domingo, 1 de febrero de 2009

"Mi Nombre es Harvey Milk"... y estoy aquí para reclutaros.

Sean Penn se luce interpretando al activista gay que apostó por la tolerancia y la valentía.

Hay sucesos en la historia de la humanidad que hasta que no han pasado unos años no se pueden asimilar con una mayor amplitud de miras o no pueden analizarse desde un punto de vista más objetivo que en la época en los que suceden. Muchos factores hacen que una misma historia, revisitada y estudiada décadas después, pueda recibir distintas lecturas y ser analizada con mayor precisión. La homosexualidad es, y sigue siendo hoy aunque de forma más leve que hace 30 años, un factor de represión social y discriminación de los más presentes y predominantes de nuestra era, junto a la raza y la religión. En una sociedad profundamente machista como la de los EEUU en los años 70 no existía objetividad acerca de la comunidad gay, los más conservadores no dudaban de tachar la homosexualidad de aberración y no les suponía ningún reparo compararla con la pedofilia, violación o asesinato; en aquella época el que un gay abiertamente declarado como tal se lanzara en una carrera política para defender los derechos de su movimiento y luchara para la defensa de los derechos humanos supuso una revolución a escala nacional sin precedentes, y difícilmente ahora podríamos imaginarnos lo que realmente llegó a suponer para la sociedad norteamericana una manifestación popular de ese cariz. Harvey Milk dio un puñetazo sobre la mesa y se alzó como la voz que defendió un movimiento y lo representó, como dice él mismo: «No soy un candidato, soy parte de un movimiento. Y el movimiento es el candidato. Hay una diferencia.», y consiguió remover las altas, medias y bajas esferas de la sociedad norteamericana cuando decidió pelear para que la comunidad homosexual tuviera un trato de igual a igual como mínimo en los ámbitos legales, y no dejar que existiesen leyes que legitimasen la discriminación sexual y la opresión a la comunidad gay.

En 1985 el documental "The Times of Harvey Milk" ganó el Oscar en su categoría, un documental que reflejaba la figura y obra de Harvey Milk, el primer hombre abiertamente gay que ocupó un cargo público en los EEUU tras ser sometido a votación y que con ello consiguió romper con muchos de los prejuicios y cadenas que sometían a los gay. Conmemorando los 30 años de su asesinato llega "Mi Nombre es Harvey Milk", estrenada este año en España y contando con todos los elementos de una superproducción hollywoodiense: un drama intenso, un thriller político y también una obra polémica, que de momento ha conseguido 8 nominaciones para los Oscar que se celebran este mismo mes, las cuales son: Sean Penn como actor, Josh Brolin como actor secundario, Gus Van Sant como director, montaje, vestuario, la música de Danny Elfman, guión original y finalmente película.

La intolerancia es el núcleo argumental del film y Harvey Milk su hilo conductor; la forma en que éste político afrontó su campaña para ser Supervisor de San Francisco y logró convertirse en un icono desde que comenzó su andadura en la ciudad Californiana en 1972 hasta su muerte en 1978 es el recorrido que realiza la película que explora los elementos políticos y sentimentales del protagonista, interpretado de forma insuperable por un memorable Sean Penn que una vez más vuelve a demostrar que tiene uno de los talentos más rebosantes del panorama cinematográfico. Su papelón en "Mi Nombre es Harvey Milk" es uno más a sumar a la lista de interpretaciones sonadas en su carrera, como lo son en "Mystic River" (con el que ganó el Oscar), "Todos los Hombres del Rey" (donde también interpretaba a un político), la calamitosa "21 Gramos", "Yo Soy Sam", "Pena de Muerte", "Atrapado por su Pasado", "Acordes y Desacuerdos" y un largo etcétera que le avalan como uno de los actores mejor considerados en el oficio. Como Harvey Milk realiza una interpretación memorable, quizá de las mejores del año que entra (en España, claro) y se habla de serias posibilidades de ganar el Oscar, pese a que Mickey Rourke ya consiguiera arrebatárselo en los Globos de Oro por su papel en "El Luchador". Penn, que en ocasiones incluso consigue parecerse físicamente al político, logra un timbre de voz suave (he podido verlo en versión original y es impagable) y unas maneras suavizadas pero muy notables, las que corresponden a alguien afeminado que no se avergüenza de su condición y que tampoco es una locaza, como el personaje de Diego Luna, ni uno menos afeminado como el de James Franco. En todo momento Penn se cree su papel y actúa como si fuese el mismo Milk, su naturalidad en las escenas de amor y sexo es espectacular, son de un realismo sorprendente (y eso que el actor es heterosexual) y se le ve hasta cómodo y apasionado. Harvey Milk no fue un personaje que escondiese su condición sexual precisamente, era tolerante, inteligente y muy buen orador, y en estos últimos momentos es cuando Sean Penn se crece y despliega todo su potencial, hablando a las masas y al mismo espectador y "reclutando" a todo aquel que le escucha, embelesando al oyente y en definitiva comiéndose la pantalla. Si se llevara el Oscar al mejor actor sería un premio justo, aunque aún no haya visto en acción a ninguno de los otros 4 candidatos al galardón.

No solo Sean Penn brilla intensamente en este film, el casting entero es exquisito, las interpretaciones de "Mi Nombre es Harvey Milk" son quizá el mayor punto fuerte de la película. Destacando justo después de Penn está Josh Brolin, que pese a tener un papel bastante discreto en cuanto a tiempo en pantalla (que no en cuanto a importancia) deslumbra en sus pequeñas píldoras en forma de apariciones que va haciendo. Sus gestos y ademanes son suficientes para que el espectador pueda ver y entender (o sobre entender) muchos ápices del carácter de Dan White, ya que durante el film no conocemos mucho de este personaje, no sabemos qué le pasa por la cabeza, ni cuantos y cuáles son sus problemas que tanto le torturan, desconocemos si tuvo más motivaciones que le empujaron a matar a Milk y al alcalde Moscone que su "despido", tampoco sabemos el valor trascendental real de hecho de que rechazaran su proposición y que no le re-incorporaran como Supervisor, ni sus presiones ni prácticamente nada de su carácter... nada, pero aún así el personaje hace una serie de apariciones clave que nos dan las pistas justas para conocer lo fundamental del asesino. Por eso es esencial tener a un actor que con cortas apariciones sea capaz de comprimir muchas sensaciones y expresarlas plenamente, y en este caso Brolin cumple al 110%; destaco tres escenas donde su personaje e interpretación llenan la pantalla y rebosan talento por parte del actor, cuando llega borracho a la fiesta de cumpleaños de Milk, cuando se siente traicionado por que éste rechace la clausura del Instituto Psiquiátrico en plena corte y la tercera cuando en un último esfuerzo le pide a Milk que apoye el aumento de salario de los Supervisores, sintiéndose humillado. Especialmente en este último pequeño diálogo que no dura más de un minuto es cuando Brolin (que físicamente también logra parecerse bastante al verdadero Dan White) da una clase magistral de cómo aprovechar el poco tiempo que tiene su personaje para destacar y fascinar como actor. Por este papel el intérprete ha recibido también una nominación como mejor actor secundario, y personalmente creo que se lo merece ya no solo por el gran papel que hace en esta película sino por la serie de grandes interpretaciones que lleva encadenando desde "Planet Terror", "American Gangster", "No es País para Viejos" y por supuesto en "W." donde interpreta al expresidente de los EEUU Geroge W. Bush, que pude ver el otro día un trocito pequeño y la cosa parece prometer para el actor; no es que crea que la nominación por "Mi Nombre es Harvey Milk" deba representar a los grandes papeles que ha realizado en anteriores películas, pero creo que al fin y al cabo es un símbolo de la excelente línea de está siguiendo en su carrera, y es satisfactorio ver como la Academia ha prestado atención a su trabajo.

Otro que también realiza un trabajo fabuloso es el chico de la sonrisa siniestra, James Franco, que empieza a dar señales de una gran polivalencia tras aparecer en películas tan variadas como "Spiderman" y sus secuelas, "Tristán + Isolda", "Superfumados" o "En el Valle de Elah" entre otras, y en este film interpreta a Scott Smith, el novio de Milk que acompaña al político en sus andaduras como candidato a Supervisor y que durante varios lo apoya a pesar del desgaste que produce en la pareja la presión de una campaña tras otra. Su personaje tiene un grado reducido de feminidad pero igualmente se le muestra sensible y cómodo en las escenas de amor, igual que Sean Penn; esa naturalidad también ayuda a sumar al actor tercios para ser otra de las interpretaciones más destacadas del film, quizá la mejor tras la de Brolin y Penn, por supuesto. Cerca de James Franco está Emile Hirsch, el actor protagonista de "Hacia Rutas Salvajes" y "Speed Racer", que realiza otra interpretación estupenda como el malhablado y apasionado Cleve Jones, quien desde los inicios se une a la causa de Milk cuando asiste a la revolución gay que hay en España en los años 70. Hirsch se mete en la piel del chico afeminado de forma muy creíble y logra recrear otro personaje sin demasiada trascendencia dentro de la película pero con gran presencia y estilo (ayudado también por esas tremendas gafas), una gran interpretación de un chaval que también parece estar en alza. El papel del mexicano Diego Luna me produce sensaciones encontradas, por un lado me parece que su Jack Lira es demasiado exagerado en su homosexualidad y está demasiado colgado durante todo el film como para creer que el personaje pudiese llevar ese ritmo de vida junto a un político, además tiene una importancia relativa en la historia si no es por su última aparición ya que no es un personaje que aporte demasiado a la trama (aunque claro, en un biopic no se pueden omitir factores tan importantes como este), pero por otro lado el protagonista de "Y Tu Mamá También" puede que quisiese realizar a propósito un personaje tan extremado ya que está claro que es un gran actor y en ese caso el trabajo del intérprete sería también destacable. Alison Pill como la lesbiana Anne Kronenberg, Lucas Grabeel como Danny Nicoletta y otros más realizan papeles muy secundarios cumpliendo a la perfección con su cometido, en una película llena de personajes secundarios que bailan alrededor de Milk. Finalmente me gustaría destacar a Denis O'Hare, que interpreta a un personaje dispuesto para ser aborrecido desde el primer momento, al Senador John Briggs que protagoniza tan solo tres o cuatro escenas pero con gran personalidad; curiosamente la otra persona que tiene gran protagonismo en la lucha contra la homosexualidad es Anita Bryant, que no es interpretada por ninguna actriz ya que sus imágenes son de archivo y gracias a la estupenda fotografía del film y a la dirección se integra perfectamente en el montaje del film de forma muy discreta y bien asimilada. Me recordó a lo que hicieron con el Senador McCarthy de "Buenas Noches y Buena Suerte".

"Mi Nombre es Harvey Milk" tiene muchos factores favorables, en general es un compendio de genialidad en muchos de sus aspectos, como el comentado en cuanto a interpretaciones, pero también técnicamente brilla con intensidad, sobre todo en los apartados de dirección, fotografía, montaje y en ambientación en general (vestuario y decorados). La dirección de Gus Van Sant ("Elephant", "El Indomable Will Hungting") es todo un logro ya que consigue construir un film de forma que en algunos aspectos se parezca más a un documental que a una película en sí, utilizando una serie de filtros en la excelente fotografía, obra de Harris Savides (y por la que sorprendentemente no ha recibido nominación), que simulan el grano de la televisión de los 70' y el estilo propio de la época; realmente espectacular y memorable el trabajo de fotografía de este film. Cámara al hombro en muchas de sus escenas y planificando muy bien cada secuencia Van Sant realiza una dirección que personalmente me parece de lo mejor del año, con un estilo definido y exquisito mostrando un gran gusto durante toda la película pero sobre todo en la escena final que narra el asesinato de Harvey Milk (que conste que no es ningún spoiler, es un hecho que forma parte de la historia), una escena cruda, sin sonido además de los disparos y sin música, sumamente bien realizada; se le pone a uno la carne de gallina. El montaje es otro aspecto notable, obra de Elliot Graham, un habitual de Bryan Singer, que hasta el momento no ha tenido ocasión de lucirse pero que en este film se supera con un montaje muy elaborado, con una narración que en ocasiones se auxilia en la voz en off de Harvey Milk grabando su discurso en 1978 que sería escuchado en caso de que le asesinaran, y en el que hace un repaso de su carrera política pudiendo ser un perfecto elemento sobre el que pivotar la narración. En este aspecto la película también llega al sobresaliente.

Tampoco se queda atrás la música del clásico Danny Elfman, pareja artística inseparable de Tim Burton y que ya trabajó con Gus Van Sant en "El Indomable Will Hungting" por la que recibió una nominación al Oscar. Por el trabajo realizado en "Mi Nombre es Harvey Milk" recibe su cuarta nominación a dicho premio, una composición que no gusta de ser discreta como es costumbre en el músico pero que realmente tampoco es tan estridente ni está tan presente como habitualmente lo suele estar; parece que la música de Elfman inunde la pantalla cuando aparece pero realmente no tiene una intensidad tan grande, lo justo para acompañar al film y darle un tono épico en las ocasiones pertinentes, como destacando los momentos gloriosos de la vida de Harvey Milk y en definitiva de la historia de los EEUU y el movimiento gay en ese país. El guión de Dustin Lance Black también ha recibido su nominación al mejor guión original, pese a ser un biopic el guionista no se ha basado en ningún material biográfico del político, y en su cuarto guión (el primero destacable) consigue una historia sólida, repleta de personajes que existieron en la realidad lo que demuestra un trabajo de investigación del guionista muy completo. Una forma muy correcta de mostrar la vida y obra de este político que tan solo se centra en la parte más importante y trascendente para la película, su carrera política y motivaciones más genéricas. El excelente apartado técnico recibe el último estoque con la genial ambientación de los años 70, con calles, decorados y sobre todo vestuario que te transporta directamente a la época, en un brillante esfuerzo por revivir el período donde Harvey Milk revolucionó la moral de América.

La película es un excelente repaso de la trayectoria de Harvey Milk, que a base de perseverancia y valor logró facilitar la apertura de muchos armarios que permanecían cerrados en una sociedad extremadamente machista. No solo habla de la tolerancia sino de la firmeza y tesón, y en cierta forma también se vuelve para que veamos lo intolerantes que éramos hace tan solo 30 años, mostrando lo mejor y lo peor del hombre a la vez, mostrando la serie de barreras que hay que derruir como por ejemplo los prejuicios religiosos, no solo en este aspecto, o la facilidad que la política tiene para asociar cualquier movimiento al puro mal, sea la homosexualidad o cualquier otro motivo que hoy en día somos claramente capaces de identificar como barbaridades; eso es lo que se consigue, como he comentado al principio de este texto, con el hecho de que con los años se analice un suceso extraordinario en la historia de la humanidad, ayuda a aprender de nuestros errores y debilidades y podemos ver cómo pueden extrapolarse situaciones a muchos otros casos actuales que no somos capaces de ver.

En los premios Oscar la película tiene posibilidades en varios apartados, sobre todo en el de actor, e igual que hizo otra película con temática gay en 2006, "Brokeback Mountain", ha promovido cierta polémica acerca de un tema que hoy en día en EEUU sigue dando problemas, como los matrimonios entre homosexuales (además de haber recibido el mismo número de nominaciones). En un país con una moralidad tan incoherente en ocasiones es posible que un film como "Mi Nombre es Harvey Milk" no tenga el éxito que debiera tener por su gran calidad, pero igualmente tiene duros rivales en su lucha por los Oscar, y en los Globos de Oro solo se le tuvo en cuenta para la nominación a Sean Penn, como no, por lo que es posible que sea una de las películas que forzosamente se va a tener que ir de vacío. La película es una gran obra, pero a pesar de tener una conjunción de magníficos apartados, desde el comentado casting, hasta la magnífica dirección, el tono sobrio del film, el carácter semi-documental que aflora en ocasiones y la bella ambientación, a pesar de ello me resulta una obra que dista mucho de situarse como una película del máximo nivel, el conjunto acaba siendo una cinta que tiene sus altibajos y que en ocasiones resulta repetitiva (como es también repetitiva la carrera política de Milk) y algo sosa, pero como digo la película no tiene desperdicio y merece ser vista por todas sus dotes, que no son pocas.

Mi puntuación: 8/10.

1 comentarios:

Santi dijo...

Al final ha sido Sean Penn el que ha triunfado en los Oscar, su sublime interpretación del Supervisor Harvey Milk bien le ha valido el reconocimiento de la Academia, superando a su colega Mickey Rourke que también realiza una interpretación brillante. Además de este Oscar el film se ha llevado la estatuilla a Mejor Guión Original, siendo como "El Caballero Oscuro" la tercera película más premiada en esta edición.

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