martes, 27 de abril de 2010

"Gomorra", se acabó el glamour.

Cruda y REAL visión de la auténtica Cosa Nostra en un drama humano de corte semi-documental.

Uno de los libros más polémicos y populares (y valientes) de los últimos dos años fue "Gomorra" de Roberto Saviano, un periodista que decidió escribir una novela periodística-autobiográfica que analizaba los efectos devastadores de la camorra —la mafia italiana en Nápoles— en la sociedad no solo en su país sino a nivel internacional. Tras la publicación de este libro en el que Saviano exponía a algunas conocidas familias de la camorra poco tardaron en llegarle las amenazas de muerte que finalmente obligaron al escritor a exiliarse de Italia, y evidentemente debido a la repercusión de la novela y su gran éxito de ventas se decidió adaptar la historia al cine como tantas veces se ha hecho en una producción nacional italiana que intenta reflejar con fidelidad el relato de Saviano. Lo que más sorprende de "Gomorra" preliminarmente es el formato escogido para representar esta historia de gangsters, ya que amoldándose al carácter realista de la propuesta literaria la película se decanta por un tono cercano al documental aunque sea solo en su forma de situarse como observador de unas historias libres de artificios, no en el planteamiento ni formato como tal.

Desde luego no es la mejor película de gangsters que se ha rodado como se ha dicho en los círculos críticos, pero sí que es la menos estilizada y más cruda; en algunos momentos me vino a la memoria "Ciudad de Dios", esa obra de arte de Fernando Meirelles rodada de forma ruda y descarnada con las favelas de Brasil como protagonistas. "Gomorra" es algo más fría en su planteamiento aunque igualmente su estilo se asemeja a la película brasileña, transcurre en los suburbios de Nápoles, rodeados de pobreza y podridos por el crimen mientras se trapichea con miles de euros y droga, con unos habitantes que se preocupan más por hacerse las cejas, la manicura y broncearse que por vivir dignamente, sumidos en un universo regido por la ley del más fuerte y el poder de las familias criminales de la camorra, que lo abarcan todo. La mafia que se palpa en la película es callejera, sin sofisticación ninguna, pura brutalidad callejera REAL, así con mayúsculas, desprovista de la elegancia de los gangsters de traje y corbata vistos en películas norteamericanas de la mafia italiana en EEUU; aquí no visten de Armani, aquí los mafiosos, que más que eso son pandilleros pasados de rosca y sin escrúpulos, van con chanclas y camisetas deportivas y para ellos la vida vale menos que un fajo de euros. Siquiera la policía puede hacer nada porque no se atreven ni a meterse en los suburbios. La película tiene un tono muy documental, no sigue los cánones del cine como ficción e intenta que el espectador se adentre en la pobreza del barrio donde transcurren las historias, tan solo parece que una cámara se cuele grabando los hechos más cotidianos de la zona pobre de Nápoles.

Hasta los actores hacen un trabajo tan extraordinario que ni parecen actores; de hecho hay algunos para los que su participación en "Gomorra" supone su primer contacto con el cine, algunos de los mismos protagonistas. La película se centra en narrar cinco historias independientes que no se cruzan (bueno, técnicamente hay dos de ellas que se cruzan ligeramente hacia el final de la cinta) y que intentan enfocar cada uno de los diferentes aspectos de la influencia de la camorra en la sociedad, de la forma que ha moldeado a la gente y su entorno. En primer lugar tenemos la historia de Marco y Ciro, una pareja de adolescentes que se creen Tony Montana y que piensan que pueden someter a todas las mafias locales en un loco sueño incentivado por el entorno criminal en el que viven, convencidos que pueden vagar libremente por su ciudad cometiendo toda clase de delitos impunemente. Marco y Ciro, dos pobres cabezas huecas con pretensiones fantasiosas y muy peligrosas, representan ese círculo vicioso que supone alimentar a los niños con violencia, criarse entre asesinatos, robos, pelas y miedo... Quizá es una de las historias más interesantes y con más gancho en la película, y gran parte del mérito de ello es el extraordinario trabajo de los dos actores que interpretan a los chavales, Marco Macor (Marco) y Ciro Petrone (Ciro), cuyos personajes curiosamente tienen el mismo nombre que ellos. Para ambos es el primer papel que tienen en cine (bueno Ciro Petrone participó años atrás en otro film), pero su falta de experiencia no hace más que ensalzar su estupendo trabajo interpretando a ese par de delincuentes descerebrados y desquiciados que se han convertido prácticamente en el emblema de la película, quizá gracias a sus físicos imponentes y curiosos y su colosal inmersión en el papel. Por otro lado está la historia de Totò, un crío cuyas aspiraciones se limitan a formar parte de la camorra y que se ve obligado a hacer cosas que él nunca habría hecho por su cuenta, corrompiendo el alma de un niño que en principio parece tener buenos principios y sanas aficiones, pero que enseguida se ve absorbido por la maldad reinante. Especialmente tremenda me parece la escena donde se despide de su antiguo amigo —que cambia de bando— para convertirlo, tras tantos años, en un enemigo a muerte. El joven Salvatore Abruzzese es otro de los actores noveles en "Gomorra" y es quien se pone en la piel de Totò de forma también extraordinaria, siendo capaz de transmitir candidez y bondad en una sociedad podrida que acaba arrastrando al personaje hacia las malas influencias.

La tercera historia podría ser la de Pasquale, un sastre que trabaja para la mafia realizando vestidos para vender en el mercado negro (se supone, aunque por el final no queda claro) y que vive presionado por su mánager, que le saca todo el jugo que puede. En ese trabajo Pasquale se siente desaprovechado pero aún así debe hacerlo para ganarse el pan, pero es entonces cuando ve la oportunidad de sacarse un sobresueldo vendiendo sus secretos a la competencia china, algo que evidentemente le mete en problemas. La suya es una historia que aparentemente está tratada con menos profundidad pero que tiene mucha miga, ya que con sus estancias con los chinos Pasquale se da cuenta de lo que es capaz de hacer, de lo apreciado que puede llegar a sentirse. Esas escenas en las que los trabajadores chinos no dejan de alabarle y elogiarle son de una calidad emocional extraordinaria. El mafioso y especulador Franco y su 'secuaz' o ayudante Roberto componen otra de las historias que tiene que ver con el daño que provoca la camorra en el medio ambiente y la salud de las personas, tratando ilegalmente los residuos incumpliendo todas las normas de saneamiento y asilamiento que requieren los residuos con los que trabajan, negando ayudas a quien lo necesita y causando un mal descomunal en la sociedad. La clase política y empresarial se ve involucrada de soslayo en esta historia cuya conclusión me pareció directamente genial, la escena final en concreto creo que vale oro, y derrocha talento por parte de los actores. Carmine Paternoster, otro novato, es quien interpreta al callado y tranquilo Roberto con mucha seriedad, mientras otro experto actorazo le da la réplica, Toni Servillo como Franco, un actor con una larga carrera pero poco prolífera que recientemente dio vida al polémico político italiano Giulio Andreotti en la alabada "Il Divo".

La quinta y última historia independiente es la de Don Ciro, un hombre que trabaja para la mafia repartiendo el dinero entre las familias de su bando y cuya misión se limita a ser el "cartero" de una mafia local. Este segmento explora con especial atención, más evidentemente que el de Pasquale, el sastre, el hecho de vivir con miedo y estar involucrado en una guerra en la que no hay ninguna verdadera motivación, ni fundamento, ni finalidad. Don Ciro vive aterrorizado y no le queda otra salida que exponerse en las calles a un probable asesinato, teniendo que llegar al extremo de estar siempre huyendo y llevar chaleco antibalas. Gianfelice Imparato, quizá el actor con la más amplia filmografía como actor en el reparto, interpreta con una naturalidad brutal al atemorizado cartero, que solo quiere desprenderse del cargo y presión al que está sometido, y en su rostro se puede palpar el pavor e inquietud que domina la vida del personaje. En definitiva me parece muy interesante sobre todo el análisis de la juventud que se realiza en la película desde varias perspectivas, todas enfocadas al crimen: Totò por un lado, que quiere ser respetado y su sueño es formar parte de la mafia, representando las aspiraciones que tienen o pueden tener los críos en los suburbios; Marco y Ciro por otro, que en ese universo de violencia se han desbocado y piensan que pueden formar su propio imperio de terror impunemente; y finalmente Roberto, cuyo padre encuentra un orgullo que trabaje con Don Franco, pero que finalmente entra en razón, se da cuenta de que lo que hace no está bien y quiere salir. Uno quiere entrar, el otro salir, y los otros dos hacer por su propio camino. Indirectamente también la historia del sastre, Pasquale, tiene que ver con la infancia, ya que según lo que deducimos a él lo reclutaron cuando era pequeño y lo camelaron para usar su talento en favor de la mafia, utilizándolo y exprimiéndolo con la excusa de haberlo sacado de la calle. Prácticamente todas las historias denuncian ese daño hecho a la juventud en sus distintas fases, y ya se sabe lo que dicen, los niños son el futuro de nuestra sociedad...

Creo que la película es extraordinaria en su sencillez, naturalidad y formato, pero hay que reconocer que se hace muy larga, debido quizá a la parsimonia o el poco estilo cinematográfico que tiene, que no se centra solo en los hechos importantes y fundamentales sino que va mostrándonos cada escena cotidiana de cada una de las cinco historias para hacernos testigos de la espontaneidad que respira una ciudad sumida en el caos, el miedo, la desesperanza, la muerte... Quizá las dos horas y cuarto de duración pasan factura a la película y el lastre de la monotonía le acaba pesando, pero no se puede obviar la frescura, el talento en el ámbito interpretativo y formal y la valentía de la propuesta. Porque "Gomorra" es sobre todo un proyecto valiente, valiente en varios aspectos, en su formato y en su contenido y mensaje reivindicativo; al fin y al cabo es una denuncia social como muestran los textos antes de los créditos finales.

Técnicamente la película goza de una dirección extraordinaria. Matteo Garrone se luce tras apuntar maneras en su país con la dirección de varios cortos en la pasada década y varios films después, y pasados cuatro años de su último largometraje ha apostado por una obra tan polémica (y hasta peligrosa) para demostrar su valía, cosa que consigue. Escenas como la del inicio, un comienzo impactante, frío y con un uso del color muy curioso, muestran las ganas y maneras del director, que durante el metraje realiza una serie de travelling realmente bien planeados y una persecución en moto al final que muestra muchas tablas por su sencillez. Es un proyecto de dirección curioso y en el que resulta difícil imprimir el sello propio, pero es innegable el estilo que derrocha el director italiano que recibió una nominación al BAFTA por esta misma película en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa, además de ser propiamente laureado con diversos premios de la crítica especializada por su gran labor tras la cámara. Merece la pena destacar también una BSO llena de temas nacionales italianos de pop y pachangueo que es otra muestra de la sencillez y naturalidad con la que querían dotar a la película y que con ese toque sonoro acaban de conseguir.

"Gomorra" ha sido alzada por la crítica ocupando las listas de las mejores películas de 2008 y teniendo mucha presencia en festivales y ceremonias de toda clase, incluso en los Globos de Oro (siendo derrotada por ese peliculón de "Vals con Bashir"), y el que no estuviera en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa en los últimos Oscar fue una verdadera sorpresa. De todos los premios y nominaciones que se ha llevado la película cabría destacar los cinco galardones que se llevó en los European Film Awards, los siete que consiguió en los premios de la Academia del Cine Italiano y el Gran Premio del Festival de Cannes para Matteo Garrone. "Gomorra" es un experimento atrevido, se aleja de los clásicos cánones narrativos de las películas de gangsters (sobre todo italianos) y no se deja caer en dulcificaciones o mitificaciones. Es una propuesta muy valiente, aunque quizá su ritmo la acaba haciendo una película algo pesada y difícil de digerir, aunque es innegable el éxito que logra a la hora de mostrar la naturalidad y poco carisma que desprende la auténtica y vulgar mafia napoliatana, sus entresijos y miserias. Cinco puntos de vista de una de las peores lacras de la sociedad italiana (y mundial) como es la camorra, todo desde un punto de vista tan real, frío e intenso que duele en el alma.

Mi puntuación: 7/10.

6 comentarios:

Sam_Loomis dijo...

Hasta ahora me voy enterando un poco más a fondo de lo que trata ésta película. Basándome en el puro títlo y el poster tenía una idea bastante diferenet del filme, y lo que aquí escribes es bastante alentador. Espero echarle un vistazo un día.

¡Saludos!

Santi dijo...

Pues merece mucho la pena Sam Loomis, más que nada porque es una historia de gánsters poco habitual, muy poco artificiosa. La mafia italiana desprovista de todo el encanto que el cine le ha dotado en su historia. Un documento que si bien me parece que está muy lejos de la perfección debe verse obligatoriamente.

¡Un saludo!

email Galicia dijo...

Aún la tengo pendiente de ver porque dura más de dos horas y siempre estoy con el tiempo justo. Espero poder solucionarlo pronto, porque leyendo críticas como la tuya me apetece un poquito más verla.

Santi dijo...

Déjale un hueco email Galicia, porque guste más o menos lo que está claro es que es una película diferente, y eso siempre es atractivo de ver.

Te la recomiendo, como obra a saborear, una cinta antónima a todo lo que se suele hacer con el género gansteril.

A ver qué te parece, ¡un saludo!

Einer dijo...

Qué gran reseña, Santi. Yo tenía pensado leer el libro primero, pero tras leer tu opinión creo que veré la película primero. Qué lástima que como dices se haga un poco larga porque tenía muchas posibilidades. Aún así, parece que te ha gustado y has despertado mi curiosidad.
Un saludo.

Santi dijo...

Gracias Einer. Esto de libro o película es un terno dilema... yo no me atrevería a decir nada del libro porque no lo he leído, pero todos sabemos que "el libro suele ser mejor que la película" :D .

De todos modos "Gomorra" es una película que debe verse, con o sin novela.

¡Saludos!

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