. Una película que ha tenido una respuesta muy buena sobre todo teniendo en cuenta el corte independiente de la misma. "El Luchador" es un peliculón, uno de los mejores del año (de este 2009 en España y del pasado en EEUU) con un trabajo sublime de Darren Aronofsky y de Mickey Rourke, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood, donde el primero de los intérpretes ha conseguido resurgir de sus cenizas y brillar como antaño demostrando que está lejos de estar acabado y que tiene mucho talento y buenas interpretaciones que brindar aún. "El Luchador" es clase, es arte, es inteligencia y sentimiento, una película imprescindible con todos los componentes afinados a la perfección. Una completa joya.

Mi puntuación: 9/10.

4 comentarios:

Yorsh dijo...

Valla critica que te pegaste, y es que esta peli se merese criticas tan elavoradas como esta

Sigo sin entender porque se la desprecio tanto en los Oscar, pero bueno, para el clamor popular es muy bien posicionada, y eso es lo que al fin y al cabo es lo que pone a las pelis en su lugar

Enorme pelicula y aun mejor actuacion

Santi dijo...

Gracias Yorsh, desde luego que "El Luchador" merece hablar mucho de ella, es una película espléndida llenísima de talento en todos sus apartados, un disfrute total.

Lo de los Oscar también es incomprensible como con "Gran Torino", pero al final son lo de menos ya que lo importante, como bien dices, es que la gente las tenga en alta estima y en estos dos casos lo están.

Un saludo y gracias por el comentario compañero. ;)

Webmaster dijo...

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Santi dijo...

Hola Webmaster, agradezco tu solicitud aunque a estas alturas Videa bien... ya no sigue en activo, pues desde hace unos cinco meses dejé de escribir en él, dejando visible el contenido publicado durante los más de dos años que estuvo activo.

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